|

Nos fuimosa ¡gritar!
Aprovechando
las vacaciones, el equipo Planeta decidió tripear
por el campo
de la feria, pero como somos malvados no quisimos ir solos,
así es que invitamos
a Diego Selva, de la Cool; el grupo Pashpack y Daysi, la
bicha del programa Buena
Onda. Acá te contamos nuestra aventura.
Angélica Avendaño
 |
Partimos a las 4:30 de la tarde hacia nuestro destino,
el campo de la feria en Don Rúa, Diego Selva, Daysi,
Pashpack, el equipo de Planeta (Paty, Claudia, René)
y yo, nos aventuramos a sentir la adrenalina en las ruedas.
La primera estación fue en “Evolution”,
en donde los bichos de Pashpack y René demostraron
valor al quedar de cabeza, el resto de nosotros prefirió
no subir para ver el sufrimiento en sus caras.
“Esta chivísima, ahora le toca a ustedes”,
dijo Lucho, pero nosotros nos hicimos los de los panes.
Luego Diego Selva y yo, decidimos subirnos al “Ali
ba ba” o “Aladino”, estábamos tan
mareados que no nos acordamos de cómo se llamaba.
Al sentarnos sentimos que el cinturón de seguridad
no estaba ajustado, ante esto Diego pregunta al maquinista
si nos iba a asegurar y nos dijo “claro que sí,
sino no los dejaría subir”, entonces ya nos
quedamos tranquilos.
Cuando se encienden los motores y empieza el movimiento
de un lado a otro, los gritos de todos se empezaron a escuchar,
junto con el de nosotros.
Gritamos, gritamos y gritamos mientras sentíamos
que ya casi saltábamos de las sillas.
“Estuvo increíble, creí que era sencilla,
pero no” dice Diego mientras recuperaba fuerzas y
yo ni hablar, con el corazón latiendo a mil por hora.
Mientras
decidíamos a cuál otra subirnos Paty y Diego
se animaron a sentir el “Huracán”, cual
se trata de dar vueltas en unos avioncitos. Paty decidió
quitarse los lentes, ¡no vaya ser!.
más angustia
Para tranquilizar un poco los nervios y el estómago
los chavos de Pashpack y Claudia decidieron subirse a los
“carros chocones”, lo bueno de este juego es
que golpeás y no pagás.
Después de chocar, los bichos de Pashpack junto con
Arely (la fotoperiodista) deciden subirse a la “Montaña
rusa”. “Fue impresionante sobre todo al momento
de bajar te da la sensación de que ya te petatiaste”,
nos dijo
En lo que esperabamos a Daysi, Diego tomó la terrible
decisión de subirse al “Gusanito”. Continúa
|
|
Sí,
va, muy valientitos ellos antes de “evolucionar”.
|
“Se
veía ralita pero no” dijo Diego Selva
cuando se bajó del Huracán. Para ver
que no se bajara antes de tiempo, Paty, del equipo
de Planeta, lo custodió.
|
| |
|
La
famosa Chicago le sacó buenos alaridos a
la chele.
|
Daysi
se bajó con mucho filo de las primeras ruedas.
|
|
|
Los
bichos de Pashpak se subieron con todo y para representar
a Planeta iba René.
|
Diego
y Lucho se rifaban el turno pa’ la próxima
gritada.
|
Entre algodon y elote
loco
Aprovechando
las vacaciones, el equipo Planeta decidió tripear
por el campo
de la feria, pero como somos malvados no quisimos ir solos,
así es que invitamos
a Diego Selva, de la Cool; el grupo Pashpack y Daysi, la
bicha del programa Buena
Onda. Acá te contamos nuestra aventura.
Angélica Avendaño
 |
Para continuar con nuestra travesía por las ruedas
Daysi decidió probar el el mounstro mecánico
de “Aladino”, junto a Paty y René. Su
rostro reflejaba angustia y desesperación. Checá
las fotos.
Luego la retamos para que se subiera al “Evolution”,
acá los bichos de Pashpack quisieron acompañarla,
más bien querían estar de cabeza otra vez.
Antes de finalizar la tarea encomenda, invitamos a los chicos
al tradicional algodón de azúcar y pastelitos
orientales.
“Chicago”, la peor
Cuando nos acercamos hasta esta ruedecita, su propietario
nos dijo que se llamaba “Love Machine” pero
no sabíamos porqué.
Pronto nos dimos cuenta de que al tener en mente los alambres
que se veían, los clavos y sobre todo la seguridad
del “volado”, toda la mara tiende a abrazar
al que va a la par.
Daysi, gritó como no tienen idea, Lucho confesó
que si las vueltas se alargaban más, se iba a bajar
a darle de palos al maquinista, Raúl se bajó
calladito y Eduardo pondría a trabajar extra a esa
persona que le lava las camisas en la casa.
En cuanto a nosostros, sí logramos mantener la calma...
el primer minuto mientras se subía la gente. Luego
de eso, el vaivén se apoderó de los sentidos
y las ideas se externaron.
“Ya paren esto” repetíamos Paty y yo
insistentemente, mientras que René se limitaba a
disfrutar del panorama de la ciudad a 20 metros de altura.
Y colorín colorado...
A pesar de los mareos, cosquillas en el estómago
y sensaciones extrañas por todo el cuerpo la experiencia
estuvo buenísima y al menos los bichos y la bicha
se apuntaron para la feria del póximo año.
Les tomamos la palabra.
|
 |
Sí,
el equipo de pruebas Planeta, se reactivó
nuevamente, aunque no lo volveran a hacer, dijeron.
|
Hasta
la pista del circo los hicieron subir. Este momento
será memorable.
|
| |
|
Por
más que les expliquemos esta escena, lo evidente
es la gritadera que llevabamos.
|
La
recompensa por haber aceptado nuestro reto era dulce
y algo esponjosa.
|
|
|
Claudia
haciendo lo que mejor le sale: chocar.
|
Esta
es la que a Diego le causará un trauma para
toda la vida: El Gusanito. ¡Buaaa!
|
|
|
Prueba
superada, a pesar de los mareos y la gritada.
|
Inclusive
un bicho que pasaba por ahí se nos agregó.
|
|
|
|
A
pesar de los mareos, gritos y dolor de cabeza, nos
dio tiempo de saborear el tradicional algodón
de azúcar y pastelitos orientales.
|
Guayo
se mareó desde que entró al retrete. |
|