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Fuera del redil
La
vida lejos de lo que ha sido tu hogar durante largos años
de tu vida presenta algunas ventajas, pero sobre todo muchas
responsabilidades
René
V. Contreras
Fotos: Juan José Gómez
No
hace falta tener problemas con la familia, ni salir con
un domingo siete. Un buen día se te ocurre que necesitas
tu propio espacio y buscas la libertad
que en casa te han negado.
Porque inexplicablemente, aunque mamá te sirva la
comida cuando llegas de la universidad y tu ropa se lave
y planche por arte de magia, vos querés
ser amo y señor de tu propio reino.
Existen dos tipos de aves que abandonan el nido: los que
optaron por independizarse antes del matrimonio y los que
tienen que salir por estudios o trabajo.
Aves de paso
Los primeros no tienen que lidiar con tanto recibo ni cuentas.
Pagan una cuota mensual estimada, que andará ahí
por los 120 dólares.
Los segundos, comparten un apartamento con otros jóvenes
de casi su misma edad, pero se enfrentan con los recibos
de agua, luz, teléfono y, por supuesto, deben pagar
alquiler.
En algunos casos podés hasta gastar unos 290 o 300
dólares solo de los recibos anteriormente mencionados
y una que otra cosa para picar en el transcurso de la semana.
Los lunes suele ser el sagrado día que se va al super,
a comprar sopas y comida instantánea, fruta, atún
y todo artículo no perecedero.
Y a esto también le debés agregar los imprevistos
como fotocopias, alimentación en serio, y otros como
la vigilancia y tren de aseo, sólo para mencionar.
Vecinos Inc.
Aunque
no lo quieran, tus vecinos se convertirán en los
mejores censores de tu comportamiento: relajos, movidas,
etc.
En muchos casos no te harán la vida imposible, pero
si cuidá de mantener ese vínculo en buen estado,
quién sabe cuándo necesitarás de ellos.
Te recomendamos no tener problemas con el casero o los vecinos,
después de todo acordate que sos ave de paso y ellos
ya tienen raíces ahí.
Cuando te toca compartir choza, las tareas como limpieza,
lavado de platos,
llenar la pila (si no cae el agua muy seguido) deben ser
regidas por alguno de tus compañeros, de lo contrario
vivirás en un desastre.
Tus mejores aliados
Lavar
y planchar la ropa es otra historia. Por lo general, los
que comparten apartamento durante la semana se la llevan
el finde para esclavizar a mamá.
Los que viven por su cuenta, si es que no han colgado los
guantes y contratado alguien que lo haga por ellos, les
toca restregar de a galán.
La lavadora es un magnífico invento que resulta muy
solicitado en nuestros agitados días.
Otros grandes aliados de los solitarios son: la refri (que
en muchos casos se enfría más el aire en el
interior que alimentos; el estéreo: para poner aunque
sea a Paquita la del Barrio.
¡Ave Cesar!, el microondas es ideal para calentar
todas las sobras que aún estén en condición
de ingestión y la tele para el novelón o la
película.
se llegó la hora
Independientemente
de la razón que te llevó a rediseñar
tu propio espacio liberado, tenés que
estar consciente que el hacerlo representa una gran responsabilidad.
Este será el paso previo para perfilar tu vida adulta,
así que buena suerte en el mundo de los machos
sin dueño (así dicen los papás).
Muchos de ellos esperan que regresés con el rabo
entre las patas, de vos dependerá si les das ese
gustazo o le echás muchas ganas.
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Reglas
del errante
*
Nada de mascotas. Lo siento, pero tu águila
imperial que paseás por las mañanas
tendrá que quedarse con tus padres
* Sin ruidos estridentes. A menos que convenzás
a los policías de que lo que tenés a
las 3:00 a.m. es una piñata
* Hacé uso racional de las copias de llaves.
Nada de repartirlas a diestra y siniestra a tus amigos
y amigas
* Compartí las tareas domésticas. La
capacidad humana para vivir en un completo chiquero
tiene un límite
Podés hacer lo que te dé la gana,
pero recordá que tus papás te han dado
algún grado de confianza para dejarte vivir
lejos. De vos depende traicionar esa confianza vilmente
Lourdes Lara
Tenemos la Mami Mami, ella es la que se encarga de
delegar responsabilidades (tiene el carácter
más fuerte), la limpieza quien esté
en ese momento la hace. La Mami Mami administra el
dinero
Shandy Berrios
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