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Road trip
Hacia el mundo perdido

Las imponentes pirámides de Tikal son un destino fascinante para quienes buscan conocer un poco más de nuestros ancestros.

 
   

Jaime Vilanova Saleh

Mientras muchos corren de un lado a otro preparando todo lo que respecta a la Navidad, el equipo de Speed se escapó con rumbo a Tikal, un parque con los restos arqueológicos más importantes de la antigua civilización maya.

Decidimos salir de nuestro terruño por la frontera de Anguiatú, que se encuentra —como ya sabemos— a unas tres horas de camino. Luego nos dirigimos a la carretera que pasa por Chiquimula y después por Zacapa, hasta llegar a Los Amates.

Finalmente al llegar a Morales tomamos el desvío hacia Modesto Méndez, luego pasamos por Poptún hasta que llegamos a Flores, donde pasaríamos la noche, recorriendo por más de siete horas alrededor de 600 kilómetros con una red vial en excelente estado.

Ya en Petén (en la ciudad de Flores para ser exactos) decidimos quedarnos en el Hotel Vista al Lago, que cuenta con unas hermosas instalaciones como piscina, gimnasio y un colorido restaurante. El costo de las habitaciones varía entre los $45 y los $60.

Una vez hospedados decidimos ir a dar una vuelta, ya que al día siguiente partiríamos a Tikal. Al salir del hotel nos encontramos con una gran variedad de restaurantes para todos los gustos. Los precios de los platillos varían de $4 a $15, dependiendo de la especialidad que pida.

El paisaje de Petén es hermoso, pues donde quiera que usted vaya va a poder apreciar el lago Petén Itza, que rodea toda la ciudad, en donde podrá dar paseos en lancha.

Era hora de dormir, ya que al salir el sol debíamos de ponernos en camino hacia Tikal. Dicho y hecho, a las cinco de la mañana nos preparamos para llegar a las ruinas, que se encuentra a 68 kilómetros de Petén.

Ya en ruta empezamos a disfrutar de la abundante vegetación que cubre la carretera y el clima se vuelve menos caluroso, aunque no lo suficiente para dejar de sudar en grandes cantidades.

La naturaleza que apreciamos en Tikal es impresionante, hay gigantescos árboles y aves exóticas.


Llegamos a la pluma para entrar al parque, cancelamos Q50 por persona y pasamos alrededor de otros cinco kilómetros para llegar al parqueo.

Le recomendamos llevar comida y agua si va a pasar todo el día en el lugar; aunque si desea algo de tomar puede comprarlo en cada templo, donde se encuentran ventas ambulantes.

Poco a poco comenzamos a caminar dentro de Tikal, con grandes ansias de encontrar algun templo. Fue hasta después de unos cinco minutos que encontramos el primero y quedamos fascinados.

Poco a poco fuimos tomando los caminos y nos encontrábamos con cada belleza que nos parecía imposible que nuestros antepasados hayan hecho tan maravillosa obra. De pronto llegamos a la Gran Plaza, que se encuentra en el centro de todo el parque y es impactante tener alrededor una ciudad de templos.

Luego nos llamó la atención el letrero que decía “hacia el mundo perdido”. Seguimos el sendero y apartado de todas las demás obras encontramos la plaza del mundo perdido, que se encuentra a la par de los siete templos.

Luego nos dirigimos al templo número 4, el cual es el más grande y el más alto en toda la región maya. Tiene 66 metros de alto y tiene una vista imponente de toda la jungla de El Petén.

Y ya que hablamos de la jungla, en toda su caminata usted estará rodeado de frondosos árboles, encontrará un sinfín de aves y podrá ver como las ramas se mueven gracias a los monos que se pasean por todo el lugar.

Le recomendamos llevar zapatos y ropa cómoda, ya que el lugar es bastante grande y le tocará caminar bastante.s

Desgraciadamente y después de una extenuante pero reconfortante caminata, el paseo había finalizado, por lo que nos despedimos de Tikal y regresamos por la misma ruta hacia nuestro país, con la satisfacción de haber conocido parte de nuestra historia.

Jaime Vilanova Saleh.
Fotos: Javier Aparicio

Es una experiencia única poder estar en contacto con los templos milenarios y, en la cima, observar la selva tropical.

 

 


La infraestructura hotelera que encontramos en los alrededores de Tikal es de primer nivel.