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Diversión
extrema
Emoción,
adrenalina, cansancio, humedad y frío es lo que sentirás
al embalsarte
en las aguas turbulentas del río Lempa.
Angélica
Avendaño
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Prueba
superada
Por más de siete horas los balseros de Planeta
Alternativo junto con otras 25 personas más,
nos aventuramos a desafiar las aguas del río
Lempa, y juntos logramos cruzar 15 kilómetros
abajo, entre el pueblo Nuevo Ocotepeque en Honduras
y Citalá en El Salvador. Fotos/JulioCésar
Aviles |
Como parte del proyecto El Re-encuentro con el Río
Lempa 2004, de Project Concert International (PCI),
el equipo Planeta decidió echarse unos rapiditos
por las aguas turbulentas del río.
Llegamos alrededor de las 12:30 del mediodía a nuestro
destino, Nuevo Ocotepeque, un pueblo ubicado en Honduras,
de donde partimos a nuestra aventura y listos a zambullirnos
en las aguas frías del Lempa.
Antes de entrar al agua todos debíamos equiparnos
correctamente con nuestros respectivos chalecos, cascos,
y remos. Los guías profesionales de rafting nos daban
las instrucciones necesarias antes de embarcarnos.
Una vez iniciada la aventura, estábamos frente a
las bellezas naturales que sólo podemos apreciar
desde el caudal del río Lempa.
Asombrados, miramos de un lado al otro mientras se escucha
la voz de mando del guía, quien nos alentaba a seguir
remando para atravesar el primer rápido.
A primera vista parecían aguas tranquilas e inofensivas,
pero mientras seguíamos nuestro trayecto, gritos,
turbulencias, pequeñas olas y choques con las piedras
nos daban la bienvenida a lo que sería nuestro recorrido
en rafting.
Superado el primer tramo y emocionados por los gritos de
Ivana, una niña más o menos de siete u ocho,
quien era la más entusiasmada por los revolques de
la balsa y el agua, logramos salir.
Adelante, remen, remen...
Nos decía nuestro guía, quien con voz de mando
nos gritaba ¡derecha adelante!, ¡izquierda atrás!,
¡todos adelante! y empezábamos a remar para
evitar los choques con las piedras, la caída de la
balsa y la de nosotros.
Mientras seguíamos remando junto a otras seis balsas,
nos topamos con hermosos paisajes, los cuales ponían
el toque mágico al recorrido.
Por más de dos horas y media remando y echando músculos
por los remos llegamos al puente Las Cruces para almorzar
y dejar a los niños, puesto que el segundo tramo
era más peligroso. ¡Y no vaya a ser!
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| Para
los rápidos era necesario remar con toda fuerza,
para no quedar atrapados entre las piedras. |
Ya con las pilas cargadas seguimos con nuestro destino,
¡adelante!, ¡sigan!, ¡adelante!, era la
consigna de el guía y alentados por él y por
nuestro espíritu aventurero continuamos.
Pasada las cinco de la tarde, se nos acercaba uno de los
rápidos más grandes de todo el trayecto de
nivel tres. Nuestro guía nos indica la orden ¡adelante!
y armados con los remos empezamos la lucha.
¡Ahhhhh!, ¡poch!, ¡yeah! y unas cuantas
palabritas de la caja de lustre salieron de
nuestras bocas, logrando salir convictos de la fuerza de
la naturaleza.
Adelante de nosotros estaban las demás balsas que
ya habían logrado pasar y con aplausos y gritos nos
felicitan. Ante esto nosotros damos la señal de haber
sobresalido sin ninguna complicación levantar
los remos en señal de victoria.
Fue una ruta cargada de imprevistos y llena de emociones.
Alex, uno de nuestros compañeros se cayó de
la balsa y aferrándose a ésta logró
subirse, aunque el raspón en su rodilla le recordará
la aventura.
El recorrido estaba previsto para cinco horas, pero se prolongó
a ocho. Ya cansados y con frío logramos llegar a
la meta al pueblo de Citalá en en territorio salvadoreño.
Todos por el lempa
El objetivo se cumplió, concientizar a la gente de
proteger los recursos naturales e inculcar el cuido del
recurso hídrico y la conservación de la cuenca
del Lempa.
Esto es una buena forma de hacer que el río
esté seguro, para generar energía eléctrica
y agua potable, dijo Andrea Lamer de PCI.
Si te ánimas a darte unos rápidos te contamos
que tenés hasta el 24 de octubre para hacerlo, solamente
visitá las oficinas de PCI en Colonia San Francisco,
calle los Duraznos y Av. Bugambilias #7, o llamá
a los teléfonos 224-6005, 298-6137.
Recordá llevar tu DUI, cancelar $5.00 que te da derecho
a transporte y refrigerio. Y a gozar con el Lempa.
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| Vencer
los obstáculos en el río era todo un desafío
para todos los balseros. |
Obedecer la voz del guía era uno de los requisitos
para enfrentar la fuerza de los rápidos. |
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| El
espíritu aventuro junto con la belleza del lugar
puso el toque mágico al recorrido. |
Leventar los remos después de pasar los rápidos,
sin que se cayera de la balsa o ninguno de los balseros,
es señal de victoria. |
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Te llevamos a los rafting
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A
las primeras cinco personas que nos llamen este día,
podrán ir con un acompañante a experimentar
está emocionante aventura.
Solamente nos tenés que contar ¿Por
qué es importante cuidar el río Lempa?
Nos podés llamar a los teléfonos: 231-7743,
231-7837 o 231-7838.
Sólo para mayores de 18 años.
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