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Hacia la cima
Postrecito y café
Apenas
tiene 24 años, una carrera profesional y de paso
acaba de abrir su primer y propio negocio. Titish pretende
así conocer de primera mano lo interesante de vivir
independientemente.
René
V. Contreras
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| Ingrid Weil hija
prefiere que la llamen Titish, un recuerdo de su abuelo
que la acompaña desde hace mucho tiempo. |
Casi todos los niños soñamos de pequeños
en lo que vamos a ser de grandes. Ingrid Weil hija jugaba
con su salón de Barbie, pero ella no peinaba, ella
cobraba a todas las clientas.
Creo que esa fue otra motivación mía
de estudiar en la ESEN, agrega mientras recuerda esos
momentos de infancia.
También jugaba de supermercado. Me encantaba,
mi sueño era tener una caja registradora y hasta
ahora no tengo, pero ese será el próximo paso.
El primer paso lo dio antes de las vacaciones de Semana
Santa cuando inauguró el Chez André de la
Zona Rosa, justo al inicio de la Calle La Reforma y frente
a Daytona.
Sacó su carrera en Administración de Empresas
en la Escuela Superior de Economía y Negocios, pero
justo en ese punto de su vida, había decidido darle
un pequeño pero contundente giro: dedicarse a la
pastelería.
Obviamente ya estaba involucrada en el negocio de
mi mami, todos los viernes y sábado yo trabajaba
con ella decorando y lo aprendía todo. Su mamá
es la propietaria de la pastelería Chez André.
El Titish Bistro o Cafecito de Titish, si lo
preferís en español, ha sido otro de sus sueños
desde que tomó la dulce decisión hace aproximadamente
como cinco años.
En la práctica desde chiquititos, mi mamá
nos ponía a pelar los dulces, los toffees. Siempre
en la cocina metidos full time, dice Ingrid, aunque
prefiere el Titish por diversas razones.
Mis padres me han ayudado, mi mami me ha metido el
hombro como no tienen idea y aquí estoy empezando,
a ver qué me depara la vida.
Mi papi gracias a Dios accedió, me mandó
a Nueva York, hice un curso de nueve meses, durante
ese tiempo trabajó bajo la tutela de uno de los más
reconocidos chef de postres de la gran ciudad.
Su fuerte son los postres y pasteles, aunque también
tiene experiencia en platos salados y en cocina francesa.
Las crepas también son sus preferidas.
Usted me dice hágame tal cosa y yo me rebusco
y se la hago. Nunca digo que no.
¿Y
de ocio?
Ingrid señala que le queda poco tiempo para parrandear,
pero se confiesa como una fiel admiradora de Salvador Dalí
y de todo aquello que se relacione con la imaginación
y la creatividad.
Hasta la fecha ha participado en varias ediciones del Festival
Gastronómico que organiza la Cámara de Comercio
e Industria de El Salvador y de no haber perdido en
una de esas oportunidades, no le habría puesto tanto
esmero a lo de la pastelería, aseguró.
En su segundo intento sí triunfó con el primer
lugar cuando presentó una propuesta de embalaje de
pasteles. El año pasado también participó
y se trajo el pastel desde Nueva York. Me lo mandaron
a la panza del avión y vino casi intacto. Ganó
el 2º y 3º lugar.
Mi mayor logro fue ganarle a mi mami, no lo digo por
ser mala, sino porque para mí ella es la mejor y
es que ella es tan reconocida.
Cada seis meses viaja hasta Guatemala City para capacitarse
en el Café Vienés del Westing y seguir actualizando
conocimientos.
Me regañan como no tienen idea, la riego como
no tienen idea, pero eso es bueno, porque uno aprende y
vivo la vida de la cocina.
En cuanto a su Bistro explica que la pastelería
es linda, me encanta la decoración, pero quiero desviarme
un poquito. No quiero estar bajo la sombra de doña
Ingrid. Yo quiero que digan: usted es Titish.
En cuanto a nosotros respecta, solamente te decimos ¡Bonne
aventure! Titish Weil.
| Receta
optimizada |
Decidimos
pedirle a Titish una receta de tres ingredientes para
lograr cualquier meta en tu vida, pero como buena cocinera
nos dio una de cuatro para sazonar adecuadamente tus
proyectos.
Positivismo: es lo primero, yo no voy con la mentalidad
de que si esto fracasa. No. Yo voy a triunfar,
es lo que me gusta, lo hago bien y el positivismo es
lo primero. Si yo voy con la mente clara de que voy
a triunfar, le juro que voy a triunfar.
Valor: es el segundo, todos mis amigos me dicen lograste
lo que quisiste, tuviste valor. Te aventaste sin tener
capital, sin tener nada. Es lo más sacrificado
que te podás imaginar.
Dedicación: a mí no me sirve haber abierto
y ya después de un año, ya sentir que
esto está en marcha. No, yo voy a estar aquí,
si puedo las 24 horas y los 365 días del año,
porque si me voy o crezco demasiado, pierdo calidad.
Humildad: es la cuarta, la soberbia mata y eso yo lo
aprendí en la ESEN. Humildad ante todo, yo le
voy a servir a quien sea, sea el presidente de los Estados
Unidos, sea cualquier persona, yo le voy a servir igual,
no voy a hacer preferencias. |
| Mi intención
no es estafar a la gente, sino que vengan y me digan
qué ricos los hace, esa es mi satisfacción. |
Me metí
al ITCA los sábados a los cursos de comida navideña
y china, ahora yo le puedo hacer los wantan aquí. |
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