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Misión
Ambergris
Descarga de emociones
en Belice
Ambergris
inmediatamente nos transporta a otra realidad: uno se siente
totalmente aparte del mundo agitado y loco de ahora y encaja
en la filosofía de la Isla Bonita. Esta
se hace obvia en el pueblo de San Pedro, lleno de vida y
personalidad, y dice Sin zapatos... Sin camisa...
Sin Problemas.
Redacción Planeta
Y
llegamos...
Los 120 cheros y cheras de El Salvador, Nicaragua,
Honduras, Guatemala y Costa Rica ya se desembarcaban en
el paraíso.
Las aguas cristalinas envolvían el muelle del hotel
Ramon´s Village así como la flora
tropical cubría los búngalos donde dormiríamos.
Apenas habían pasado seis horas desde nuestra salida
de San Salvador viajando por tierra, mar y aire y ya estábamos
disfrutando del ambiente de este lugar tan exótico
y admirable.
De verdad que este es el destino perfecto para desconectarse
de la realidad y explorar toda la aventura y pasión
de San Pedro... la segunda barrera de coral más grande
del mundo, la selva, la cultura y la parranda hacen de este
lugar único.
No había limitaciones ni aburrimiento en este viaje
Misión Ambergris de Belmont que explora
y exprime el jugo a nuestro país hermano de Belice.

Las
arenas blancas de la playa hacían de nuestro
hotel un lugar impresionante.
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El
muelle del hotel tenía su gracia: estaba
lleno de ranchos y luces.
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Juan Carlos e Ismael jugaron un partidazo con sus
amigos.
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1- Día
2 Playa Los Robles
2- El mero San Pedro
3- Día 2 Parque
marítimo "Hol Chan"
4- La ciudad de Belize
5- Reserva natural
"Jaguar's Paw".
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Si te interesa
visitar este destino turístico investiga en
: www.travelbelize.com o www.ramons.com...
Los precios varían de lugar en lugar. Vos buscate
lo que te convenga.
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Varios
tiburones enfermeras y rayas nos hicieron compañía
mientras haciamos snorkling.
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Arena, sol y playa.
Este día fue una bomba para los amantes de la vida
marina. Salimos bien temprano para aprovechar el día
en lanchas (con 300 caballos mínimo cada una).
Así, antes de sentirlo llegamos a la Reserva Marina
Hol Chan y el Callejón de Mantas
y Tiburones.
Ya teniendo nuestra careta y pataletas puestas, y después
de esquivarnos unas gaviotas hambrientas que se comían
la comida para los peces, nos metimos al agua.
Desde ahí, la vista de corales, tiburones, rayas
y peces nos fascinó a todos... hasta que empacamos
maletas y nos fuimos a la playa Los Robles para
seguir disfrutando de esta vida Beliceña.

Big
Daddy´s nos ofreció buen ambiente.
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La
playa Los robles nos dejó en
el limbo de felicidad.
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Los nicas se la pasaron súper de principio
a fin.
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Los
deportes como vela y kayak no faltaron.
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Todo
el grupo fue un éxito. Nos llevamos súper
bien.
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Tambíén nos hicimos amigos de extranjeros
en el trip... pues la noche de parranda en Big Daddy´s
fue increible.
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El
río, la selva y las cuevas creaban un lugar
mágico... lleno de emoción y aventura.
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Acción subterránea
Este día fue largo, pues desde bien temprano en la
mañana hasta la noche disfrutamos de la belleza tropical
natural de la selva en la tierra firme de Belice.
Llegamos a explorar la reserva Jaguar´s Paw...
que no sólo nos sumergía a lo desconocido
de estos bosques, sino que también nos metía
adentro de la tierra.
Deslizarse por el agua en tubos de llantas a través
de las cavernas de este parque fue lo máximo.
Nos sumergimos en la oscuridad por el río, encontrándonos
con salones llenos de estalactitas que colgaban sobre nuestras
cabezas y formaciones que daban vida a nuestra imaginación.
En realidad, ni el frío ni la lluvia que caía
nos importó. El lugar valía la pena y nos
dejó boquiabiertos.

Los
guanacos nos gozamos la fiesta con ganas.
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Ya
saliendo de la cueva... con pena de dejar ese lugar
atrás.
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Para
todos, la fiesta en Wet Willy´s
fue la mejor.
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La
alegría y música no paro de fluir
hasta altas horas de la madrugada.
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Con lámparas y unos un poco de miedo, nos metimos
a explorar un mundo subterranéo.
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Los
cayos y manglares abundaban entre el mar de coral.
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Dejando el paraíso
Por fin los cuatro días de excursión acababan...
pero poca gente quería dejar un lugar tan rico.
La naturaleza y el ambiente del lugar no nos soltaban...
las calles llenas de garifunas, rastas, europeos, y ahora,
por la buya de todos los demás centroamericanos eran
una licuadora cultural.
San Pedro es uno de esos lugares que no se olvida. Los edificios
son a la antigua.
La brisa nos trae un olor inconfundible a playa y el sonido
de las pequeñas olas es música en nuestros
oídos.
En realidad... este es uno de los muchos viajes que valen
la pena hacerse en esta vida. Ambergris es un paraíso
y no hay vuelta de hoja.

La
goma de tanta parranda le pegó
fuerte a algunos.
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Ya
relajados y listos para regresar a casa... que lástima.
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El muelle de Belice ofrece un paisaje inolvidable.
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Para
nuestra suerte, nos tocaba desplazarnos por agua
casi siempre.
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Las
gringas que se asoleaban en la playa podrán
captar nuestra atención más, pero
todo el lugar nos atrajó por igual.
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El muelle de Ramon´s Village nos despidió
triste.
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Fotos/Carlos
Alberto Escobar Dreher
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