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La página
P
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En
una semana, esta página ha tenido una muy buena
aceptación. Gracias a tus correos electrónicos,
faxes y cartas traídas personalmente, hemos
podido enterarnos de las cosas que rondan tu mente.
Esta semana, te lanzamos nuevos retos e historias
para que vos las completés a tu gusto.
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La verdadera historia
de...
Recibimos
mails de todo tipo de historias, no sólo la que convocamos
la semana pasada.
Por eso decidimos publicar una historia que más tiene
que ver con el zoológico que con otra cosa.
Su creatividad e identificación con las causas ecológicas
y de conservación animal valen.
La historia es de Gerardo E.Morales y dice: En un
ambiente saturado de conflictos interminables, profanaciones
a templos, amenazas de guerra en Medio Oriente, incertidumbre,
supuestas clonaciones, nuevas elecciones en El Salvador,
fue esperanzador saber la noticia del nacimiento de un león
en el parque Zoológico.
El periódico de El Salvador junto a otro patrocinador
recibió respuesta masiva de la gente, con variadas
sugerencias para bautizar a la célebre criatura.
Los organizadores se inclinaron por Yulu Coba.
Hasta ese instante todo marchaba bien, incluso hubo quien
opinara que la llegada del león representaba el surgimiento
de nuevas esperanzas en nuestro terruño patrio.
El pequeño felino nacional estaba llamado a convertirse
en celebridad. Sin embargo, como bien lo afirma Joaquín
Sabina: Destino chungo, cruel y canalla, te da champán
y después cazalla. Quiso la mala suerte atravesarse
en el camino del pobre león para darle trágico
final.
Fue conmovedor observar en la portada del periódico,
donde aparecía inerte Yulu Coba envuelto en páginas
de periódico, las mismas que días atrás
informaban sobre su nacimiento, ahora le servían
de mortaja.
Se dice que fue un pollo la causa de la soberana indigestión,
que despachó a este león al otro mundo...
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Esta semana,
ayudanos a descubrir cuál es La verdadera
historia de... ¿dónde se encuentra
la fábrica de chocolates de Willy Wonka?
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PALABROTAS DIRECTO
Ese
es el concepto que queremos descubrir esta semana. Envíanos
tus colaboraciones por mail, fax o carta. Tus contribuciones
ayudarán a ampliar nuestro horizonte en el saber
juvenil de este país.
Recibimos excelentes colaboraciones, no sólo definiendo
la palabra de la semana pasada, El nave, sino
unas nuevas. Aquí están los resultados:
1- El Nave: es un tipo que anda por las nubes.
2- Mamey: chico guapo y apetitoso, es decir
está bien bueno.
3- Camarón: Buen cuerpo, pero cara...
sin comentarios.
4- Chato: Desnalgado.
Gracias a alguien que prefirió ser llamad@ La
cosita divina.
Lo peor que me pasó
Soy una de tantos que quisimos entrar a la UES y no quedé.
Les cuento que en 1er año de bachillerato me saqué
el primer lugar de la clase, y en 2o no anduve tan mal.
Estudié por un mes a fondo todo lo de mi bachillerato,
tengo 17 años y estoy frustrada. Deseo seguir estudiando
y no puedo, ya que mis recursos económicos no me
permiten estar en una privada y mi única opción
ahora es un sueño.
Pienso que deberían darnos la oportunidad de demostrar
cuánta capacidad tenemos los jóvenes como
yo, que tenemos ganas de seguir adelante y luchar para que
nuestra familia salga de la pobreza. Tengo el 100% de ánimo
para seguir estudiando, pero así, estoy atada de
pies y manos.
Leonor Flores
Sinceramente, lo peor que me pasó esta semana creo
que fue una mala jugada que el destino me venía preparando.
Resulta que todo diciembre pasé buscando un trabajillo
decente para finalmente ingresar a la vida laboral. Al final
encontré una empresa súper importante que
me dio chance. Me hicieron seis entrevistas antes de decidir
si me daban el puesto o no. Cuando al fin tuvieron misericordia,
me dieron el puesto. Mi horario: de 2:00 a 10:00 p.m. Yo
creí que el primer día iba a ser el último,
porque el trabajo es complicado y se hace bajo presión.
En poco tiempo ya había cometido decenas de errores.
Entre la universidad y el trabajo no me alcanza para nada
más que respirar. En resumen, después de haber
esperado tanto el bendito empleo, resulta que ha sido de
lo más complicado.
Manu Chao
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