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El
golpe de Bush
El hombre más fuerte
del planeta sufrió un desmayo la noche del pasado domingo mientras
masticaba una galletita frente a la pantalla de su televisor. La seguridad
personal no supo del accidente hasta que Bush volvió en sí.
Erick
Lombardo Lemus
vertice@elsalvador.com
George W. Bush confiesa que
su madre siempre le advirtió: Cuando estés comiendo
pretzel mastica antes de tragar, y después del incidente
-que acaparó los titulares de la prensa estadounidense- el gobernante
recalca: Háganle caso a sus madres.
La noche del domingo W. Bush veía un partido de fútbol
americano en una sala privada de la Casa Blanca. Mientras masticaba
un pretzel (un tipo de galleta salada en forma de lazo), sufrió
un síncope vasovagal.
¿Un síncope vaso... qué? Aunque su nombre no lo
parezca, es un accidente común. Por ejemplo, algunos estudiantes
de Medicina lo sufren durante su primera lección de anatomía
al ver sangre.
En el caso de Bush, la causa fue el aperitivo que obstruyó el
esófago y que estimuló el nervio vago, que conecta el
cerebro con el corazón y los órganos vitales.
La acción del nervio vago provocó una disminución
de los latidos del corazón y bajó su presión sanguínea.
El resultado final: el desvanecimiento. Esta reacción es lo que
se conoce como síncope vasovagal, que se puede producir por un
ataque de tos o el vómito, incluso.
Así lo define William Ravich, director del centro de deglución
de la Escuela de Medicina de la Universidad de John Hopkins, en Baltimore.
La asfixia puede ocasionar que una persona se desmaye.
galleta taliban
¿Que
sucedió la noche del domingo? Me caí al suelo y
desperté y ahí estaban Barney y Spot (sus mascotas) mirándome
muy preocupados. No me di cuenta de lo que pasó hasta que me
miré en el espejo (...) Mis anteojos me cortaron el lado de la
cara, relata el presidente de los Estados Unidos.
En la sala de prensa de la Casa Blanca circuló la broma: fue
una galleta taliban; pero a las autoridades no les causa la menor
gracia.
Este es el primer incidente relacionado con la salud de Bush, en su
calidad de presidente de los Estados Unidos.
El médico presidencial, el coronel de la Fuerza Aérea
Richard Tubb, informó que Bush se había quejado el fin
de semana de que se encontraba un poco fuera de juego y
que se sentía como si le fuera a dar un resfriado. Horas después,
sucedió lo de la galleta.
Sin embargo, hay otro punto de vista que no escapa a la opinión
pública: el papel de la seguridad. ¿Hubo un fallo o no?
W. Bush pasó toda la noche tendido en el suelo, con una cortada
severa en el rostro, mientras sus mascotas eran sus únicos testigos
y esto alarma a quienes están cerca del mandatario porque nadie
se lo imagina solo, en un rincón apacible, sin la presencia rigurosa
del servicio de seguridad.
La Casa Blanca explicó que siempre hay un agente del servicio
secreto cerca; aunque, después de lo acaecido, ahora se sabe
que no tanto como para oír el golpe de su cabeza contra el piso.
No me sorprende que estuviera solo. La parte de la residencia
dentro de la Casa Blanca es muy amplia y es como un santuario para la
familia. No hay nadie asomándose a la puerta, dice Joe
Lockhart, jefe de prensa durante la administración de Bill Clinton.
Lockhart asegura que el edificio es mucho más grande de lo que
parece.
¿W. Bush pasa demasiado tiempo solo en casa? Los estadounidenses
tienen derecho a hacer la pregunta después que una simple aperitivo
salado pudo costarle la vida al hombre más poderoso del planeta
sin que nadie lo auxiliara inmediatamente.
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