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El dolor de la ausencia
Esta
película no es un melodrama, sino una historia dolorosa
narrada con
un gran sentido de la auténtica naturaleza humana
Jorge
Cortez *
Debo
aceptar que rara vez me entusiasman las películas
dramáticas que parecen regodearse en el sufrimiento
de sus personajes, pues la mayor parte de las veces tal
estrategia es simplemente un barato truco del director para
producir simpatía y artificiales emociones en la
audiencia.
Es por eso que fui a ver La Habitación del
Hijo esperando el típico drama familiar predigerido
y regurgitado para beneficio de las audiencias actuales
y de las consabidas eminencias que componen los jurados
de numerosos festivales cinematográficos. Para beneficio
de todos, me equivoqué totalmente en mi pre-concepción.
La Habitación del Hijo es ciertamente
un drama familiar, pero el magistral tratamiento que el
director (y actor... y escritor) Nanni Moretti da al material
es tan honesto e intenso que sobrepasa con mucho las decenas
de películas similares hechas tal vez con más
destreza técnica, pero con mucho, mucho menos sentido
de la auténtica naturaleza humana.
El
filme nos muestra el tremendo impacto que tiene en una familia
la muerte de uno de ellos. Los miembros restantes encuentran
distintas formas de expresar o controlar su dolor. Finalmente,
la película no resuelve nada concreto, porque tampoco
la vida real lo hace: fallece alguien y no queda más
que aceptarlo y continuar con la rutinaria existencia, pero
cambiados para siempre. Por la razón que sea, el
director ha elegido enfocarse más en Giovanni, el
padre de familia; el sufrimiento por la pérdida de
un ser querido se manifiesta ampliamente en todos los aspectos
de su vida. Y es éste último el que más
relevancia tiene en el contenido de la película.
Giovanni (Nanni Moretti) es psicólogo, y en sus esfuerzos
por continuar su trabajo luego de la tragedia vemos paulatinamente
una dualidad entre la marea emocional del protagonista y
las afecciones de sus pacientes. Giovanni tal vez se da
cuenta de ello; tal vez no. Pero de cualquier forma las
decisiones que toma son perfectamente comprensibles, sin
importar que sean o no acertadas.
El elenco que Moretti reunió es estupendo, en todo
momento se muestran creíbles y humanos, sumergiéndose
a tal grado en sus papeles, que el espectador se ve irremediablemente
arrastrado por el difícil trance que se ve en la
pantalla. Este es un excelente trabajo que, pese a su gran
calidad, parece estar condenado a la obscuridad por razón
de su bajo perfil y su nula publicidad. No hay que dejar
que eso ocurra, aunque sea tan solo para mandar un mensaje
a los distribuidores fílmicos: si la cinta es buena,
encontrará su mercado.
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TU
OPINION
Amor de familia y drama
****
En esta película, lo principal es la lucha
del personaje consigo mismo, ese calvario que debe
padecer en soledad. La culpa. La culpa de no haber
actuado correctamente y que seguramente le habría
salvado la vida al hijo. En el filme, el amor es más
importante que cualquier cosa y Moretti lo grita a
los cuatro vientos, claro, hasta a que la tragedia
lo sacude violentamente. Moretti es un apasionado
de la vida y lo comparte con su público.
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