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Alegre y dispuesta.
Así encontramos a Carmen Oviedo, una joven
de 24 años que labora en atención al
cliente en un restaurante de la capirucha.

Carmen estudia Arquitectura, en la UCA, ella está
a punto de cumplir un año de laborar en ese
restaurante, el único trabajo de toda su vida,
al cual llegó por una amiga suya, que la motivó
a chambiar ahí.
Para su suerte, el trabajo es sólo los fines
de semana, por lo tanto no tiene problema para asistir
a sus clases durante la semana.
El trabajar para ella, contrario a lo que muchos piensan
es un relax, pues por el ambiente en que
lo hace la distrae mucho. Además de que ahí
ha aprendido a conocer los diferentes gustos de los
más exigentes clientes.
Hay trabajos que por pequeños que se
vean, te ayudan a tener una visión diferente.
Lo primero que me dijo el dueño es: éste
es un trabajo como cualquier otro recuerda Carmen.
Hasta el momento no se ha topado con ningún
problema más que una que otra pequeña
equivocación remediable, pero aún no
se le cae nada.
Nunca me imagine trabajar de mesera, pero es
una nueva experiencia, comenta Carmen.
Con su trabajo, ella ahora goza su propio dinero,
ya que sus papás todavía le ayudan.
Ser Arquitecta es su próxima meta.
Él
siempre está en la luna, pero eso no
le quita su cordialidad y el sabor que le pone cada
día a sus bebidas en el restaurante para el
cual labora por las noches.
Tímido
y serio parece a simple vista Ulises Alvarado, un
joven bartender de un restaurante capirucho.
Ulises trabaja ahí desde mayo y eso le ha permitido
actualmente estudiar la Licenciatura en Historia,
en la UES.
Habla de la historia mundial con la misma pasión
con la que prepara sus exquisitas bebidas.
Trabajar y estudiar no ha sido fácil para él,
ya que el ciclo pasado dejó una materia, pero
eso no le impidió continuar con sus sueños.
En esta vida siempre hay que soñar y
cumplir metas, mi sueño es viajar a otros países
a estudiar una maestría o estudiar para chef,
cuenta optimista.
Aunque sus dos sueños, quizá uno no
tenga nada que ver con el otro, para él los
dos son importante.
Me gusta la historiografía y mi objetivo
es enseñar lo que me han inculcado. En nuestro
país hay mucha historia que no le han dado
importancia, dice Ulises.
Pero también le gusta la onda del arte culinario,
cocina muy bien, hasta un platillo ha inventado ya,
arte que aprendió en su antiguo empleo. Ulises
pretende un día viajar o trabajar en un buen
proyecto que rescate la historia y hasta quiere escribir
su propio libro
Siempre sonriente.
Así encontramos a Ana Cecilia Aparicio, una
joven de 24 años, que labora en atención
al cliente en un renta de videos.
Apunto
de egresar de Odontología se encuentra Cecy,
como la llaman sus amigas, ahora sólo le queda
meterle con todo para terminar su tesis.
Tiene apenas seis meses de laborar ahí, pues
sólo había echado el arte en trabajos
de temporada, pero asegura que continuará ahí
por que los horarios son flexibles, además
de que le ayuda a costearse los gastos que le genera
el estudio.
Es pesado trabajar y estudiar pero para mí
la prioridad siempre es el estudio, decidí
trabajar para ayudarme con los gastos de mi carrera
que es bien cara, comenta.
El próximo año ella tendrá que
hacer su año social por lo que abandonará
esta labor y estudiará mucho para que le den
la plaza de estudiante en el área que le toque
hacerlo.
Cuando termina temprano sus actividades, no desaprovecha
su tiempo y se pone a estudiar ahí y en su
día libre se la pasa en su casa o metiéndole
a la tesis. Pero siempre deja un espacio para salir
con su novio.
Él me comprende y me viene a traer,
dice sonriendo.
Cecy quiere graduarse cuanto antes y poner su propia
Clínica Odontológica.
de ellos se mostraran con mayor
franqueza, haciendo referencia al barniz utilizado
en algunas piezas.
En cuanto a los dioramas dijo que Se han venido
usando para crear efectos escenográficos.
Por ejemplo en las ferias a finales del siglo
XIX se utilizaron como fondos para fotografías
y por supuesto en la industria del cine.
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Quiero
ser Ministro ambiental
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Dinámico y carísmático,
así es Sebastián Campos, un joven de
23 años que se desempeña como profesional
de servicio en un restaurante de cómida rápida.
Desde
hace diez meses, Sebatián trabaja en ese lugar,
aunque ya había laborado ahí dos años,
anteriormente.
Actualmente, estudia Licenciatura en Biología
en la UES, y afirma que aunque no lleva sólo
dieces si va muy bien, aunque no va igual que sus
compañeros en cuanto a las materias, pues sólo
lleva tres por ciclo.
Realmente lo que nosotros hacemos es un gran
esfuerzo, pero mantenernos ocupados nos ayuda bastante,
dice optimista, Sebastián.
Trabajar ha sido una ayuda indirecta que
él ha echo a su familia, ahora ya no les pide
dinero para sus gastos.
Hasta ahora no ha tenido ningún problema con
cumplir su doble jornada sólo que
un día bostezó tan fuerte en clases
que su maestra le preguntó si tenía
sueño y que mejor se fuera a tomar un café,
pero no hubo ningún problema personal hacia
él.
A pesar del cansancio que le generan sus dos responsabilidades,
asegura que la motivación de los clientes nunca
falta. Además, dice que algún día
se cumplirá su sueño: ser Ministro de
Medio Ambiente, por que los que están, para
él...como que nada.
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