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¡Sorpresa!
Después
de largas horas, días y meses en Internet, el teléfono
o leyendo cartas una y otra vez, decidiste conocer cara
a cara a esa persona que trastornaba tus pensamientos y
que mantuvo en incógnita su real apariencia, despertando
en ti sentimientos de amistad y por qué no decir
de amor.
Redacción
Planeta
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| Foto: César
Avilés. modelos: karla Mendoza, Osmín
Monge. locación: Sar So Ho, World Trade Center,
2da. torre tel. 500-0745. |
Te atreviste, ¿tomaste el riesgo? Acaso te encontraste
a la Jennifer López o al Brad Pitt que estabas buscando
o deseaste que te tragara la tierra, porque se parecía
más a la India María o a Chuky.
Bueno, al fin y al cabo una cita a ciegas es todo o nada.
O se gustan el uno al otro y la pasan chivo, o es decepción
a primera vista y cada uno espera que se disipe ese instante
para poder dar por terminada la cita.
Pero no te predispongás, no todas las citas a ciegas
terminan mal, quizá alguna de ella termine siendo
la persona que te lleve al altar.
Si no lo es, tampoco te desilusionés, es una salida
más. Además, pensá ¿qué
perdés en salir con una persona desconocida que puede
llegar a ser alguien agradable o desagradable?
Purita casualidad
Fernando Castro de 23 años, nos cuenta que después
de recibir una llamanda telefónica accidental hizo
una bonita amistad.
Recuerda que un día una chera le llamó a su
celular y que por el tono de su voz le pareció muy
simpática, le preguntó por el nombre de un
desconocido. No tenía idea de quién
era el tipo por el cual ella preguntaba, dice.
Sólo sabe que aquella voz despertó interés
en él y con tanta suerte que ambos compartieron el
mismo sentir.
Una vez que ella se disculpó, le dio por conversar
y ahí nomás nos presentamos. Hablamos un poco
sobre ella, un poco sobre mí.
Y desde entonces estos jóvenes entablaron una bonita
amistad mediante fluidas llamadas telefónicas, las
que poco a poco los empujaron a ser casi confidentes. Hubo
bastante confianza y eso me gusto de ella.
Pero aquel interés de amistad creció mucho
más, hasta que decidieron conocerse tras una virtual
amistad de un mes.
Al comienzo yo me negaba, porque lo interesante de
aquello era posiblemente por que no la conocía, y
a veces terminaba de hablar por teléfono y me preguntaba
cómo sería su físico.
Pero la curiosidad por saber cómo era la chica lo
rindió y aceptó. Un día me dicidí
y quedamos de conocernos en Metrocentro, me fui bien vestido
para no causarle una mala impresión, recuerda.
Una vez en el lugar del encuentro, Fernando vio a la chica
que estaba vestida como ella había acordado, se le
acercó y sí, allí de frente cara a
cara, estaba la chica de la voz dulce, la que había
cautivado su mente tras el teléfono.
No niego me pareció bonita, me simpatizó
y yo también a ella, dice.
Sin embargo, el desenlace de esta amistad duro poco tiempo,
pues después de largar horas de pláticas ese
día y posteriores encuentros para ir al cine o comer,
el interés se fue perdiendo entre los dos. Al cabo
que la magia de esta historia fue porque no se conocían.
POR UNA AMIGA
A raíz de una carta anónima Andrés
Fuentes, de 21 años, se prendió de la sinceridad
de una chera que al inicio no quiso revelar su identidad,
por temor al rechazo por parte de éste.
Durante un mes la joven envió un total de siete cartas
a Andrés, al cual deseaba tanto alcanzar. Sólo
que él no sabía ni quién era la misteriosa
de las cartas, solamente que se declaraba enamorada de él.
Las lindas frases de amor, los testamentos de admiración
llegaban a las manos de Andrés a través de
una amiga suya.
Una amiga mía era su amiga también y
con ella me enviaba las cartas. Al inicio, en las cartas
se describía, en otras me contaba cosas personales
que me indicaban mucha confianza en mí, aun sin conocerme.
Poco tiempo después, la desconocida lo citó
para encontrarse con él, al enterarse que el joven
había despertado un fuerte interés hacia ella.
La cita llegó a concretarse un sábado y su
acuerdo para identificarse sería la amiga de ambos.
Cuando la vi, se me hizo imposible creer que fuera
la chica en la que me había fijado una vez. Supe
desde ese momento que algo resultaría de ese encuentro,
porque sentí que ya la conocía mucho y me
había enamorado de sus sentimientos por medio de
sus cartas.
Ahora este par de tortolitos disfutan su noviazgo de dos
años, y ambos sienten que su amor nació gracias
a las cartas de ella y a las citas a ciegas.
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TIPS
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DISPOSICIÓN
Ve con la mejor disposición. Diviértete,
no evalués a la persona. Simplemente sal y pasá
un buen rato. Después verás, talvez hay
alguna posibilidad de que te enamorés.
SÉ VOS MISMO
Tratá de mostrarte con soltura, desinhibido y
sin prejuicios. No descalifiqués porque no te
gusta. Ya sea su físico o su punto de vista,
pensa más bien en si no es que por ser tan exigente
estás sin pareja.
TOLERANTE
Tratá de ser más tolerante. Dale una oportunidad
a la suerte. Mantén tu mente abierta, es la mejor
enemiga del mal humor y del fracaso de cualquier tipo
de citas. |
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