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¿TERMINARÁ
POR FIN?
Mostow
ha logrado una dinga secuela que a primera vista
es más ligera y superficial, pero que logra crear
buenos personajes y
una interesante trama.
Jorge
Cortez *
jorgecortez05@hotmail.com
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Debo admitir que mis expectativas sobre Terminator
3 no eran muy altas... el director Jonathan Mostow
(tomando el lugar de James Cameron) dirigió la competente
cinta de submarinos U-571, pero eso no era garantía
de que pudiera controlar una enorme producción, la
cual incluye a uno de los actores más famosos en
la actualidad.
Y por si eso fuera poco, la prensa especializada mencionó
abundantes problemas durante la filmación, y un presupuesto
elevadísimo que crecía con cada secuencia
de acción que se proponía. Por todo ello,
yo esperaba un fiasco de las dimensiones de Tomb Raider
o Pearl Harbor.
Afortunadamente, Mostow ha logrado una digna secuela, que
a primera vista es más ligera y superficial que las
dos cintas anteriores, pero que logra crear buenos personajes,
excelentes secuencias de acción y una interesante
trama.
Pero vamos por partes; la trama muestra a John Connor (Nick
Stahl) como un joven de alrededor de veinte años.
Una década atrás, con ayuda de su madre y
de un cyborg del futuro, logró detener el día
del juicio, en el que las máquinas se rebelarían
contra la humanidad. Ahora, con ese peligro aparentemente
extinguido, Connor vive al margen de la sociedad, trabajando
en lo que puede y llevando una miserable vida de vicios
y depresión.
Entonces, desde luego, llega un cyborg del futuro. O mejor
dicho, dos: la feroz Terminatrix, también
conocida como T-X (Kristanna Loken) y el viejo
modelo T-800 (Arnold Schwarzenegger).
La T-X quiere eliminar no sólo a Connor, sino a las
personas que eventualmente lo ayudarán en la guerra
contra las máquinas. La labor del T-800, obviamente,
es proteger no sólo a Connor, sino a sus futuros
generales, entre los que está Kate Brewster (Claire
Danes).
La primera hora de Terminator 3 me pareció
sumamente entretenida, pero me decepcionó la falta
de inteligencia en su argumento.
Mientras que Terminator y Terminator 2
hacían buen uso de tradicionales conceptos filosóficos
y de ciencia ficción, esta nueva secuela parece buscar
exclusivamente asombrarnos con sus extraordinarias secuencias
de acción y efectos especiales.
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Sin embargo, durante la segunda mitad de la cinta es cuando
llega el esperado contenido intelectual, no
estoy diciendo que ésta sea una cinta inteligente,
pero su parte final lleva un curioso mensaje dual, en el
que podemos cavilar una vez terminada la película.
Por mucho que me haya gustado Los Ángeles de
Charlie: Al Límite, estoy consciente de que
esa cinta no ofrece más de lo que hay en la pantalla.
Por el contrario, Terminator 3 busca dejarnos
con algo más.
El elenco es funcional, Nick Stahl queda bien como el anti-héroe;
Claire Danes tiene un excelente desempeño como la
joven arrastrada a una situación que apenas comprende;
pero es Arnold Schwarzenegger con quien la cinta falla un
poco.
Muchos chistes se han creado sobre este actor acerca de
que interpreta muy bien a un cyborg porque no sabe actuar.
Creo que tal cosa es verdad, pero ese fue el brillante elemento
que Cameron supo emplear muy bien en las dos primeras partes.
Ahora, Mostow le exige demasiado a Schwarzenegger y pretende
sacar escenas más complejas de su acartonada estrella.
Mi única queja sería con la música.
La majestuosa y absolutamente
memorable orquestación de Brad Feidel, ha sido reemplazada
por un totalmente insípido score de Marco
Beltrami.
La puedo recomendar con entusiasmo, siempre y cuando tomemos
en cuenta esas advertencias. Y para las fans, será
un placer ver de nuevo al Dr. Silberman, aun negando los
hechos pasados, pero siempre listo a cambiar de opinión.
* Estudiante de Ciencias de la Comunicación en
la
Universidad de Guadalajara, México.
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Todo público
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DADDY DAY CARE
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PARA
ADULTOS
Director: Steve Carr
Género: Familiar
Reparto: Eddie Murphy, Jeff Garlin, Steve Zahn,
Regina King, Angélica Huston y Khamani Griffin
Sinopsis: Murphy interpreta a un brillante
ejecutivo que conoce todo en cuanto a
niños se refiere.
Inesperadamente se queda sin trabajo, pero ese constante
ímpetu de emprendedor, y bajo sugerencias de
un buen amigo, deciden poner su propia mini empresa:
cuidar niños. Nada del otro mundo, si es que
sabés cómo alimentarlos, asearlos y
sobre todo, aguantarlos. Sin lugar a dudas, algún
buen papá se identificará con la cinta
y todas las mamás disfrutarán lo ineptos
que pueden ser los esposos.
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