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Con tu juguete nuevo
Esfuerzo,
esmero, horas extra, en fin, miles de cosas que habrás
hecho
para poder conseguir tu primer nave. Aunque sea usadita,
pero ¡al fin es tu carro!
Redacción
Planeta
Tras
casi año y medio de mucho esfuerzo, sacrificio de
fines de semana y dejar de lado la vida social etílica,
has logrado guardar unas chirilicas para comprar tu primer
carro, usadito tal vez, pero es TUYO.
En algunos casos, puede ser tu papá o tu mamá
quienes te faciliten la obtención del susodicho velocípedo,
pero quizá no te esmerás tanto en su mantenimiento
como cuando sos vos el que lo ha obtenido tras sudar la
camiseta.
Por fin ¡mio!
Si tu botija tiene el tamaño necesario para conseguirlo
nuevecito, corrés mejor suerte, pero si no es así,
bueno al menos un usadito en buen estado será tu
mejor opción.
Si de plano sos novato en esto, te vas a dar cuenta que
algunos carros suelen tener indicadores en el tablero que
te ayudan a saber cuándo necesitás agua en
el radiador, aceite en el motor y, sobre todo y lo más
indispensable: combustible en el tanque.
Algunos modelos muy de avanzada tienen un tablero digital
y el indicador del gas se parece al que te indica la carga
de la batería de tu celular. Si ya está intermitente,
¡correle a la gasolinera!
Tantito usado
William
Salamanca, importador de vehículos usados, considera
que si conseguís uno importado, tenés menos
riesgo si compras un carro que ya tiene la introducción
y placas salvadoreñas.
Con esto garantizás, hasta cierto punto, que el vehículo
no tiene algún problema legal, lo que resulta agobiante
de comprobarse.
Si proceden de la nación del norte, en su mayoría
vienen con bolsa de aire incorporada, pero pedile a tu mecánico
que la revise, ella podría decirte mucho de la agitada
vida del anterior dueño. Si está deteriorada,
pedí una buena rebaja.
Antes que nada, deberás asesorarte con un mecánico
de confianza, si es que te has decidido por comprar un carrito
usado, por aquello de ajustarte a tu presupuesto.
Mauricio Figueroa, mecánico, considera que tenés
que revisar la carrocería, para ver si el carro en
mención no ha sido remendado tras un buen zopapo.
Otro aspecto importante es el determinar cómo trabaja
el motor y tendrás que verificar cómo andan
las compresiones de los cilindros, por si te quieren vender
carcacha por Viper.
Con lupa
La inspección deberá incluir además
las terminales de dirección, sistema de
suspensión, esferas, y sin faltar el sistema de frenos.
De
ser usado, tené mucho cuidado para verificar si los
números del motor no han sido alterados y si corresponden
a su documentación.
Si las chirilicas te alcanzaron para comprarlo nuevo, no
te preocuparás por reparaciones por largo rato, a
menos que seás un completo despistado y lo agarrés
de carrito chocón.
En fin ya sea nuevo o usado, tener carro propio es una gran
responsabilidad y una gran ventaja.
De cómo lo tratés desde un inicio dependerá
si se convierte en una posesión familiar heredable,
o si te resulta más rentable a largo plazo, lo podés
vender baratísimo a la fábrica de reciclaje
más cercana.
Un usado es una suerte. Lo importate es que lo
llevés a un mecánico para que lo revise y
te garantice que está bien. Con uno nuevo la ventaja
es que vos lo vas desarrollando.
Oscar León
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A
romper el TUNQUITO
* Financiar tu primer nave no es sencillo, si es que
por fin te decidiste a no depender de tus papás
para hacerlo. Todos tus ahorros por fin darán
frutos y ojalá dure para largo.
* Si te tocó hacer un préstamito al
banco, asegurate de haber ahorrado una buena cantidad
de colchón, para que no te toquen cuotas altas.
* Las parrandas, los garros y otros gastos
pueden esperar por largo rato, mientras llenás
el cuchito a pausas, no desesperés que ya casi
es tuyo. Cuando te acordás del mantenimiento...
Cuando
te acordas del mantenimiento...
* Al igual que el dentista, tenés que tener
un programa de mantenimiento para tener de toque
todas y cada una de las partes de tu nueva y más
preciada adquisición.
* En efecto, sale más barato usar el detergente
para lavar ropa, pero si no querés dañar
la pintura de tu carro, mejor comprate algo más
adecuado.
* De vez en cuando asegurate de verificar los fluidos
vitales del nave: aceite, combustible, solución
de frenos, electrolito y hasta agua corre por las
venas de estos aparatos.
* No olvidés incluir entre los accesorios,
los triángulos de seguridad, extintor de incendios
y un bidón para gas, por si escasea el vital
líquido.
* Cuidadito con ponerle cualquier cera o polímero
a la carrocería. Lee las etiquetas y hacé
una prueba de aplicación en un lugar poco visible,
si no vas a manchar algunas partes.
* Si, y solo si conocés muy bien el trabajo
del carwash lo podés llevar, si no mejor lo
hacés por tu propia cuenta.
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