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Quien te dice que no votes irrespeta tu inteligencia y dignidad

Lo que tú piensas, quieres y sufres solo podrá alcanzarse o remediarse si votas, si participas como ciudadano para elegir a quienes han de gobernarte.

Ene 30, 2018- 18:51

Decirte que no votes o que anules tu voto es el equivalente a considerar tu voto como basura, el voto de alguien cuya opinión, criterios, anhelos y quejas no tiene valor alguno para los que ostentan el poder.

Pero lo que tú piensas, quieres y sufres solo podrá alcanzarse o remediarse si votas, si participas como ciudadano en elegir a quienes han de gobernarte.

Los que te piden no votar o anular tu voto están preparados para que sus bases, los sumisos que los apoyan ciegamente, mantengan un esquema en provecho de una casta de politicastros que están arruinando la economía y provocando desempleo sin que tal cosa les importe.

En las democracias el voto es lo que orienta o termina por definir las posturas de los políticos, tanto a nivel local (alcaldes, jueces de paz, policías) como departamental y nacional, haciendo de cada funcionario, de cada ministro y de los presidentes, representantes y servidores públicos, vale decir “servidores públicos”, no como en nuestro El Salvador, donde los que están en el poder son los que se sirven del público para alcanzar sus propias finalidades y donde el interés de la gente ocupa un lejano segundo lugar.

Tan lejano segundo lugar que los servicios “públicos” han llegado a un nivel de ineficiencia, de mala calidad, que si tú, ciudadano, te enfermas, tendrás que dormir en el suelo o compartir cama con otro paciente.

¿Cómo puedes reclamar si no tienes el arma de tu voto, que en tu colonia o pueblo desde hace meses están sin servicio de agua potable?

Para muchos de nosotros un buen número de procesos judiciales son una burla pues, pese a que todos somos iguales ante la ley, el trato que se da a individuos vinculados al régimen y al resto de la población, donde estamos la mayoría de salvadoreños, es radicalmente distinto. Y la mejor prueba es que a delincuentes de toda clase pero cercanos al oficialismo los procesan “en libertad” y se las arreglan para liberarlos, pero a personas comunes y corrientes les aplican todo el rigor por aquello de “sentar ejemplo”.

Debes ir a votar siempre y llevar a familiares y amigos

Un salvadoreño común no tiene chance de ser juzgado con imparcialidad si por una u otra causa le pisa los callos a un sujeto vinculado al grupo en el poder.

Uno de los más repugnantes casos es el del joven Daniel Alemán, al que se denunció que unos policías le plantaron droga para incriminarlo. Tiempo después a esos individuos los procesaron, pero les permitieron andar tranquilos en libertad condicional y luego los absolvieron de cargos.

Para no ser tratados como gente de segunda clase, los salvadoreños tenemos que salir a votar y además llevar a amigos y parientes para que ellos voten y pueda así revertirse este curso hacia la aniquilación de la República y ser convertidos todos en siervos de una casta que ha tomado al país como su finca privada.

La magistrada del Tribunal Supremo Electoral, Ana Guadalupe Medina, lo expresó bien en su entrevista: si no vas a votar o anulas tu voto, después no te quejes de que otro decidió por ti.