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Claudia
Montes
Fotos:Cesar Aviles
Desde el más raro hasta el más loco,
desde el más santo hasta el más diablo,
llegó de todo a la fiesta más roquera
del año: el Guanarock.
Todos con un mismo objetivo: sentir los choques eléctricos
recorrer por las venas al escuchar una dosis de puro
rock nacional.
Algunos no pudieron controlar su emoción y
decidieron descargarla atravesándose el mar
de gente al estilo tarzán; colgado de un lazo.
Otro prefirió encaramarse arriba de las torres
del escenario, a lo que otros le gritaban salta, no
seas c.... y después de tanto pensarlo, se
lanzó al vacio (ni tan vacio).
Los culpables de esta adrenalina: Urbano, Los Rosty,
Ayutush, R.C.P y Pashpack, demostraron que el rock
seguirá vivo por los siglos de los siglos.
La Pepa y Abórigenes fueron los que pusieron
sabor final al caldo, pues no hubo uno que se quedara
sentado y se perdiera la oportunidad de darse unos
golpecitos haciendo slam.
La presencia femenina no hizo falta y se impuso a
la masculina, más de alguna se animó
y fue parte del mosh.
No cabe duda que pese a los obstáculos que
tuvieron los organizadores para realizar por fin este
evento, lo lograron, con Feria y todo. Aunque a más
de alguno se le escucho decir que extrañaba
y seguía prefiriendo el polvo rock.
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Al
agua pato, pero de gente que
quería saltar sintiendo rock

Este
personaje con look mohicano
no meditaba, descansaba.
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