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Año
nuevo en casa
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Con
el calor de un hogar diez niños entre los seis y
trece años viven juntos compartiendo además
de sus aventuras callejeras en San Salvador, un programa
de reinserción familiar y social impulsado por Hogares
Providencia.
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Después
de largos meses de ausencia, diez niños que deambulaban
por las calles de San Salvador compartirán la última
cena del año con su familia. Las barreras del abandono
y rencor entre los menorcitos y sus progenitores se va disolviendo
con el apoyo de Hogares
Providencia que desarrolla un plan de reinserción
familiar para niños de la calle.
FOTOS
EDH/ MANUEL ORELLANA
ESTELA HENRÍQUEZ
vertice@elsalvador.com
Rostros alegres de
niños gritando y jugando pelo ta en el garaje, mientras
otros al interior de la casa, permanecen hipnotizados por un programa
de televisión, es la escena que se repite cada tarde en
una casa de la Colonia Flor Blanca, en San Salvador.
Diez niños entre
los seis a trece años, comparten juegos y un hogar, que
no llena todos los requisitos de una familia, pero sí el
vacío de atención que no tuvieron con sus progenitores.
Estos rostros
alegres y los hipnotizados que estuvieron un día limpiando
el parabrisas de su vehículo, extendiendo la mano para
recibir una moneda en el bus o quizá para sacar la billetera
de su bolsillo, ahora son parte de un programa que busca reinsertarlos
en su familia y en la
sociedad.
Tratamos de brindarle
una aproximación al núcleo familiar, pero no sustituirle,
dice Pablo Ernesto
Beltrán, director de educación de Hogares
Providencia que desde marzo de este año inició
una etapa del gran proyecto que pretenden realizar para rescatar
niños de las calles de San Salvador.
LOS PILARES
Queremos realizar
nuestro trabajo en cuatro pilares fundamentales, expresa
Beltrán y los detalla:
Alianza de amor, que es el trabajo con los niños
en la calle, en su territorio; Casa de Encuentro, un lugar donde
puedan permanecer unas ocho horas. Que lleguen a dormir, lavar
su ropa y tengan la opción de salir y regresar; Hogar de
Amor, es el que tenemos ahora, una casa que sea su hogar, donde
viven comen, duer men y reciben una educación integral,
y la última etapa,
Regresando a la Vida Familiar que es la reinserción en
sus hogares o en uno.
En
este esfuerzo de reintegración familiar, el equipo de Hogar
Providencia ha trabajado con los niños y sus padres
o familiares cercanos, tratando de fortalecer los vínculos
afectivos entre ellos y resolver cualquier resentimiento, común
en este tipo de situaciones.
Ahora van a pasar
la fiesta en su hogar, con su verdadera familia. El sábado
los vamos a llevar a cada uno a sus casas; pero, el miércoles
los vamos a traer de nuevo, dice el educador,
convencido que este ejercicio mejorará los lazos familiares
que en un futuro permitirán el regreso del niño.
Regresando a la Vida de familia, es la última
de las etapas con templadas en el proyecto de Hogares Providencia,
que no ha dado este paso porque no ha encontrado el ambiente propicio
para que alguno de los menores bajo su tutela, regrese a su hogar.
Lo que buscan es que
después de reintegrarlos a sus hogares, no regresen a la
calle por lo que realizan una serie de inspecciones y visitas
periódicas a los familiares de los diez niños.
Carlitos
es uno de los rostros alegres que juegan pelota por las tardes,
es aficionado a la música y tiene una voz privilegiada
que lo ha llevado a participar en eventos artísticos realizados
en el Instituto Salvadoreño de Protección al Menor
del que se escapó hace varios meses para regresar a
la calle. Un titubeo al hablar que cualquiera diagnosticara como
tartamudez, es parte de las lesiones psicológicas que han
dejado una huella imborrable en su corta vida que apenas
sobrepasa los diez años.
No sé
que voy hacer cuando vea a mi papá, dice con la inseguridad
de sus palabras que desaparecen minutos después al entonar
una canción. Él, como otros de sus compañeros
en el hogar, son el resultado de una familia desintegrada, hundida
en el círculo vicioso de la violencia intrafamiliar y sin
recursos económicos para ofrecerle la educación
formal a la que ahora tendrá acceso siendo parte de la
familia Providencia.
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