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ENTRE
PLACER Y CULTURA
Pocos
somos los que experimentamos viajar, estudiar y ver con
nuestros propios ojos las grandes reliquias históricas
de China.
FOTOS
Y TEXTO: CARLOS ESCOBAR / COLABORACIÓN
Así
pues, emprendimos un viaje a través de los majestuosos
paisajes de este país, adentrándonos por los
salones y pasillos llenos de historia de la Ciudad Prohibida
y el Palacio de Verano en Beijing, así como los retorcidos
e históricos vecindarios aristócratas llamados
Hutongs, los simpáticos parques, y grandes templos
como el del Cielo.
Así comenzó un recorrido que nos llevaría
de los palacios, templos, y edificios de Beijing a otro
templos y rascacielos mucho más grandes.
Los botones dorados de las puertas de la entrada de la ciudad
prohibida solo reflejan la magnitud de una de las entradas
de lo que es el palacio más extenso del mundo con
74 hectáreas.
Como su nombre lo dice, es una ciudad en sí misma,
y refleja de cierta manera la mano de obra elevada a su
máxima expresión de uno de los países
que ahora parece rodear la mayoría de las conversaciones
de política internacional.
La China Socialista en sí, como se puede apreciar
de diversos ángulos si es un gigante dormido, como
se escucha de diferentes expertos en el tema.
Es uno de los países con un crecimiento económico
bastante marcado, con un plan de desarrollo enorme (aunque
ciertamente centrado al estado y exaltado por la censura),
y solo por su tamaño y potencial, un país
que se tiene que tomar en cuenta en el escenario mundial,
aunque sus políticas gubernamentales dejen mucho
que pensar.
Como podemos ver, mucho se dice y especula de este país
en donde los edificios nuevos y modernos crecen como hongos
en las ciudades cada vez más grandes.
Mucho se critica y comenta sobre su modelo económico,
aunque de comunal poco tenga pues los contrastes no sólo
se dan en las culturas y habitantes, sino entre la marcada
diferencia económica del campo y la ciudad. Así
pues, a pesar de su importancia, no es un destino muy popular
para nosotros los salvadoreños.
Lo enorme que es el país nos llevó a acumular
más de 130 horas entre trenes, aviones y buses que
nos trasladaron a los rincones más sorprendentes
de China. Tiempo que bien valió la pena
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Jiuzhaighou
Es uno de los lugares naturales más bellos e
impresionantes de China. Cerca de las montañas
del Tíbet, las aguas que se derriten de los glaciares
forman diáfanos lagos, ríos y cascadas
que cobran vida con colores verde y azul turquesa, y
envuelven bosques y aldeas con su belleza. |
Molinos
de oraciones
En los retorcidos ríos de Jiuzhaighou, en donde
se susurran y escriben oraciones para que sean entregadas
a seres superiores. |
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