6 de enero de 2001

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Y la tierra tembló

Desde lejos, hace un año la tierra habló y probó nuestra fe. El anochecer de un Viernes vino y se fue, nadie se imaginaba el terror que escondido en la próxima mañana, nos acechaba.
En nuestro lindo El Salvador amaneció.
Horas después el planeta se enfureció.
Réquiem compuesto en un día como cualquier otro. En el aire, el olor a pólvora todavía; nuestro país, la felicidad en su rostro,
Con regocijo nuestra gente se despertaba, ¡buenos días! ¡desayuno! ¿qué va comer?
Nadie en lo absoluto se esperaba el viaje en el que El Salvador se iba a emprender.
Nuestra historia agregaba un capítulo más, la rutina se convertía en añicos,
Seres queridos, lo inimaginable esperábamos, prendidos al teléfono, con Dios.
En el inmenso mundo, nuestras terribles pesadillas nos perseguían, todos atados.
¿Qué han sabido? ¿noticias? Dos días de llorar, guacales de lágrimas llenamos.
Lágrimas de dolor, de tristeza, de angustia, de duda, de alivio; suspiro incesante.
Un año ha pasado, y con el azul del cielo nuestra linda gente persevera.
Y como que en el venidero invierno caerán gotas de lluvia, seguiremos hacia adelante.
Desde lejos todos escuchamos a la tierra hablar y definitivamente probó nuestra fe.

Jorge E. Zapparoli
Lockheed Martin Space Systems


Frustrante turismo en Apulo

Es un lago hermoso, una panorámica bellísima,uno se siente feliz de que un patrimonio tan bello nos haya sido dado por la madre naturaleza para nuestro paisito.
Hacía años no tenía la oportunidad de viajar al turicentro de Apulo, en San Salvador. Fue más que gratificante verle desde la carretera, tan plácido e imponente; pero, al llegar, todo cambió.
Junto a mi viajaban unos niños. Al preguntar sobre el costo de la entrada, el responsable ni siquiera se molestó en responder. Se limitó a preguntar cuántos éramos y dijo el precio, sin excluir a los pequeños. Bueno, dije, hay que colaborar.
El lago y su playa sucios, los sanitarios en unas condiciones totalmente antihigiénicas. Si los niños usar una pequeña piscina, debían pagar más.
Esto resulta frustrante y muy triste por eso exhorto a las autoridades responsables para que actúen urgentemente y se investigue la negligencia y los malos tratos a la población turista.

Ricardo Bolaños García
kenni58@hotmail.com


La canasta básica

Le suben a la luz, al agua, ahora quieren hacer que las telefonías cobren parejo a pesar que una de ellas ofrecía por ¢300 teléfono, internet y cable. El sueldo mínimo actual es el de 1980.
Ahora debería de ser tres o cuatro mil colones o si no bajen la canasta básica. Aqui va la cuenta mensual: Canasta Básica: ¢4,000. Medicina: ¢500. Vestuario: ¢500. Transporte: más o menos unos ¢90 si usan un bus en ir y volver del trabajo. Educación: solo en cuadernos ¢100 por mes.
Reflexionen y piensen como va este país.

Juan Bonilla

huracan121@hotmail.com


Nuestros niños

Se publicó la noticia “Mejora condición de los niños en el país” haciendo referencia al informe que la Unicef dio a conocer, en el marco del día mundial de la infancia.
Sin embargo, los números que se publican no siento que aun concuerdan con la realidad cruda que vemos a diario por las calles de nuestro país.
Si bien se enfoca en la salud y en el analfabetismo, se entiende que desde estos dos aspectos, la situación ya puede significar cierto alivio.
No obstante otra parte del documento destaca con gran alarma que de cada diez niños ocho, léalo bien por favor, ocho, son objeto de violencia infantil, maltrato, es decir que los agreden.
Unido a esto, la pobreza sigue siendo la sombra imborrable que persigue a El Salvador.
Los números son: en 1990, 59% la pobreza, la extrema 29%, para el año dos mil la pobreza 30%, mientras que la extrema 15%.
Usted hace varios altos en los semáforos de la capital y no menos de diez personas le ofrecen churros, galletas, chicles, flores, que le limpian los parabrisas y piden un par de monedas para comer.
A este país lo que lo sacará de donde se encuentra no son cifras, datos a favor o en contra, sino programas reales, profundos y agresivos, a cargo de quienes tengan conciencia social.
El trabajo por sacar a un país está en las espaldas de aquel que se levanta temprano, se cambia y se dirige a su trabajo. En serio ya no freguemos más a El Salvador y saquemoslo adelante.

Pascual Rodríguez
chele_amigo@yahoo.com


Bromas de mal gusto

Se entiende que en cada empresa de comunicación social debe haber un departamento que controla la clase de programas, de anuncios, de divulgaciones y aun de noticias que salen a publicidad, a fin de que estas difusiones vayan enmarcadas dentro de la ética que le asiste a todo medio de comunicación masiva.
¿Pero qué sucede cuando ese respeto y esa comprensión se resquebrajan por la estulticia, la insensatez, la majadería de mentalidades irreverentes que solo buscan la chanza, la mofa, el escarnio, la broma de mal gusto, creyendo que con ello causarán sana hilaridad, agrado o humor gratificante en el público, sin importarles el daño moral ocasionado a la persona a quien va dirigida aquella chufa de pésimo gusto?
Además habría que tomar en cuenta el ridículo y la insensatez en que caen quienes propician esta clase de jugarretas, nada edificantes ni constructivas -naturalmente- a la ética y a la moral de las personas. Y la situación cobra dimensiones de mayor censura cuando esta forma de befas son transmitidas a las grandes masas, a través de medios como la televisión, tal como sucedió el 28 de diciembre de 2001, en Canal 12.
Con cámara escondida, el presentador chantajeaba a los clientes -entre ellos, a señoras de respeto- con una broma de pésimo gusto, preguntándoles por qué se habían “robados prendas de esa tienda”, les hacía abrir la cartera, dar una vuelta sobre sí mismo y los interrogaba de manera bayunca, caricaturizándolos como amigos de lo ajeno, ante la extrañeza, la verguenza, la incomodidad de las propias personas ridiculizadas; todo un espectáculo penoso que tenía un final de broma chocarrera por ser el “Día de los Inocentes”.
Tanto a ese canal (con sus ideas “geniales” para difundir diversión y jocosidad) como a los demás medios de difusión, permítase recomendar y practicar la hermosa lectura del “Código de la Televisión de la Asociación Nacional de Difusoras de Radio y Televisión”, de los Estados Unidos, que entró en vigencia el 1 de marzo de 1952: “Están prohibidas las indecencias y la vulgaridad... Los dramas televisados no simularán noticias ni acontecimientos especiales en forma que produzcan equívocos o alarma”.

Carlos Alberto Saz
No C.I.P. 01-04-021208



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