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Y HABLÓ CON
ELLA
Se
trata de una muy buena película, de narrativa tenue
pero interesante
Jorge
Cortez *
Empieza
y termina en un escenario. Amor, odio, ternura, pasión,
incomprensión, tolerancia, traición y todos
los sentimientos que dan sustancia y significado a nuestro
perfomance, en la farándula cotidiana
y justifican los actos más atroces.
Hable con ella es la versión light más profunda
de un autor cinematográfico. En el escenario de su
aldea, Pedro Almodóvar (Todo sobre mi madre-99) encuentra
los conflictos que seres no tan comunes sufren, y sus mensajes
muchas veces los encontramos entre piernas (en teatro, se
le llama piernas a las cortinas que están a los costados
del escenario, por donde salen los actores o bailarines).
No es la primera película española en tomar
prestados elementos del teatro, y los incorpora muy bien
a la narrativa del cine, como la división de secuencias
y flash backs.
En un buen guión cinematográfico, todos los
detalles cuentan. Los nombres de los personajes, Lydia (La
cantante Rosario Flores) y Benigno (Javier Cámara)
reflejan la personalidad de cada uno; ella por su actividad
y él por su disposición a hacer el bien. Aunque
finalmente su pasión por la mujer que ama lo lleva
a cometer un acto reprochable.
Hable con ella es una película que, comparada con
otras de Almodóvar, se desarrolla en la sombra, sin
sobresaltos ni exageraciones histriónicas, dibuja
personajes con pequeños detalles para darnos su biografía
y exaltar la postura de cada uno ante la problemática
de la historia. Pedro luce su buen oficio para contar una
historia redonda y el hecho de ser predecible, no le quita
interés a la narración.
Es admirable la calidad de la fotografía de Javier
Aguirre-Sarobe, y José Salcedo le da un ritmo apropiado
en la edición.
Aislamiento en la oscuridad de la sala de cine, el espectador
hace su película con la información presentada
en la pantalla y la mejor parte viene cuando el director
resuelve la historia de manera que inesperada.
Ante nuestra necesidad por que Marco (Darío
Grandinetti) se acerque a Alicia (Leonor Watling), para
hacer justicia a una frustrada historia de amor, momentos
antes de bajar el telón se da un encuentro fortuito
y en pantalla aparece el título: Marco y Alicia,
pero esto, es otra historia. Baja el telón. Muy buena
película, de narrativa tenue pero interesante.
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