3 de febrero de 2002

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Las colas del DUI

El pasado diez del corriente tomé valor para ir a obtener mi Documento Único de Identidad, digo que tomé valor, pues sabía de antemano los problemas que han tenido que enfrentar miles de personas para obtenerlo. Una de las anomalías que pude observar en el Duicentro de Santa Tecla fue cómo el funcionario Mauricio Tévez, de quien no podría precisar el cargo que desempeña en este lugar, dejaba entrar a sus amigos para obtener el DUI sin tener que hacer la espera que a muchos ciudadanos les toca.
Pero la historia no acaba ahí. Pude ver cómo el señor Tévez trataba a la gente con lujo de prepotencia: yo tuve un problema al sacar mi documento porque soy salvadoreño nacido en el extranjero y, al tratar de explicarle al joven la situación, este hizo gala de su educación y buenas maneras para tratar con el público diciéndonos que el conocía de leyes pues era estudiante de derecho.
¿Cómo es posible que se contrate a funcionarios de esta calaña para tratar con el público y se le dé preferencia a otras personas para sacar su documento sin esperar?
Al final de cuentas es corrupción desde donde se mire y por muy mínimo que sea.

José Cabezas
cabezasjose@hotmail.com

Ideas inverosímiles

Parece mentira que alguien piense tan descabelladas y brillantes ideas cómo esa de modificar un artículo de la Ley de Transporte para autorizar la circulación de los buses viejos. ¿Es posible que alguien que viva en este país y soporte los efectos de esos armatostes pueda decir que está de acuerdo con tal disparate?
Así es la vida: el bienestar de unos pocos (los empresarios), es la desgracia de muchos.
Se me ocurre que de la misma manera, mediante un decreto legislativo, pretenden beneficiar a sus “colegas”, deberían también procurarse la “simpatía” de los dolientes que producirá su acierto legislativo.
¿De qué manera? Pues creando un decreto, por medio del cual, el gobierno provea los gastos de sepelio y un modesto lote en un campo santo a las víctimas de los accidentes de esos buses viejos. Me pueden decir que no hay dinero y que no hay que malgastar los fondos del gobierno, pero ¿no se malgasta con tanto diputado?
Hay personas que me pueden decir que mi propuesta es descabellada; pero ¿acaso la de esos llamados padres de la patria no es igual?

Oscar René Rodríguez H.

C.I.P. No.4-1-0063462


Mi tierra, Palestina

Me pregunto por qué Estados Unidos e Israel no quiere observadores de la ONU en Palestina. ¿Por qué? Porque Israel comete actos que nadie puede ver: violan los derechos humanos de los palestinos diariamente.
¿Quiere hacer con los palestinos lo mismo que Estados Unidos hizo con los indios americanos? Los indios naturales de Estados Unidos están viviendo en reservaciones. ¿Así quieren hacer con los palestinos? ¿Tenerlos marginados?
El mundo entero le está dando la razón para acabar con el pueblo palestino, a quien lo generaliza como terroristas. No creo que eso sea justo.

Gloria Naves
C.I.P. 01-01-110248


Opinión sobre los casinos

Siempre he creído que lo que cada quien haga con su vida, es fruto del maravilloso regalo del libre albedrío.
Si los gobiernos fueran en verdad guardianes de la “buena moral y costumbres”, ya hubieran cerrados las fábricas de licor, cerveza, las comercializadoras de cigarrillos, etc.; pero, el poderoso señor don dinero, no permite que los salvadoreños pasen sus fines de semana sin “alegrarse” con un poco de licor.
Y pregunto: ¿por qué sólo han cerrado los de San Salvador? ¿Le pasan una buena comisión a la señora Navas, Alcaldesa de Antiguo Cuscatlán?
¿Por qué no los cierra por decencia, si ella pertenece al mismo partido que los ha censurado? No señores... o todos en la cama, o todos en el suelo.
El pueblo es olvidadizo e ingenuo. Esto lo saben los gobernantes, y en la próxima elección, bastará poner otras cancioncillas bonitas y regalar un par de camisetas para comprar el voto.


Eduardo Chacón
ed_chacon@yahoo.com



¡Qué horror!


Ver cadáveres por doquier niños, mujeres y ancianos gimiendo de dolor en el fondo de un barranco y todo por ignorancia y apatía de las personas que rigen el negocio de los camiones de transporte.
Y digo ignorancia porque estos fueron diseñados para transportar niños; pero llegan a El Salvador y los injertan con transmisiones, coronas y resortes de camiones de carga y se vuelven tan pesados que necesitan un eje extra para que los frenos sean efectivos.
Pero, claro está, ellos saben que las autoridades brillan por su ausencia que supuestamente regularían y revisarían que los buses estén no solo nuevos, sino que sin “adaptes” y con indicaciones del número de pasajeros que deben llevar,
Señor vice ministro: capaciten a gente que tenga conocimiento de seguridad y sistema de transporte y no a amigotes del gobierno en el poder.

Hugo Mirón
C.I.P. No.1-7-0052482


Personas que engañan

En diciembre pasado tuve una mala experiencia con un operador de turismo. En principio era una “bonita excursión” hacia Chalatenango. En el anuncio decía que el itinerario consistiría en ir a La Palma (única cosa que si hicimos), luego a una parrillada a Miramundo ( no se confíen), ir al río Sumpúl (sólo nos bañamos con polvo) y cultivos de fresas (que, en realidad, eran unos arbustitos que vimos desde el autobús).
Cuento todo esto porque me siento engañada y estafada, como el resto de excursionistas, ya que el pasaje era de ¢125 por persona. Silvia Arévalo y José Cerón eran los encargados.
Luego recogimos a unos “lugareños” que sí conocían el camino; pero, después de ir por horas y horas y no llegar a ningún lado, decidimos regresar a San Salvador con la promesa que recuperaríamos la mitad del pasaje. Al final, no nos devolvieron ni un cinco.
Bueno, esperaba conocer un poco más mi país; pero, mejor iré en bus que sale más barato. Y ojalá estos jóvenes ya no expongan a los turistas.


Maribel Ruíz
Maryruiz38@hotmail.com


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