Portada

Agenda de
actividades


Busca chances y
cambalaches


Agenda
Unversitaria


La Cronica

De portada

De breda para
el mundo


Pagina "P"

Cine


Los hijos de
Mozart


Gran Pantalla

La Columna


Pan con Sal

En casa

Contraportada

Archivo

 

::Haz click::

::Haz Click::

 

 

LUZ Y SOMBRA

 


Carta a la música caída

Estistimada musa: ¿Dónde quedó tu sonrisa pasable? Parece que en esta última fotografía color sepia te cargo encima como un tatuaje. Te observo a los ojos de papel sin saber si todavía te amo entre los recuerdos del viejo escritorio o del baúl de las antigüedades. Nunca caminamos más felices cuando nos liberamos del uno al otro, nunca fuimos más espléndidos al tener que abrir las alas cortadas para estrellarnos en el pavimento por separado.

¿Recuerdas como reías de aquellos malos chistes que te contaba para divertirte en las reuniones de tus aburridos y ciegos amigos? Cómo olvidar esos añorados momentos que me dejaron un amargo sabor, no en la boca, sino en la imaginación. La ignorancia gobernaba el sitio repleto de máscaras. ¡Sí! Mi musa muerta, llena del ocaso de los dones, incluso, en este momento, siento el tiempo perdido como una mala droga que circula por mis nervios, extrañándote con un poquito de asco. Y en medio del desierto, la inspiración saltó por la terraza y la vi caer del decimocuarto piso sin pestañear. Cuanto te amé a mi manera porfiada, y el montón de tiempo que te dediqué con cuentos de malos finales, me convirtieron en un extraño personaje de esas virulentas novelas que hacen fantasear a los pobres diablos. Ahora te tengo en una foto pequeña con la alegría de los comunes. Tu brillo ocular me espanta, y me enloquece saber que te timaba diciéndote que el amor tenía que ser eterno. Pero todo se acaba, pues las tormentas del sur tienen la magia de finalizar y heredar el sol teñido de licor y humo de cigarros en los bares donde me desesperaba en pos del olvido morboso. Aunque –me tiembla la voz admitirlo- al quemar los laberintos de nuestras camas, logramos hacer danzar nuestras pestañas al ritmo de la lujuria, y después quedábamos exhaustos de cohabitarnos. Ahí me convertiste en piedra con tu cabello de Medusa de mil vientres.

Te prometo sobre esta foto viciosa que te amo con rabia. Con mis dos corazones en tus manos, lograste escapar como un ladrón nocturno, y sólo me quedaron los argumentos de engañador de mí mismo, pues me duele más sonreír que llorar. Cómo extraño el dolor de tus uñas y las tonterías que me enloquecían de tu estupidez barata. Pero así, inspirabas mis días color de ágata y blasfemos. Mentir fue nuestra unión, y los momentos de egos falsos nos elevaban sobre los pantanos. No hay súplica sobre tu foto trozada. Tu imagen existe semejante a un filo depurado y brillante que carga tu nombre en el mango. La musa, la inspiración, la agonía regresará solamente por quererte ver volar a las profundidades del Leteo y envidiaré, triste, a tu piel por no ser ella.

Esperando verte en mis letanías,
Como ames llamarme...


*Zarko Pinkas es periodista y estudia una Maestría en Ciencia Política en la Universidad de Chile, en la ciudad de Santiago de Chile.
 

< D E R E C H O S - R E S E R V A D O S >
::ElSalvador.com::
1999 :: 2002

Prohibida su reproducción total o parcial sin previo consentimiento de su titular

E-mail: planetaalternativo@elsalvador.com
Webmaster: capalma@elsalvador.com

CREDITOS

11a. Calle Oriente #271, San Salvador, El Salvador, C.A.
Teléfonos: 271-0100, ext. 1637 y 1638.
Fax: 271-0100 Ext. 1425 (Dirigido a Planeta)