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Redacción
Planeta
Fotos: Mauricio Castro
Bien bañados y con sus cuadernos súper
listos, la mara de nuevo ingreso de la UCA le puso
la chancleta al acelerador con el curso de introducción
a la vida de universitario.
Mientras tanto, otros se las juegan todas por cursar
exitosamente una de las materias de interciclo que
también comenzó la semana pasada.
Inclusive varios de antiguo ingreso revisaban a última
hora el listado de las notas del ciclo anterior, una
sorpresa que tuvieron que esperar desde el año
pasado.
En su mayoría, los novatos han desfilado con
los ánimos al máximo, y ojalá
sigan así durante todo el año, porque
se suelen bajar la guardia a la mitad del mismo.
En los pasillos, se terminan de proporcionar los libros
de técnicas de estudio o cálculo, por
aquello que se te haya olvidado comprar el texto para
tu clase.
Si por eso de que el micro te atrasó
para llegar a tiempo a clase, la milagrosa fotocopiadora
ya estaba reproduciendo todas esas clases que te perdiste.
También los chavos no desperdician su tiempo,
y cerquita del cafetín se la pasan tratando
de impresionar a las chavas a como dé lugar.
Unos llevándoselas de chivitos con los garros
en mano y con facha de rudos de película; otros
haciendo de las suyas para caerle en vaquita al pato
más desprevenido del grupo.
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Con
todo es el himno con el que muchos comienzan
la universidad. Incluso en el curso de preparación
para el inicio de ciclo.

Una
buena charla después de las clases.
Algunos de los maestros encargados
de los grupos, ya conocen sobre los que son más
difíciles de manejar, otros debieron haber
rezado por que no les tocaran los insoportables
de siempre. Suerte.
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