20 de enero de 2002

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El golpe de Bush

El hombre más fuerte del planeta sufrió un desmayo la noche del pasado domingo mientras masticaba una galletita frente a la pantalla de su televisor. La seguridad personal no supo del accidente hasta que Bush volvió en sí.

Erick Lombardo Lemus
vertice@elsalvador.com

George W. Bush confiesa que su madre siempre le advirtió: “Cuando estés comiendo pretzel mastica antes de tragar”, y después del incidente -que acaparó los titulares de la prensa estadounidense- el gobernante recalca: “Háganle caso a sus madres”.
La noche del domingo W. Bush veía un partido de fútbol americano en una sala privada de la Casa Blanca. Mientras masticaba un pretzel (un tipo de galleta salada en forma de lazo), sufrió un síncope vasovagal.
¿Un síncope vaso... qué? Aunque su nombre no lo parezca, es un accidente común. Por ejemplo, algunos estudiantes de Medicina lo sufren durante su primera lección de anatomía al ver sangre.
En el caso de Bush, la causa fue el aperitivo que obstruyó el esófago y que estimuló el nervio vago, que conecta el cerebro con el corazón y los órganos vitales.
La acción del nervio vago provocó una disminución de los latidos del corazón y bajó su presión sanguínea. El resultado final: el desvanecimiento. Esta reacción es lo que se conoce como síncope vasovagal, que se puede producir por un ataque de tos o el vómito, incluso.
Así lo define William Ravich, director del centro de deglución de la Escuela de Medicina de la Universidad de John Hopkins, en Baltimore. La asfixia puede ocasionar que una persona se desmaye.

galleta taliban

¿Que sucedió la noche del domingo? “Me caí al suelo y desperté y ahí estaban Barney y Spot (sus mascotas) mirándome muy preocupados. No me di cuenta de lo que pasó hasta que me miré en el espejo (...) Mis anteojos me cortaron el lado de la cara”, relata el presidente de los Estados Unidos.
En la sala de prensa de la Casa Blanca circuló la broma: “fue una galleta taliban”; pero a las autoridades no les causa la menor gracia.
Este es el primer incidente relacionado con la salud de Bush, en su calidad de presidente de los Estados Unidos.
El médico presidencial, el coronel de la Fuerza Aérea Richard Tubb, informó que Bush se había quejado el fin de semana de que se encontraba “un poco fuera de juego” y que se sentía como si le fuera a dar un resfriado. Horas después, sucedió lo de la galleta.
Sin embargo, hay otro punto de vista que no escapa a la opinión pública: el papel de la seguridad. ¿Hubo un fallo o no?
W. Bush pasó toda la noche tendido en el suelo, con una cortada severa en el rostro, mientras sus mascotas eran sus únicos testigos y esto alarma a quienes están cerca del mandatario porque nadie se lo imagina solo, en un rincón apacible, sin la presencia rigurosa del servicio de seguridad.
La Casa Blanca explicó que siempre hay un agente del servicio secreto cerca; aunque, después de lo acaecido, ahora se sabe que no tanto como para oír el golpe de su cabeza contra el piso.
“No me sorprende que estuviera solo. La parte de la residencia dentro de la Casa Blanca es muy amplia y es como un santuario para la familia. No hay nadie asomándose a la puerta”, dice Joe Lockhart, jefe de prensa durante la administración de Bill Clinton.
Lockhart asegura que el edificio es mucho más grande de lo que parece.
¿W. Bush pasa demasiado tiempo solo en casa? Los estadounidenses tienen derecho a hacer la pregunta después que una simple aperitivo salado pudo costarle la vida al hombre más poderoso del planeta sin que nadie lo auxiliara inmediatamente.



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