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TU
PROPIO NEGOCIO
NO ES IMPOSIBLE
Sueñas
con ser tu propio jefe y piensas que es necesario ser el
heredero
de una gran fortuna para lograrlo. No es cierto, te presentamos
a jóvenes que tienen sus propios negocios
Claudia
Montes
Fotos: Carlos Barrientos
Ilustración: Jorge Castillo
Armando
Solórzano tenía apenas 14 años cuando
empezó a diseñarse su propia ropa, luego de
aprender la labor de su madre. Comenzó con sus diseños
originales que no existían en ninguna tienda del
país.
La unión de varios retazos de tela que compró
en la capital, fue el recurso para crear una camisa rojo
y verde. Inició de un fructífero negocio,
pues sus amigos le pedían sus diseños como
pan caliente.
Al poco tiempo, ya tenía sus pediditos de 3 ó
4 camisetas. A los 16 años inventó una mochilita
tipo trapperkeeper de colores neón, hecha
también de retazos de tela. Un chero se la compró
en 50 colones. Y así hizo otra y otra, y como a la
mara le gustaban sus locuras, le compraban.
Cuando estaba en segundo año de bachillerato, afortunado
por su talento para el canto, su vida transcurría
entre el colegio, las compras de material, los ensayos del
grupo y la producción de sus creaciones, por las
noches.
Luego de un par de años, pudo comprar su primera
máquina industrial, pues su vieja aliada de pedal,
ya no le servía tanto. Logró conseguirse un
cliente, quien le compró en un primer momento 12
camisetas, luego 60. Pero gracias a un adelanto monetario
que este le dio, se compró más maquinaria.
Con los años, Armando tenía ya 50 máquinas
industriales, 50 empleados y una miniempresa.
De 3 mochilas paso a hacer 36 diarias, ¡estaba bueno
el negocito, no!
Regge, su tienda actual, nace por el 94, en
un pequeño quiosquito alquilado de Metrocentro, ofreciendo
camisas y mochilas del gusto de los jóvenes. Poco
tiempo después, la tienda pasó a un local
establecido en ese centro comercial.
Ahora, Regge tiene hasta su propia marca de
ropa SK-8BOARD. Armando, que hoy tiene 31 años, aparte
de diseñador es todo un empresario, cantante y compositor
del grupo, Causa y Efecto. ¡Todo un artista el muchachito!
En un negocio pequeño toca hacerle de
todo, ahora que puedo, pretendo ampliar mis negocios en
toda Centroamérica.
Armando Solórzano
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Crear
acertijos chinos es su especialidad y su fuente
de trabajo. Desde que Rosned Hernández aprendió
hace 6 años esta labor no ha parado de producirlos.
Pues hacer sus propias creaciones de acertijos es
su pasión.
Un pequeño paño, en las
afueras de una universidad, es el lugar en donde
parcha sus artesanías, dicho
en el lenguaje de la banda o la mara
artesana.
Aprendió en la calle, viendo a un chero cómo
los hacía. Cinco colones fue su primera inversión,
para el alambre que ocuparía, más
unas pinzas que ya tenía.
Confiesa que al inicio fue bastante difícil,
pues le quedaban medio mal hechos, pero con el tiempo
los fue perfeccionando.
En un principio estudiaba en la U, pero por cuestiones
económicas la abandonó, luego decidió
mejor trabajar y se asoció con un amigo.
Las ferias eran su lugar de exhibición, les
fue bien, pero con el tiempo, el negocio se disolvió.
Después se fue a trabajar como empleado,
pero no se sentía a gusto, pues no hacía
lo que más le agrada: crear artesanías.
sus ambiciones
Este joven pretende algún día que
su negocio prospere y establecerlo en un lugar,
siempre que sea de artículos del gusto de
la mara.
Ahora, él está dedicado cien por ciento
a ayudar a su familia pues a pesar de tener 19 años,
ya es papá y no de una, sino de dos hermosas
chaparras, como él las llama.
Asegura que a pesar que su negocito es honrado,
no puede trabajar en paz, pues hay unos agentes
que molestan por ahí.
La gente cree que porque
estamos en la calle somos vagos, no valoran nuestro
trabajo, sólo los jóvenes nos apoyan
comprándonos.
ROSNED HERNÁNDEZ
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¡La
necesidad mueve montañas! El inquieto Danilo
Vega siempre fue un joven visionario. Era un adolescente
cuando comenzó a trabajar de empacador en
un supermercado.
Cuando cumplió los 19, ya no podía
continuar en ese trabajo, pues para ellos ya era
mayor de edad.
Movido por la necesidad, por los gastos universitarios
y cansado de no encontrar trabajo, su esperanza
se ponía de todos colores, y fue cuando su
hermano le habló de una persona que tenía
un carrito de panes, que contrataba empleados. ¿Te
animás?, le preguntó este.
Fue así como comenzó a chambear para
otra persona, ofreciendo sabrosos panes con mortadela,
salchicha y carne, transportados en carrito, de
los cuales le pagaban por comisión.
Ni modo dije, trabajo es trabajo, media vez
sea honrado, recuerda.
Posteriormente, con ayuda de su familia, más
lo que él aportaba y la misericordia de Dios
logró conseguir un dinero para su primer
carrito al que bautizó precisamente con ese
nombre: La Misericordia.
Desde muy temprano, este joven se dispone a cortar
las verduras, preparar la mayonesa, las salsas y
ayudar en lo que pueda a su tía.
La cocinada es herencia de ella. Las calles de San
Jacinto son su establecimiento ambulante
y los lugareños sus fieles clientes.
El año pasado pudo comprar ya su segundo
carrito, que trabaja su hermano y socio, o una empleada
de ellos. Uno prepara la venta del otro, uno trabaja
por la mañana y el otro por la tarde. La
alianza y la ayuda mutua entre hermanos funcionó.
Danilo cree que lo más importante es no descuidar
la clientela. Porque ambos estudian es más
difícil cumplir con el trabajo, pero no se
quiere dar el lujo de atrasarse en su
carrera tampoco.
Y como la mayor parte de salvadoreños trabajadores,
no se pudo librar dos veces de los tamales
que por suerte no le ganaron más que 10 dolaretes.
Ahora mejor prefiere tenerlos de amigos.
La inversión diaria de este joven es alrededor
de 12 dólares, lo que le genera una ganancia
de unos 15 por día.
Con pito en mano, Danilo alerta a su clientela,
que lo motiva a continuar.
Danilo ha comenzado su negocio en pequeña
escala, pero si sigue así, el futuro se vislumbra
prometedor.
Jamás me pasó
por la mente que iba a trabajar de esto, pero si
uno pone sus prejuicios antes de la necesidad, nunca
va a progresar
DANILO VEGA
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¿QUE
TIPO DE NEGOCIO
PODÉS PONER?
A continuación te presentamos algunas opciones
para que se ilumine tu foco mental y puedas iniciar
tu propio negocio. Verás que no es necesario
grandes inversiones, pero si muchas buenas ambiciones,
ánimo de trabajar y echarle ganas.
DISEÑADOR DE PAGINA WEB
Si eres bueno para crear diseños en la web,
puedes proponerle tu idea a pequeños o grandes
empresarios.
FOTOCOPIADORAS
Aunque existan en todo lo ancho y largo de tu universidad,
no creas, siempre hacen falta, incluso en tu colonia.
LEVANTAMIENTO DE TEXTO
Es buenisimo negocio, pues siempre hace falta quien
te haga la tarea, a máquina o en la compu.
VENTA DE LICUADOS
Es rentable, sobre todo cuando lo haces de aguacate
con leche, no lo das muy caro y está afuera
de una escuela.
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UN CIBER CAFÉ
Aunque no haya café, mara siempre va a haber,
pues la mayoría se acerca a estos lugares a
mandar cartitas.
VENTA DE TORTAS Y TACOS
Sería tu cliente number one y te
apuesto que muchos también, soló que
no vayas a matar a los pobres chuchos.
VENTA DE ARTESANIAS
Lo bueno de esto es que nadie te va a decir nada si
tus creaciones están psicodélicas o
muy peladas.
UNA MINI TIENDA
La ventaja es que no te moverás de tu casa
y con un ahorrito o un préstamo la puedes iniciar.
VENTA DE COSMÉTICOS
Las chicas en la U serán tus principales clientes,
pues los repeyadores, ¡ups!, digo cosméticos,
nunca les faltan.
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EL
NEGOCIO PASO A PASO
Claudia
Montes
Ahora que ya conocés los seis pasos fundamentales
de cómo iniciar tu propio negocio, ¡echalo
a andar!, pero no sin antes investigar más al respecto,
pues como sabes, todo negocio por pequeño que sea
tienen que estar registrado legalmente y cumplir todos los
reglamentos exigidos por la ley.
Y si lo que te interesa es aprender el funcionamiento y
manejo de una miniempresa, puedes acercarte a instituciones
como, Empresarios Juveniles o los cursos y talleres que
imparte FEPADE, esos te pueden servir.
En Empresarios Juveniles podrás encontrar asesores
que te capacitarán en cuanto al funcionamiento de
una minicompañía y todo lo relacionado a su
administración.
Además, te enseñarán todo bajo el método
Aprender-Haciendo, que consiste en que vos creés
tu propio producto y luego lo comercializés en el
mercado.
También, Empresarios cuenta con un programa de créditos,
para ayudar a los jóvenes que han pasado por su programa,
en conjunto con el asesoramiento necesario.
Los asesores aseguran que en el mundo de los negocios nunca
se termina de aprender, pues cada día se debe seguir
indagando más para entrar al campo empresarial.
1-UNA BUENA IDEA
En primer lugar hazte estas preguntas: ¿Qué
es lo que quiero hacer?, ¿En que soy bueno o en qué
me destaco más?, ¿Qué es lo que más
me apasiona hacer?, ¿Qué tipo de negocio esta
más a mi alcance?.
2- INVESTIGA TÚ MERCADO
Investiga cuántos negocios, cerca del tuyo, hay igual
al que pretendes poner, qué no tienen y qué
de novedoso podés ofrecerles vos a tus futuros clientes.
Así como también, a qué tipo de público
le interesará.
3- OBTENCIÓN DE FONDOS
Por medio de qué o quiénes podés obtener
la cantidad necesaria para empezar tu negocio. Esto puede
hacerse por medio de fondos propios, venta de acciones o
préstamos a diferentes entidades.
4- Proyección de utilidades
Consiste en ver cuánto tenés que vender para
recuperar lo que has invertido. De- termina si la empresa
va a recuperar lo que ha invertido, por medio del número
de productos que debe vender.
5- LA INVERSIÓN NECESARIA
Es decir que tenés que hacer un presupuesto de los
insumos y recursos necesarios y primarios que vas a necesitar,
incluyendo el lugar o establecimiento en donde pensás
ponerlo. Consejo, cotizá precios.
6- tu negocio en marcha
Ahora que ya tenés todo lo necesario para abrir tu
negocio, sólo es cuestión de luchar duro y
asumirlo con responsabilidad, no creás que ser tu
propio jefe es fácil, pero ¡Adelante, vos podés!
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