Secciones
×

Síguenos en

Obama presenta principios de una reforma migratoria

Intenta cumplir una de sus promesas fallidas de hace cuatro años

El presidente Barack Obama delineó ayer los principios que una eventual reforma migratoria deberá contener, aunque dejó en claro su intención de no dejar enteramente en manos del Congreso la definición de este debate. foto edh / reuters
El presidente Barack Obama delineó ayer los principios que una eventual reforma migratoria deberá contener, aunque dejó en claro su intención de no dejar enteramente en manos del Congreso la definición de este debate. foto edh / reuters

Por

Ene 29, 2013- 20:00

WASHINGTON. El presidente de EE.UU., Barack Obama, afirmó ayer que si el Congreso no actúa pronto sobre una reforma migratoria, él enviará su propia propuesta que garantice “un proceso justo” que permita a los indocumentados “ganarse” el derecho a la legalización y la eventual ciudadanía.

Durante un discurso en Las Vegas (Nevada), Obama delineó su propuesta para una reforma que incluya: el fortalecimiento de la seguridad fronteriza; una vía para la eventual legalización y ciudadanía de los indocumentados y sanciones para empresas que contraten a sabiendas a los indocumentados.

Asimismo, un sistema para verificar el estatus migratorio de los empleados, y mejoras en el actual sistema para que EE.UU. siga atrayendo talento.

El gobernante dijo que quienes quieran ganarse la legalización tendrán que someterse a una revisión de antecedentes penales, pagar una multa e impuestos, aprender inglés, y “ponerse en cola” para tramitar la residencia permanente.

“El tiempo ha llegado para una reforma de sentido común, ahora es el tiempo”, declaró el mandatario, cuyas palabras se vieron interrumpidas por el grito de ‘sí se puede!, sí se puede!, sí se puede!’, coreado por las miles de personas que se dieron cita en la escuela secundaria Del Sol.

Reconoció que la inmigración siempre ha causado grandes divisiones, pero consideró que la reforma migratoria “está al alcance”.

“Estos once millones de hombres y mujeres están acá… y son parte del tejido social de nuestras vidas”, aseguró Obama, al destacar también las contribuciones de los extranjeros a la economía.

En ese sentido, Obama señaló que los inmigrantes han contribuido a la creación de empresas como Intel, Instagram, Google y Yahoo, y que una de cada cuatro nuevas empresas tecnológicas han sido impulsadas por inmigrantes.

“Es tiempo para acción. No podemos permitir que la reforma migratoria se vea arrastrada por debates sin fin. Hemos estado debatiendo esto por mucho tiempo, de modo que no es que no sepamos que es lo que se necesita hacer”, recordó.

Por ello, Obama consideró que la reforma migratoria que salga del Congreso tiene que también mejorar el sistema legal de visas para que Estados Unidos siga siendo “un imán para los mejores y más brillantes del mundo”.

Asimismo, Obama defendió los logros de su Gobierno durante el primer mandato para reforzar la seguridad en la frontera sur, con más agentes sobre el terreno y una reducción en los cruces ilegales en casi un 80% con respecto al año 2000.

Además, señaló que las medidas policiales han estado dirigidas principalmente a la deportación de criminales, que se encuentran “en su nivel más alto”.

Las propuestas delineadas por Obama emanan de la “hoja de ruta” que presentó en mayo de 2011 pero, a diferencia de lo que promueve un grupo negociador de ocho líderes del Senado, el mandatario prefiere una vía más directa hacia la eventual legalización de los indocumentados.

Su esperanza, dijo, es que sus propuestas sirvan de guía para que el Congreso actúe sobre la reforma migratoria este año, si bien reconoció que “habrá un debate riguroso sobre los detalles”.

La reforma migratoria, una promesa incumplida de Obama de 2008, cuenta con el respaldo de una amplia coalición de grupos hispanos, cívicos, académicos, religiosos, sindicales y empresariales, que considera que esta reforma es un imperativo “moral” y “económico”.

EE.UU., con una población de alrededor de 315 millones de habitantes, cuenta con 40.4 millones de inmigrantes, 11.1 millones de ellos indocumentados, según un análisis del censo realizado por el centro de estudios Pew.

En 2010, un millón de inmigrantes indocumentados tenían menos de 18 años y 4.5 millones de niños nacidos en EE.UU. tenían padres indocumentados. Los inmigrantes suponen el 13 % de la población de EE.UU.

Críticas

Poco después de que Obama terminó su discurso, surgieron algunas fisuras entre la Casa Blanca y el grupo de ocho senadores que planteó las propuestas un día antes que el mandatario. El senador por Florida, Marco Rubio, considerado aspirante potencial a la candidatura presidencial en 2016, culpó a Obama por no hacer que el camino a la ciudadanía dependa de una mayor seguridad fronteriza.

Ese asunto es un eje de las propuestas de los legisladores.

“El discurso del presidente dejó la impresión de que él cree que reformar rápido la ley de inmigración es más importante que reformar el derecho a la inmigración”, dijo Rubio en un comunicado.

El líder de la Cámara de Representantes, John Boehner, respondió también con frialdad a los argumentos de Obama. Su vocero Brendan Buck dijo que el congresista republicano por Ohio confiaba en que Obama “se cuidara de no llevar el debate a la izquierda, lo que podría alterar al final la difícil labor que se ha emprendido en la Cámara de Representantes y en el Senado”.

Pese a la llegada de posibles obstáculos, el extenso acuerdo entre la Casa Blanca y los legisladores bipartidistas en el Senado representa un cambio drástico en la disposición de Washington para abordar la inmigración, un tema que ha sido olvidado por años. Gran parte de ese cambio tiene motivaciones políticas, debido a la creciente influencia de hispanos en las elecciones, incluso las presidenciales, y ante su firme apoyo a Obama en noviembre.

Los resultados electorales hicieron que los legisladores republicanos, quienes se habían opuesto previamente a una reforma migratoria, se vieran obligados a reconsiderar su posición con el fin de restaurar la reputación del partido entre los hispanos, una fuerza política cada vez más poderosa.

Muchos republicanos se han opuesto a permitir que los inmigrantes carentes de permiso sean ciudadanos, al considerar que se daría una recompensa injusta a quienes han violado la ley. —AGENCIAS.

Tags

Abrir Comentarios

Cerrar Comentarios