|
Pasar
inadvertido es un problema para Óscar Figueroa en este
Honda Civic Coupé del 97, ya que es tan llamativo que
le es fácil robar más de una mirada cada vez
que pasea por las calles de nuestro hermoso país.
Lo que más llama la atención es su pintura tricapa,
en donde su cantidad de perlas añadidas lo hacen dar
más de cinco tonos de acuerdo a su iluminación.
Pero este bólido tiene mucho más que enseñar,
como por ejemplo su agresivo y monumental body kit
de la marca norteamericana Black Widow, que acompañado
de sus rines de 18 pulgadas, su doble escape en cromo, sus
angel eyes delanteros, sus stops de
fibra de carbono y su alerón trasero lo han hecho poseedor
de un estilo inigualable.
El interior no se queda atrás, pues se ha preparado
con una hermosa pintura gris, dejando las molduras lisas y
el tablero a dos tonos; además se le ha colocado un
timón con un adaptador desmontable, palanca, pedales,
extintor acabado en cromo y un masivo sistema de sonido.
Por
si fuera poco, el propulsor se ha adornado con detalles en
aluminio que hace un contraste interesante con el sistema
de headers, filtro y regulador de presión
de gasolina.
Este auto desborda estilo por donde sea. Su trabajo es tan
bueno que lo han llevado a obtener los primeros lugares en
competencias de tunning en nuestro país
y Guatemala.
Jaime Vilanova Saleh
Fotos: Jorge Colindres
|