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Marcha
bajo el sol
Veintiseis
universitarios españoles cambiaron las costas ibéricas
por un
verano arduo en San Pedro Nonualco
Lilian
Martínez
Fotos: Cesar Aviles
No
renunciaron al calor, pero si a pasar el verano en un hotel,
en las montañas o a orillas del mediterráneo.
Varios estudiantes de la madrileña Universidad Francisco
de Vittoria y de otras universidades españolas se
gastaron el verano del 2002 construyendo una escuela para
los niños de San Pedro Nonualco. Ellos recibían
clases allá, en pésimas condiciones,
dice el estudiante de periodismo Fernando Osuna, señalando
una estructura de madera y lámina que
hace de escuela en el caserío El Espino.
Bajo el sol del otrora reino nonualco, 15 tíos
y 11 tías se pasaron las vacaciones paleando
tierra, abriendo zanjas, preparando hormigón, mezclando
cemento y pegando ladrillos. A veces, hincados a ras de
suelo. Sin interrumpir el trabajo por la lluvia tropical;
a pesar de que nunca habían visto llover así,
según Fernando. Quien ante una insinuación
planetaria de que una vez vueltos a su país él
y sus compañeros se olvidarían de El Salvador
remató: ninguno de nosotros vamos a olvidar
este viaje.
Esta
es la segunda vez que la Universidad Francisco de Vittoria
convoca a sus estudiantes para realizar este tipo de voluntariado
en El Salvador. Nicolás Moreno vino el año
pasado y este año repitió. La experiencia
le ha marcado. Aunque se licencie en periodismo, se dedicará
al magisterio.
Cada chico y cada chica tuvo un motivo distinto para venir.
Annie Casasus cree que en cierto modo es un motivo
egoísta, para sentirte bien, señala.
Mientras que Daniel Pérez, estudiante de comunicación
audiovisual, cree que si vienes aquí y te vas
igual, el viaje no ha servido para nada. Porque según
Daniel en España también hay gente necesitada,
por la que se puede llegar a trabajar.
La Universidad Francisco de Vittoria dará seguimiento
al trabajo realizado en San Pedro Nonualco por estos visitantes.
Donde, tras esta visita, los niños tendrán
una escuela con dos aulas de 42 metros cuadrados, de construcción
antisísmica, fruto de solidaridad.
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Opciones
histriónicas
A poco de terminar nuestro viaje, siento
que es mucho más lo que me ha enseñado
este pueblo (San Pedro Nonualco) que lo que dejo yo
aquí.
Ana Valenzuela
He disfrutado cada día en este pueblo,
visitando a las familias y durmiendo en el convento.
He removido cemento y picado en el terreno....
José luis sáenz
( ¿Qué hacen estos españoles
aquí?) Mostrar nuestra admiración al
maltratado pueblo salvadoreño.
Víctor álvarez
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