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Tu vida cuelga
del bendito teléfono...
A
pesar de que a veces te lográs esconder muy bien,
tus padres
te siguen la pistade cerca y tarde o temprano vas a caer
por tu
propia cuenta, pero de teléfono.
René
V. Contreras
Fotos: Evelin Ungo
Foto arte: Santos

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Algunos lo consideran un hábito de mal gusto, pero
los que practican el deporte extremo de pegarse por horas
al teléfono, lo disfrutan plenamente.
El momento menos pensado es el ideal para que no te agarren
con el auricular en la mano. El techo, bajo la mesa o hasta
en el baño suelen ser los escondrijos.
Fuera
de broma, esta costumbre de no medir el tiempo cuando hablamos
por teléfono, ha metido en problemas a muchos cheros
y cheras.
Rotulitos de sea breve o los teléfonos
sirven para acortar distancia, no para alargar conversaciones,
suelen adornar estos aparatos.
Una de las drásticas soluciones que tus padres habrán
utilizado para frenar tus impulsos por llamar por teléfono,
es la de no pagar el recibo por algunos meses.
Sonia Cancino, estudiante de bachillerato dijo que me
han dejado dos meses sin teléfono, no pagaron los
recibos.
Pero ¿qué tanto hablan? a veces no podés
hablar en el colegio de las cosas que querés conversar
con tu mejor amiga porque hay mucha gente, añadió.
Roberto Diaz, que ya es universitario pero no deja el vicio
telefónico considera el deporte como algo delicioso.
Él se pasó hablando cinco horas con
una amiga. Terminamos porque a ella se le descargó
el inalámbrico, aclaró.
Héctor Aguilar cree que la solución sería
ponerle llave al aparato, o comenzar a cobrar tarifa
por llamada, dentro de la casa.
De historieta
Hace
muchos años, existían unos aparatos telefónicos
de discado, en los que al marcar un número, debías
esperar a que la rueda terminara de regresar para marcar
el siguiente.
La solución para limitar llamadas en esas terminales
era la de comprar unos candados que acoplaban exactamente
en los agujeros del disco.
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La vida para los adictos al teléfono de esa época
se ponía de cuadritos, hasta que descubrían
el secreto.
Aún con el candado puesto se podía marcar,
pero tenías que tener gran habilidad para presionar
el botón del colgado tantas veces fuese necesario.
El teléfono de la esquina se convertía en
la opción a seguir y cuando las tarjetas de prepago
salieron, pues también debías tener una por
si acaso.
Desgraciadamente para los colgados el desarrollo
de las telecomunicaciones les permite en la actaulidad a
los agobiados padres, bloquear digitalmente los teléfonos.
Si tus rucos ya te bloquearon el phone, pues a lo mejor
algún mensaje te han querido dar o ¿es que
te tienen que llamar por teléfono también?

Sonia Cancino
La mayoría de veces de lo que se habla es de problemas
con tus amigas, tu vida social o de tu novio o la novia.
Héctor Aguilar
Es bastante molesto porque querés darle la razón
a otra persona o necesitás saber algo y querés
usar el teléfono pero no podés porque alguien
está hablando.
Roberto Díaz
Una vez hablé cinco horas con una amiga. Terminamos
la conversación porque a ella se le descargó
el inalámbrico.
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