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EN LA MARCHA

Julio R. Díaz
Editor Speed

Comentarios y opiniones a: speed@elsalvador.com

 
   

Recientemente, nuestro periódico publicó la alarmante cifra de atropellados en nuestro país, los números son escalofriantes.

En estos casos, lo frecuente es que se culpe al conductor del vehículo cuando estas desgracias suceden, pero poco o nada se habla de la temeridad de algunos peatones que deambulan por nuestras calles.

De ninguna manera pretendo justificar la imprudencia y falta de consideración de algunos automovilistas.

Sin embargo, a diario en nuestras calles uno se enfrenta con pasarelas vacías y mares de gente debajo de éstas tratando de cruzar malabareando entre los carros para pasar.

Lo triste es que situación parece más un estira y encoge que una búsqueda de armoniosa convivencia. Los peatones son cada vez más desafiantes y los conductores más hostiles como si no fuera obvio cual va a ser el resultado final: dolor y luto.

Ser un conductor cortés y paciente no cuesta y es muy gratificante. Ser un peatón paciente, prudente e inteligente es lo que lo va a llevar al otro lado de la calle por así decirlo. Basta con no olvidar que a todos nos esperan en casa.