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La
educación pública es excluyente
Antonio Pérez Esclarín ha trabajado por más de 27
años en educación en Venezuela. Actualmente, se desempeña
como director del Centro de Formación Pedagógica de Fe y
Alegría. Basado en sus años de experiencia, replantea el
actual modelo de educación pública que, a su juicio, reproduce
la marginación social.
Ernesto
Villalobos
vertice@elsalvador.com
El replanteamiento educativo que propugna Pérez Esclarín
ha comenzado a tomar forma en la red de escuelas de Fe y Alegría,
en 15 paises latinoamericanos. En El Salvador, la institución administra
6 escuelas estatales
.¿Cuáles son los ejes en los que se asienta la propuesta
de educación de Fe y Alegría en las escuelas públicas
que administran?
En esta sociedad del conocimiento, se habla mucho de que la educación
es el elemento clave para abatir la pobreza, para lograr un desarrollo
sustentable e incluso para lograr ciudadanía y democracia.
Todos estamos de acuerdo que la educación es clave para el desarrollo,
eso es cierto, pero no cualquier educación
.¿En qué
se diferenciaría la nueva propuesta de la educación estatal?
Las escuelas públicas deben de ser las mejores escuelas para
que se compensen aquellas deficiencias que tienen los más pobres
en su hogar. Éstas deben tener los mejores laboratorios, maestros
y bibliotecas.
Planteamos la educación como una propuesta ética, política
y pedagógica de transformación.
Su objetivo principal sería hacer sujetos capaces de desarrollar
su vida en dignidad y que puedan incidir en la sociedad.
¿No se cumplen
esos objetivos en el sistema de educación pública?
No a cabalidad. Actualmente, las escuelas reproducen la marginación.
Los que fracasan en la escuela son los que ya están marcados
con alguna deficiencia social y económica. La educación,
en lugar de ser un medio para democratizar la sociedad, está
siendo un medio para agigantar las diferencias.
Los alumnos que tienen carencias de conducta, físicas, económicas
son los más necesitados y también los más excluidos.
Nos parecería una barbaridad que los hospitales mandaran a casa
a a los pacientes más graves; pero eso hacemos en las escuelas,
nos quedamos los mejores y dejamos a los más necesitados abandonados
al filo de la delincuencia.
Su
propuesta requiere de un cambio de actitud de educadores que han sido
formados en el sistema tradicional.
Sí. Hasta ahora los cambios educativos no pasan de ser verbalizados,
con todo ese discurso de las reformas educativas. Los profesores egresan
de las universidades sabiendo cómo se tiene que educar, pero
al final terminan educando como los educaron a ellos. Reproducen a su
profesor.
El problema es que ahora los educadores aprenden a repetir, a reproducir
conocimientos y no asumen críticamente el ejercicio de la docencia.
La educación cambiará el día que los educadores
cuestionemos todo lo que hacemos, ¿por qué se aburren
lo alumnos?, ¿en realidad sirven los contenidos que
les estoy enseñando?, ¿por qué salieron
mal?, todas esas preguntas nos las debemos hacer a diario.
¿Cómo
han logrado invertir este proceso en el caso de las escuelas que administra
Fe y Alegría?
Los profesores deben aprender sobre los problemas de los alumnos: violencia,
problemas de lectura, de escritura, etc. Así el programa de materia
se convierte en un instrumento para servir mejor a la deficiencia de
los alumnos. Con esto los educadores se forman para enseñar,
aprender, a comprender y a emprender.
Si un alumno me recita de memoria un texto y le pongo un diez estoy
premiando su ignorancia, porque solo se aprende de memoria lo que no
entiende.
Se debe asimilar un conocimiento y devolverlo con sus propias palabras,
solo entonces ha habido comprensión. Los profesores deben garantizar
que todos los alumnos sepan leer, sepan escribir y sepan pensar.
Pero escribir y leer se logra en el área básica
de la educación.
Pero no como debe ser. Las escuelas enseñan a leer, pero no educan
para la lectura. No logramos desarrollar en ellos la pasión por
ella y esto un problema de la educación en todo el mundo.
La lectura es un diálogo, es construir un significado entre lo
que yo sé y el otro me dice. Cuanto más uno sabe hay más
capacidad para dialogar con el otro.
Por otro lado, hay gente que pasa nueve años en educación
básica, dos en bachillerato, cinco de universidad, dos de maestría
y nunca ha escrito. Ellos aprendieron a copiar, siempre dicen las cosas
que dice otro.
No se enseña a producir, sino a reproducir y cuando escribes,
no estás expresando lo que piensas... estás accediendo
a lo que piensa. La escritura te obliga a la concreción.
Este nuevo modelo implicaría una fuerte inversión
estatal que podría no ser viable en un país pobre como
el nuestro.
El problema es que, frecuentemente, el presupuesto estatal es manejado
con inequidad; se aporta más fondos a la educación superior
que a la educación básica. Los investigaciones apuntan
a que el elemento clave del desarrollo es la inversión en la
educación de formación básica.
Por ejemplo, de 100 alumnos que ingresan a la escuela en América
Latina, solo una tercera parte logra culminar su educación básica,
menos de una décima parte de ellos logra terminar su bachillerato
.¿Qué
consecuencias tendría esta deserción escolar?
Esto implica una perdida de dinero, pero la tragedia es que todo el
sistema educativo está enfocado hacia una universidad donde muy
pocos llegan.
Peor aún, todos los que quedan en el camino salen sin las habilidades
y competencia ni humanas ni laborales para poder insertarse a la sociedad.
Otro problema es que la educación está privatizada.
¿Se refiere
a que se cobra en las escuelas públicas?
No es necesario cobrar
una mensualidad a cada alumno para privatizar las escuelas. Se pueden
privatizar políticamente también.
El gobierno no otorga los cargos de acuerdo a capacidad, sino como un
premio a la fidelidad política.
Los gremios magisteriales también privatizan a la educación
cuando lo único que les importa son sus intereses o los de los
suyos.
El
objetivo último de este modelo alternativo no se limita al ámbito
educativo estrictamente.
No. En estos días, caminamos en un callejón sin salida.
El 11 de septiembre es la prueba de ello y la única solución
es educativa. Debemos aprender a convivir con el otro desde las diferencias,
porque o nos salvamos todos o no hay salvación.
La Educación es un problema serio, es mucho más que enseñar
a reproducir la eficiencia técnica de la sociedad. Se trata de
reorientar el sentido de la civilización y recuperar el carácter
humanizador de la escuela.
¿Entonces cual
debería ser el fin de las escuelas?
El proyecto educativo ideal será el que nos oriente a la construcción
del país que queremos. No solo se trata de fundar escuelas, sino
que se tenga un para qué de la educación.
Así el trabajo de la escuela es formar una persona política
con vocación de servicio para construir una sociedad donde todos
quepamos con la capacidad de utilizar el poder para construir vida.
Solo si la semilla de la nueva sociedad está germinada en la
escuela podrá dar frutos.
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Se
está volviendo un dictador
El educador habló sobre el sistema educativo nacional
y de cómo el gobierno chavista utiliza la educación,
en Venezuela.
Pérez Esclarín vino al país para capacitar
en el nuevo modelo a un grupo de profesores de las Escuelas de
Fe y Alegría. También se reunió con funcionarios
del Ministerio de Educación.
¿Que apreciación ha tenido del sistema educativo
salvadoreño y de la actitud de los funcionarios del Ministerio?
Me he reunido con educadores de las Escuelas de Fe y Alegría,
con educadores de escuelas estatales y con personalidades del
Ministerio de Educación y encuentro mucha gente preocupada
seriamente por la educación y con un verdadero deseo de
cambiar.
La gran tentación es hacer cambios de forma para que nada
cambie. Muchos creen que con poner computadoras en las escuelas
y ligarse a internet ya está resuelto. La computación
solo es un recurso.
En Venezuela,
¿se ha hecho
algún avance en reformar el sistema educativo?
En Venezuela, se inició con el gobierno actual una efervescencia
de ayudar a la educación. Incluso se hizo un proyecto de
Escuelas Modelos Bolivarianas de doble jornada.
Pero, con el reacomodo político y la crisis que estamos
viviendo como país, la educación se está
utilizando como arma ideológica para defender un proyecto
partidista de una concepción unipersonal, donde todo el
que no piense como ellos se ve como traidor.
El pensamiento al que usted hace referencia es el proyecto político
del presidente Hugo Chávez .
Exactamente, soy uno de los que tenían mucha esperanza
en el nuevo gobierno. Pero creo que Chávez ha deformado
su discurso inicial y se está volviendo un dictador que
no permite la menor crítica y que , además, quiere
un pueblo que solo repita sus palabras, su discurso. Así
está ahogando a todo movimiento que busque un grado de
autonomía.
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