Panteón la tripeó
Los
bichos de Rococó resultaron ser de lo más gente.
Recorrimos con algunos de ellos uno que otro sitio de Sívar
como el Hula Hula, ex Cuartel, playa San Blas y hasta nos
fuimos de shopping a Multiplaza.
Alex
Suárez
La banda
latina además de cerrar con broche de oro el séptimo
Festival de la Verdad se dio un gran vacil en nuestro país.
Como otros artistas que visitan El Salvador los brothers
de Panteón Rococó se fueron a turistear
al centro de Sívar y a la playa San Blas, en La Libertad,
horas antes de su presentación en la UCA el pasado
domingo.
A diferencia de Luis Miguel, Maná y Paulina Rubio,
los creadores de La Carencia no se hospedaron en la suite
presidencial ni visitaron exclusivos restaurantes de la Zona
Rosa y mucho menos anduvieron con chaneques.
Estos chavos mostraron mucha humildad y carisma tanto arriba
como abajo del escenario y tripearon en la guanaxia a lo ranger.
El domingo después de desayunar los Rococó
se dirigían a la playa.
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| Una
para el recuerdo: los Rococó en la
playa. |
Un par
de fans guanacos los esperaban en el lobby del hotel. Melvin,
conocido como el piojo, y su novia se llevaron una gran sorpresa
al conocer a los mexicanos y tomarse un par de fotos con ellos,
y claro los respectivos autógrafos.
Luego de cruzar un par de palabras, miembros del grupo invitaron
a estos bichos a tripear con ellos al mar.
La invitación los tomó por sorpresa, ya que
andaban en botas y jeans por lo que desistieron, pero tres
miembros de la banda se quedaron y aprovecharon para ir a
conocer junto a los guanacos el centro de San Salvador y a
bordo de la 44 y una 29 iniciaron la expedición en
la tierra de nadie.
Cuenta el piojo que ellos junto a Darío
(bajo), Misael (saxofón) y Paco (trombonista) se bajaron
frente a la cervecería As de Oros, de ahí
partieron a la Catedral a visitar la cripta de monseñor
Romero, luego se dirigieron al mercado de artesanías
(ex Cuartel) donde Darío compró una camisa del
Aguila, sus compadres adquirieron sorpresas de Ilobasco y
marimbas en miniatura y otros pequeños recuerdos.
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| Los
Rococó se fueron a pupusiar al Hula
Hula. |
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| No
podía faltar la foto del recuerdo en el ex Cuartel. |
RICAS
PUPUSAS
Después de este recorrido a los mexicanos se les abrió
el apetito, por lo que la guanarraza actuó
y resolvió, llevó a los músicos cerca
del parque Hula Hula a una pupusería para que comieran
nuestro platillo típico más famoso.
El piojo el Skinhead que los acompañó
recuerda que al principio los Rococó sintieron
un poco de desconfianza con las pupusas y sólo
pidieron dos acompañadas únicamente con salsa,
nada de combustible, pero el sabor les gustó tanto
que repitieron la dosis.
Con el estómago lleno, un par de fotos y otros recuerdos
en sus manos, los Rococó regresaron al
hotel para reunirse con sus compañeros musicales.
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