27 de enero de 2002

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La racha de accidentes

Esta afirmación la hemos visto en este periódico en los últimos días y por casualidad me tocó vivirla levemente. Un autobús de la “famosa” ruta 101B, del año 1979 (AB-75-649) golpeó mi vehículo, tuve que seguirlo una cuadra abajo, afortunadamente un auto patrulla de la PNC, estaba cerca.
Lo que si dijo es que él no me había golpeado; esperamos como dos horas para que llegara la unidad de tránsito a practicar la inspección. Y ellos constataron el golpe del carro y las señales que dejó en el autobús. Aun así el busero dijo: “Que él no había sido”. En el transcurso de esa espera de dos horas mis amigos me dijeron que no lograría nada.
Cuántas veces muchos de nosotros enfrentamos eso. No es tanto el golpe al vehículo, sino la impunidad con que actúan matando e irrespetando personas. 
No sé si los dueños de las unidades saben todo lo que sus conductores hacen, pero si es por ignorancia o desinterés, son ellos coautores de sus fechorías.
Muchas veces cuando afortunadamente solamente son daños materiales, los buseros asumen ignorancia, con la “suerte”, que muchos “nos la tragamos” ya que eso de ir por el acta de inspección, presentar la demanda por  menos de ¢1,000.00, quita tiempo, gasolina, mejor la arreglamos nosotros ya que sale “mas barato”. ¿ Pero será más barato para la justicia y el ordenamiento del tránsito?
Tenemos que tener conciencia que el servicio de transporte es un servicio público que el Estado concesiona a los particulares, esto es antes de ser un simple negocio lucrativo.

Alberto E. Ramírez
C.I.P. 1-15-007024


“Adiós papá”


Estimado señor Villalobos: Por esas líneas que escribió es precisamente que en mi juventud comencé a dudar del comunismo, porque también he conocido gente muy pobre que comienza como aprendices, empleados domésticos, etc. que se esfuerzan y terminan poniendo negocios, dueños de patrimonios modestos y sacan sus hijos adelante. 
La lección es la importancia de la educación como medio para eliminar la pobreza. En Cuba o lo que fue la Unión Soviética eso no hubiera sido posible.

Antonio Cuscatlán
apulo_01@yahoo.com


No estoy de acuerdo

El motivo de la presente es para repudiar totalmente la nueva política estatal de destituciones masivas de empleados públicos.
A manera de ejemplo un botón: En el Hospital San Juan de Dios de la ciudad de Santa Ana, como supongo en la mayoría de nosocomios del país, están destituyendo y no despidiendo a los empleados (esto debido a la reforma de la ley del servicio civil). El resultado: se destituye al personal indispensable y con mayor experiencia dentro del nosocomio en sus diferentes actividades.
El director y sus ayudantes están realizando un verdadero régimen despótico en el hospital, contratando personas no aptas para dichos puestos de tan alta responsabilidad y acudiendo a la vieja política del compadrazgo.
Solo hago un llamado a mi gobierno a recapacitar en su política desprevenida puesto que saben muy bien que se está violando desde la Constitución hasta el Código de Trabajo.
“La historia no perdona ni olvida” dice Taylor Caldwell en su “Abogado del Diablo”. Por favor, no lo olvidemos.


Ernesto Aguirre Nieto
hielosv@yahoo.com.mx 


Buen trabajo

En verdad, este ha sido uno de los mejores reportajes que he leído en mucho tiempo, no tanto por el valor histórico que representa, sino también por el lugar y respeto que ese nombre representa en la historia moderna de nuestro país. 
Ahí está muy cerca de todos una familia que -como tantas otras- fueron sin pretenderlo protagonistas y víctimas de las circunstancias.

Efraín Pérez
RodyaPerez@aol.com 


Historias del 32

Los felicito por tan bien documentado trabajo sobre Feliciano Ama y sobre los sucesos del 32. A mi opinión el común denominador en estos actos es uno: “El manejo de las masas más humildes de parte de los comunistas”. 
El objetivo logrado no es alentador: la masacre de nuestros indígenas y de nuestra cultura y todo por desplegar banderas e ideologías ajenas.
En los 80 se repite la historia y me pregunto, ¿qué es lo que sigue ganando el país con estas ideas? Nadie niega que ha habido miseria, hambre, muerte y maltrato de parte de muchos partidos y gobiernos hacia la población; pero es tonto pensar que es mejor cuando se empuja todo un pueblo a la muerte. Me pregunto: ¿Hasta cuándo existirá un alto al comunismo? ¿Hasta cuándo los comunistas actuales dejarán de envenenar?
Que no se les olvide que andan en carro todo terreno, viven en mansiones y comen y ganan bien. Por lo tanto, entran en la categoría a la cual ustedes llaman oligarcas, burgueses y explotadores..

Manuel Gonzáles
C.I.P. 01-01-0127245



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