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Tu primera
Zam bullida
El
colegio, la universidad y el presupuesto de tus padres no
son eternos. Llega la hora de lanzarse al océano
laboral. Donde temibles especies y parajes inhóspitos
esperan por vos
Lilian
Martínez
Fotos: Juan José Gómez
Te
agitas en el hueco de una mano lista a soltarte. Contienes
la respiración ¡y caes! Te sumerges y sientes
que te ahogas, mientras todos los habitantes de este mundo
se limitan a observar. ¿Y este pez de dónde
salió?, se pregunta más de alguno.
El primer empleo de tu vida es algo similar. En apariencia,
la oficina es un sitio tan hostil y frío como el
océano... donde la cadena alimenticia es la regla
y el cardumen se agita ante la llegada de cualquier intruso.
AGUAS TURBULENTAS
Pero la oficina más bien es una pequeña pecera.
Una vitrina, donde gente de las más diversas características
debe convivir buena parte del día y trabajar en equipo,
les guste o no.
Para sobrevivir en la pecera (conservar tu empleo) y ascender
en la cadena alimenticia (mejoras salariales) debes tener
al día tu carta de navegación. Saber lo que
te espera y conocer las reglas que imperan ahí.
El nuevo genera descofianza en sus compañeros,
adolece de falta de capacitación y es objeto de bromas,
asegura Leonel Larios, jefe del Departamento Nacional de
Empleo del Ministerio de Trabajo. Larios señala que
los peces viejos pueden convertirse en un apoyo
para el recién llegado: explicándole los procedimientos
y las reglas a seguir. Pero también hay especímenes
que orientan mal al novato y se convierten en
una influencia negativa. Vos ya estás grandecito
y sabrás distinguirlos.
derecho
de piso
Los graduados universitarios corren el peligro de volverse
comida de pez. Muchas veces, para ocultar su
propia inseguridad, los licenciados adoptan la actitud del
sabelotodo. Miran de menos a los compañeros
empíricos, pero más experimentados y terminan
por caer mal. Según Laura Medrano, Subgerente de
Preselección Empresarial: un título
no es garantía de tu competencia, hay que estar dispuesto
a aprender y pagar el derecho de piso, señala.
PLAN DE NAVEGACIÓN
Para otros, caer en la pecera labora es como encontrar un
galeón hundido repleto de tesoros. Cuando empiezan
a trabajar, y todavía están estudiando, muchos
pierden de vista sus prioridades y son tentados por la independencia
que da el dinero, asegura Medrano. Estos pececillos
olvidan que el trabajo es solo un peldaño en su carrera
profesional y que necesitan los estudios para subir
más. Esto no significa, agrega Medrano, que
por estudiar se haga mal el trabajo. Según ella,
la oportunidad de seguir estudiando es una prerrogativa
que se gana trabajando. Todo es cuestión
de organización, concluye.

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El
equipo de sobreviviente
EL jefecito
Por más joven que se vea, tiene un MBA y debes
respetarlo. Aunque te trate de vos, no seas confianzudo.
La asistente
Es la mano derecha de tu jefe. Debés ganártela
siendo educado, cortés y obediente. ¡No
la enojes!
El bonachón
Durante los primeros meses es tu lazarillo
en la oficina. Tiene don de amigos. ¡Cuídalo!
El genio
Es el pez recién salido de la U,
que dice saberlo todo para ocultar su inseguridad.
¡Naufragará!
Tips de trabajo
La careta te permite ver mejor. No te dejes guiar
por las apariencias. Observa y aprende.
El chaleco te permite sostener el tanque de oxígeno.
Debes aprender a trabajar en equipo.
El oxígeno es vital. Date un tiempo para desestresarte
y recordá que no todo es puro trabajo.
El reloj te ayuda a ser puntual. Tanto al entrar como
al volver del almuerzo. No te pases.
El alimento. Es importante, apartá lo
de la comida cada quincena, para no aguantar
hambre.
Las aletas te permiten caminar por lugares escabrosos.
Cuida tus pasos y no resbales.
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