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SET
SIN OLAS
CUANDO
LAS OLAS SE ACABAN Y LA ADRENALINA AÚN FLUYE,
LOS SURFERS GUARDAN LA TABLA, SACAN SUS PATINETAS
Y ECHAN EL SET EN LA CARRERA
Lilian
Angélica Martínez
Fotos: Carlos Barrientos
Domingo,
nueve de la mañana. En un restaurante, frente a la
roca del Sunzal, tres SURFERS guardan las tablas.
Cristian Herodier, Jerry Manzur y Gerardo García
buscan desayuno y más adrenalina.
En la búsqueda se les unirán Jaime Linares
y Pedro García. Cambiando de look, los SURFERS se
visten para darse las curvas de la carretera del litoral.
Un jeep los transporta a la salida del segundo túnel.
Desde ahí se deslizarán, sobre patinetas de
47 pulgadas de largo, haciendo suyo este sinuoso trayecto.
Son precavidos. El velocímetro del auto que los sigue
no marca más de 30. Ahora, flexionan las rodillas
y ponen las manos hacia atrás para estabilizarse
o se crucifican en el aire para acelerar.
Miedo y velocidad
Literalmente Downhill es bajar colinas. Hay
quienes lo hacen en patines, otros en bicicleta y los más
fríos en esquí. En el Downhill de velocidad,
como lo llama Jerry, se utiliza un traje completo de cuero
y casco aerodinámico con los que el deportista se
atreve a alcanzar velocidades de hasta 110 kilómetros
por hora. Pero esa no es nuestra intención,
aclara Jerry. Nosotros tratamos de mantener una velocidad
de 45 kilómetros por hora, con la que uno va tranquilo
y a la vez rápido, agrega.
ESTA LA PALIDIÉ
No es que estos chicos sean looser, si no que
ya tuvieron el primer susto. Un amigo mío se
cayó, cuenta Jerry, impactó con
el pavimento... andaba casco, pero quedó inconsciente
durante quince minutos... creímos que se nos iba
a morir. Luego del sustito, dejaron el Downhill tres
meses y al volver, la seguridad aumentó.
Sentir ese rush de adrenalina, no es la intención,
aclara Manzur.
Aún
así, la sustancia extrema no deja de fluir. Esta
si la palidié, dice más de alguno luego
de un recorrido en el que un carro sobre el carril contario
casi se lleva de encuentro a Pedro Díaz,
mientras hacía un slalom.
Cuando el grupo practica Downhill, Jerry va a la cabeza
con un pito de árbitro, para avisar si viene carro.
Mientras que en la retaguardia Margarita Hill conduce un
jeep y pone las intermitentes para pedir precaución
a los demás conductores. Si alguno trata de sobrepasar
lo único que queda por hacer es pitar... y rezar.
En cambio, los martes por la noche, el grupo puede darse
unas bajadas mucho más seguras y , a la vez, emocionantes.
La que, hasta la fecha, es la más memorable para
ellos es la va desde la residencial El Cortijo
hasta la una gasolinera por Loma Linda (a la mitad del puerto).
Eran como las once de la noche y sólo nos iluminaban
las luces altas del carro, narra Jaime Linares. Al
principio pasamos dos curvas y veníamos haciendo
slalom. Después empezaron a pasar carros en sentido
contrario y empezamos a bajar la velocidad con (postura
de) Downhill, porque ya íbamos demasiado rápido,
explica. El velocímetro de los carros escolta
marcó 65. Debían flexionar las rodillas para
bajar la velocidad. Llegó un momento en que las piernas
de todos temblaban. Todo en dos minutos. ¡Fue
increíble!, asegura, Linares.
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cristian
herodier abraza una curva...
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con
menos miedo, inicia un slalom...
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con
freno de mano, termina el bajón.
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el
asfalto PARECE un SET DE OLAS
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en
la recta, y de bajón, hace downhill.
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¿PATINAS
O SURFEAS? NO IMPORTA. SI QUIERES DARTE LAS CURVAS
DEL LITORAL ÚNETE A ESTE GRUPO Y DOMA A LA
BESTIA DE ASFALTO
Sólo necesitas una longboard y sensatez. La
patineta, para deslizarte, y la sensatez para no dejarte
ir y desmadrarte en la primera curva que tomes
con exceso de velocidad. Si quieres unirte a estos
fanáticos del Downhill, échale un vistazo
a http://groups.msn.com/sector9sv, donde encontrarás
fotos de sus bajadas nocturnas y podrás
ponerte en contacto con ellos dejándoles un
mensaje. Si prefieres comunicarte con ellos por teléfono
marca el 250-25-35 y pregunta por Jerry Manzur.
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corrección.
Además de una longboard y sensatez, en el downhill
el casco, los guantes y aperos de protección
son vitales
Cristian Herodier lo confiesa: cuando empezamos
(a hacer Downhill) salíamos en sandalias,
afirma. Él y sus compinches salían a
desafiar la carretera en calzoneta, tal y como habían
surfeado. Pero luego de unos cuantos chollones,
cayeron en la cuenta de que era necesario usar rodilleras,
coderas, casco, guantes y un uniforme completo (parecido
al que usan en motocross) con el que aún no
cuentan. Uno va viendo cómo se cae la
gente y no es gracioso, vas a altas velocidades y
es peligroso, advierte Jerry Manzur.
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