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Eche paja “monsieur”
Felix
Baumgartner es conocido en todo el mundo bajo el nombre
de Felix 502.
El 27 de junio pasado realizó un salto ilegal desde
el puente más alto del mundo
y vivió para contarlo.
Redacción Planeta

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No celebró con champan ni vino galo, pero el austríaco
Felix Baumgartner conocido como Felix 502, se “dio”
el puente más alto del mundo hace un par de días
allá donde Asterix hizo sus hazañas.
Tampoco será un Xander Cage, pero este tipo se ha
ganado la reputación de ser uno de los mejores saltadores
de B.A.S.E (edificio, antena, suelo y tierra por sus siglas
en inglés) del mundo entero.
El Viaducto de Millau es un mega puente de 2,640 metros
de largo y que en su punto más alto (con todo y los
pilares), alcanza los 343 metros desde el lecho del río.
Si agarramos la Torre Eifel (de 324 metros) y la ponemos
a la par, podríamos ver la diferencia entre ambas
estructuras.
El bicho se lanzó desde los 230 metros con su tradicional
“backflip” o salto hacia atrás, con casi
dos giros completos, antes de desplegar el paracaídas.
Hasta este punto, todo parece algo “chiche”:
llegó, se asomó y saltó ¿verdad?
Pues ¡no!
Lo yuca
Felix se enteró por el periódico a finales
de mayo pasado que las últimas dos lozas del puente
habían sido conectadas y se “dio” alas.
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Desde
la mera base de la izquierda
hasta la loza de la plataforma de rodamiento,
hay nada mas que 245 metros de altura. |
Le picaban las manos por conquistar esa elevación
lo antes posible, ya que según lo planeado, el puente
será inaugurado hasta noviembre próximo.
El salto (como casi todos en su haber) no había sido
autorizado por la compañía constructora y
mucho menos sabían que “el nacido para volar”
rondaba el sitio.
Su primer día en las inmediaciones le sirvió
para estudiar la mejor forma de alcanzar la superficie de
rodamiento. Claro que “mejor” no es sinónimo
de “fácil”.
A la mera 1:00 de la madrugada de la segunda noche, inició
la operación de ascenso.
El sitio estaba custodiado por ambos extremos y los dormitorios
de los trabajadores se encuentran justo debajo de la estructura,
lo que dificultaba la aproximación.
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| “Para
mí, los saltos son como los campeonatos mundiales
para otras personas”. |
Felix debió disfrazarse con un “overol”
negro para evitar ser visto mientras escalaba una de las
columnas de 230 metros de altura.
“No estaba asegurado y sólo podía sujetarme
de un riel de acero”, dijo Baumgartner “es ambición
atlética”, añadió.
Escondelero
El resto de la noche se la pasó escondido bajo la
carretera, en el entramado de acero y el tiempo pasó.
Cuando el sol comenzaba a elevarse recibió un mensaje
de texto que decía “todo despejado”.
Su camarógrafo había dado la señal
a las 7:00 a.m.
El bicho se paró de frente al vacío, disfrutó
el paisaje desde lo alto y tras un enérgico salto
hacia adelante sintió la gravedad sobre sus huesos.
El “clavado” que hizo incluyó dos volteretas
hacia atrás, antes de desplegar su paracaídas
y aterrizar en una sola pieza.
“Para mi, los saltos son como los campeonatos mundiales
para otras personas”, explicó sonrientemente.
Conste que en el sitio oficial (www.viaducdemillaueiffage.com)
el saltito no se menciona para nada, aunque te ofrecen el
tarifario para visitas de turistas.
TRAS
LA HAZAÑA
Nnombre:
Felix Baumgartner
A lias:
Felix 502
Nacionalidad:
Austríaco
Edad: 34
años
Otros súper
saltos:
1999:
El corcovado de Río de Janeiro. Usó
una ballesta para lanzar la cuerda y escalar.|
2000:
Torres Petronas, en malasia. Se disfrazó de
ejecutivo.
2004:
Viaducto de Millau en francia. Escalada a lo Ninja.
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