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Organización Internacional del Trabajo Finalidad del módulo Este módulo facilita a los alumnos información básica sobre algunas de las cuestiones que en materia de salud y seguidad afectan a dos categorías especiales de trabajadores: las trabajadoras y los niños trabajadores. Los temas analizados comprenden algunas de las cuestiones que se plantean a las trabajadoras en materia de higiene de la reproducción, por ejemplo, cuándo y cómo se pueden padecer daños en el sistema de reproducción a causa de exposiciones a riesgos en el lugar de trabajo; qué se sabe acerca de los riesgos laborales para la salud de los niños trabajadores; qué acciones se recomienda adoptar para erradicar el trabajo infantil y la función del delegado de salud y seguridad.
Qué contiene este módulo Las trabajadoras se enfrentan a muchos riesgos para su salud y seguridad en el lugar de trabajo. Hay sustancias químicas peligrosas, además de distintos agentes físicos y biológicos (por ejemplo, las radiaciones y las bacterias), utilizadas en muchos lugares de trabajo que exponen a las trabajadoras a riesgos para su salud y su seguridad. Además, hay muchas situaciones laborales (por ejemplo, cuando el trabajo acarrea una gran tensión, o los turnos laborales) que pueden tener consecuencias negativas en la salud de las trabajadoras, comprendida su función de reproducción. A la fecha, no se han estudiado las posibles consecuencias dañinas en la salud de los trabajadores de la mayoría de las sustancias químicas y situaciones laborales, aunque se sabe que muchas sustancias tienen efectos negativos en la salud y la reproducción de las trabajadoras expuestas a ellas. Lamentablemente, hoy día se utilizan para trabajar muchas sustancias a pesar de no tenerse información sobre sus posibles consecuencias en la función de reproducción. Es importante que los trabajadores y los sindicatos sepan lo más posible acerca de las sustancias y situaciones en sus lugares de trabajo, cuando exista esa información. Hay que poner en práctica medidas de protección para que las trabajadoras embarazadas y las mujeres que puedan planear tener un hijo, no estén expuestas a peligros conocidos o sospechados para su función de reproducción. Además de las cuestiones relativas a la función de la reproducción, para las trabajadoras son cuestiones de importancia, en el terreno de la salud y la seguridad, distintos aspectos de la seguridad, el derecho a licencia de maternidad y la determinación de los pesos máximos que habrán de transportar manualmente. Todas estas son cuestiones que deben analizar los sindicatos. En este módulo también hablaremos de una categoría especial de trabajadores, los niños trabajadores. Aunque el tema de los niños trabajadores no se suele tratar cuando se estudian la salud y la seguridad laborales, no deja de ser importante por su carácter muy delicado. Distintas cuestiones de salud y seguridad guardan relación directa con los niños trabajadores. En primer lugar, los niños no son igual que los adultos ni física ni psicológicamente. Los niños trabajadores corren más riesgo que los trabajadores adultos de padecer problemas relacionados con el trabajo. Además, los riesgos laborales y las condiciones de trabajo pueden tener consecuencias permanentes en el desarrollo de los niños que trabajan. Este módulo no es un manual sobre el trabajo infantil. Hay otras publicaciones de la OIT en que se estudia la cuestión del trabajo infantil en detalle. La finalidad de este módulo es plantear algunas cuestiones de salud y seguridad relacionadas con los niños trabajadores que los sindicatos pueden empezar a analizar, si no lo están haciendo ya.
II. ¿Cuándo y cómo padece daños la mujer en su función de reproducción? Nota: El tema de los riesgos para la función de reproducción en el lugar de trabajo se analiza más detalladamente en el módulo titulado Los riesgos para la función de reproducción del hombre y de la mujer en el lugar de trabajo. La exposición a determinadas sustancias peligrosas o condiciones de trabajo peligrosas puede influir en la función de reproducción de la mujer antes o después del embarazo. Algunos riesgos profesionales puede tener graves consecuencias en el desarrollo del embrión o feto, en particular determinados productos químicos y radiaciones. El Apéndice I de este módulo da algunos ejemplos de sustancias químicas que se sabe que tienen consecuencias negativas en el comportamiento sexual y la reproducción. También pueden producirse consecuencias negativas provocadas por la exposición profesional después del nacimiento, que influyen en el desarrollo del niño. Aunque no se considera que las consecuencias que tienen lugar después del nacimiento sean riesgos para la función de reproducción, es importante saber que los recién nacidos y los niños pequeños son muy sensibles a las consecuencias de las sustancias peligrosas. Algunas exposiciones en el lugar de trabajo pueden impedir la concepción. La exposición a determinadas sustancias o combinaciones de sustancias puede provocar cambios del impulso sexual de la mujer, daños en los óvulos, modificaciones del material genético que contienen los óvulos, o cánceres u otras enfermedades en los órganos reproductores de la mujer
Una sustancia que modifica el material genético se denomina mutágena. Existen pruebas especiales de laboratorio, a menudo realizadas con animales, que pueden identificar qué sustancias son mutágenas.
Una vez que tiene lugar la fertilización, algunas sustancias dañinas pueden pasar de la madre al embrión en desarrollo. Es creencia general que el feto se halla en situación de más riesgo durante los primeros 14 a 60 días del embarazo, cuando se están formando sus órganos principales. Ahora bien, según el tipo y la importancia de la exposición, el feto puede resultar dañado en cualquier momento del embarazo. A las sustancias que impiden el desarrollo normal del feto se las denomina teratógenas. Las sustancias teratógenas pueden pasar de la sangre de la madre a la sangre del feto a través de la placenta.
Hay distintos agentes químicos, biológicos y físicos utilizados en múltiples lugares de trabajo que se sabe que causan defectos al nacimiento. Estos pueden comprender un amplio abanico de anormalidades físicas y problemas de comportamiento y aprendizaje. Otros factores que también pueden influir en la salud del feto son, por ejemplo, la tensión en el hogar, el fumar, el beber alcohol o el consumo de determinadas drogas y medicamentos. Esos factores pueden combinarse con situaciones laborales peligrosas y multiplicar los peligros para el feto.
Las exposiciones en el lugar de trabajo también pueden causar daño a un niño después de haber nacido. Es importante saber que los recién nacidos y los niños pequeños son especialmente sensibles a las sustancias químicas u otras sustancias dañinas, por ejemplo, polvos o fibras, que se pueden llevar al hogar en el vestido, el calzado o incluso la piel y el pelo. Si hay sustancias peligrosas en la leche de la madre, los niños pueden ingerirlas cuando maman.
III. Otras cuestiones de salud y seguridad de importancia para las trabajadoras Hay otras cuestiones de salud y seguridad especialmente pertinentes para las trabajadoras: cuestiones de seguridad, derecho a licencia de maternidad y peso de las cargas que se deben transportar manualmente son tres cuestiones que preocupan a muchas trabajadoras. Aunque no tenemos el propósito de analizar a fondo estas cuestiones en el presente módulo, es importante concienciar acerca de ellas y que los sindicatos empiecen a analizarlas, si no lo están haciendo ya. Existen distintas publicaciones de la OIT en las que se estudian estas cuestiones con más detalle. Es esencial adoptar medidas adecuadas para garantizar la seguridad personal de las trabajadoras. La seguridad es de especial importancia para las mujeres que trabajan de noche o en lugares oscuros, como subterráneos, y para mujeres que trabajan solas o en áreas aisladas o remotas del lugar de trabajo. Para proteger la salud y la seguridad de las trabajadoras, también es muy importante tener en cuenta disposiciones adecuadas en materia de licencias de maternidad. Las licencias de maternidad deben garantizar además el derecho de la trabajadora a recuperar su puesto de trabajo, con la misma paga y sin pérdida de antigüedad. ¿Ha ratificado su gobierno el Convenio núm. 103? ¿Existen en su país leyes que disponen una licencia mínima por maternidad para las trabajadoras? En caso afirmativo, ¿cuál es el período mínimo garantizado de baja por maternidad? En algunos países, hay empleadores que conceden más licencia de maternidad que la que dispone la legislación nacional. Quizá su sindicato desee empezar a negociar este punto con el empleador. El sindicato puede ayudar además a proteger a las trabajadoras velando por que los empleadores cumplan lo dispuesto sobre licencia mínima garantizada por maternidad, en caso de existir esa política en su país. Si en él no hay leyes al respecto, el sindicato puede querer hacer presión sobre el gobierno para que promulgue leyes.
La salud y la seguridad de las trabajadoras pueden resultar gravemente dañadas si se les pide o exige que transporten manualmente cargas que superen su capacidad física. Debe haber disposiciones adecuadas para que las trabajadoras no tengan que hacerlo. El Apéndice III de este módulo recoge los puntos principales del Convenio núm. 127 y de la Recomendación núm. 128 de la OIT, que limitan los pesos máximos que los empleadores pueden asignar a las trabajadoras para transportar manualmente. ¿Existen en su país leyes que limitan el peso máximo que las trabajadoras pueden transportar manualmente? En caso negativo, quizás su sindicato desee hacer presión sobre el gobierno para que adopte esa protección de las trabajadoras. ¿Hay otras cuestiones en materia de salud y seguridad de importancia para las trabajadoras que pueda identificar usted en el sindicato? ¿Cuáles son?
IV. Información sobre la salud de los niños trabajadores A. Resumen de lo que se conoce Según la Organización Internacional del Trabajo, a principios de los años 1990 se calculaba que había de 100 a 200 millones de niños menores de 15 años de edad que trabajaban en el mundo. La mayoría de esos niños trabajadores estaban y siguen estando en los países en desarrollo. Como es difícil, por no decir que imposible, conocer el número exacto de niños trabajadores del mundo, también se acepta generalmente que esas cifras son muy inferiores a la realidad; la cifra real puede ser más del doble. Los cálculos oficiales están subestimados porque sólo comprenden los niños trabajadores a jornada completa y, además, en muchos países el trabajo infantil es ilegal y por lo tanto no se habla de él. Incluso, cuando se habla de él oficialmente, en muchos casos se le quita importancia por distintos motivos.
El trabajo infantil no es un fenómeno nuevo. Lo que es nuevo es la explotación sistemática de los niños fuera del ámbito familiar. El hecho de que los niños trabajen tiene muchos efectos, el más importante de los cuales probablemente sea que los niños trabajadores no están escolarizados. Un niño que no va a la escuela tiene escasas posibilidades de progresar o de llevar una vida mejor. Incluso cuando el niño trabajador consigue seguir yendo a la escuela, lo más probable es que obtenga malos resultados, que fracase y que abandone los estudios. Esas consecuencias lamentables están relacionadas directamente con el hecho de que los niños trabajan largas horas, están agotados y no pueden concentrarse en las tareas escolares. La situación económica de los niños trabajadores ha sido objeto de gran atención, pero todavía no se han estudiado adecuadamente los efectos del trabajo en la salud de los niños trabajadores. Se sabe que éstos se enfrentan a múltiples riesgos profesionales para su salud y su seguridad, igual que los adultos. Los riesgos profesionales y las condiciones de trabajo pueden tener consecuencias permanentes en el desarrollo a largo plazo de los niños que se ven obligados a trabajar. B. La exposición a los agentes medioambientales En distintas ocupaciones, los niños trabajadores pueden verse expuestos a riesgos químicos y físicos para su salud. Aunque se han hecho muy pocos estudios en la vida real sobre las consecuencias de los riesgos profesionales en los niños trabajadores, se supone que los niños corren más riesgo que los adultos de padecer problemas físicos de salud relacionados con el trabajo. Además, en el plano psíquico, los niños trabajadores corren más riesgo que los trabajadores adultos de padecer problemas de salud relacionados con el trabajo. Los niños trabajadores pueden resultar afectados más rápida y gravemente que los adultos expuestos a una misma concentración de sustancias químicas. Los límites de exposición que se recomiendan para los trabajadores adultos no protegen a los niños. Frente a algunas sustancias químicas sumamente tóxicas, por ejemplo el plomo, y a agentes materiales dañinos como las radiaciones ionizantes, la única protección de los niños es eliminar totalmente la exposición. De las escasas investigaciones efectuadas se desprende que, a un mismo nivel de exposición, los niños suelen absorber cantidades de plomo superiores a las que absorben los adultos. Además, es más probable que contraigan daños graves permanentes para la salud por haber estado expuestos a plomo. Se sabe de conclusiones similares de estudios efectuados con niños trabajadores expuestos a sílice en la industria de fabricación de pizarrines, niñas que hilan y tejen en fábricas de fibras de viscosa y jóvenes trabajadores expuestos a benceno. Además, los trabajadores jóvenes pierden la audición más fácilmente que los adultos que están expuestos a ruidos en el lugar de trabajo. Así pues, es necesario fijar límites de exposición al ruido inferiores si en el lugar trabajan niños y trabajadores jóvenes. C. La capacidad de trabajo y las limitaciones En general, la noción de diseño de la actividad laboral comprende: la selección y la formación de los operarios; el diseño de las herramientas y las máquinas; el diseño de los puestos de trabajo; la utilización de procedimientos y posturas de trabajo; la prescripción de horarios laborales y períodos de descanso; el diseño del equipo de protección personal y el control de los factores materiales del ámbito laboral. Es muy difícil determinar y eliminar los riesgos que el diseño de la actividad laboral presenta para los niños, pues cada niño crece y se desarrolla a su propio ritmo. Con los adultos, en cambio, es posible evaluar la capacidad de trabajo y las limitaciones basándose en el grupo. Con los niños es necesario efectuar una evaluación individual de cada niño porque dentro de cada grupo hay muchas variaciones. Un grupo de estudio de la Organización Mundial de la Salud sobre los riesgos propios de los niños que trabajan ha resumido las conclusiones siguientes de varios estudios sobre la salud de los niños trabajadores:
En muchos países en desarrollo, hay muchísimos niños que padecen subnutrición y enfermedades, lo cual hace que sea aún más importante esforzarse por evaluar los posibles riesgos que para los niños pueden suponer los problemas relacionados con el diseño de la actividad laboral.
D. Los riesgos psicosociales para los niños trabajadores La situación especial de ser niño y trabajador puede crear muchos factores de riesgo psicosocial (esto es, para la psiquis, el desarrollo y el comportamiento) para los niños trabajadores. Además, éstos pueden reaccionar de distinta manera que los adultos expuestos a riesgos psicosociales similares. Hay varios factores habituales de tensión psicosocial asociados con el trabajo infantil, con independencia de la labor que se desempeñe. Concretamente, las lamentables situaciones socioeconómicas y familiares que obligan a los niños a trabajar son por sí mismas fuente de tensión. La mayoría de los niños trabajadores no tienen posibilidades de desarrollarse conforme a las fases normales de evolución de un niño. Muchos de ellos nunca tienen la posibilidad de establecer relaciones significativas con sus familiares, amigos y otras personas de la comunidad. No tienen la posibilidad de jugar, de ser espontáneos ni de instruirse. La mayoría de los niños que trabajan no puede expresar sus sentimientos ni sus necesidades. A menudo, están sujetos a una estricta disciplina y en ocasiones son objeto de malos tratos físicos. En muchos países, los niños trabajadores no gozan de protección legal, lo cual quiere decir que no reciben indemnización si enferman o se lesionan en el trabajo, aunque la lesión los incapacite permanentemente. Aunque éste es un campo relativamente nuevo de estudio, la Organización Mundial de la Salud ha examinado diversos estudios sobre los problemas sociales y psicosociales de los niños que trabajan, que arrojaron las conclusiones siguientes:
Los trabajadores, los empleadores, el gobierno y la comunidad en general deben compartir la responsabilidad de combatir los factores de riesgo psicosocial que afectan particularmente a los niños trabajadores. Los trabajadores y los empleadores deben conocer mejor los requisitos básicos de un ámbito laboral saludable; la manera de adaptar el trabajo a la capacidad y las necesidades de cada trabajador; y tener información acerca de cómo mantener un entorno laboral saludable y seguro. La comunidad y las autoridades pueden intervenir mediante la planificación socioeconómica y determinar los tipos de trabajo que son apropiados para los niños, habida cuenta de sus necesidades de salud y educación. E. La atención primaria de salud de los niños trabajadores En general, los niños trabajadores no reciben atención de salud. Los servicios generales de sanidad no están organizados de manera que se ocupen de la salud de los niños trabajadores, y los servicios de sanidad laboral lo están para ocuparse de la salud de los trabajadores adultos y jóvenes (15 años o más). De hecho, una de las misiones de los servicios de sanidad laboral es excluir a los niños que son demasiado jóvenes para trabajar, pero lo cierto es que los niños que deben trabajar trabajarán, aunque sin la protección de un servicio de salud. La atención primaria de salud puede ser la única manera de prestar atención de salud a los niños que trabajan. Una de las metas de la atención primaria de salud es "llegar a las personas donde viven y trabajan", comprendidos los niños trabajadores. Los servicios de atención primaria de salud, que utilizan al personal médico y paramédico de la comunidad y los servicios con que puede contar un servicio de sanidad laboral, deben poder prestar los servicios básicos que son necesarios para proteger a los niños trabajadores.
El personal médico y paramédico de la comunidad, un elemento esencial de la atención primaria de salud, puede llegar a los niños que trabajan, con independencia del tipo de empleo que desempeñen, a diferencia de lo que sucede con los inspectores de trabajo. El personal paramédico y médico puede recoger información sobre todos los niños que hay en los lugares de trabajo, información que puede servir para concienciar a la comunidad acerca del problema del trabajo infantil y ayudarla a tomar medidas para combatir el problema.
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