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Socialistas del Siglo XXI quieren caerle a la Corte

De caer el sistema de justicia en manos de fanáticos, las decisiones no se toman de acuerdo con criterios y razonamientos imparciales, objetivos, sino para servir al partido, al dictador o al monarca absoluto.

Ene 23, 2018- 18:51

Para ejercer con profesionalismo funciones propias del sistema de justicia de una nación o en cometidos internacionales, una persona debe tener convicciones profundas sobre lo que es el orden de leyes, de su arraigo en el orden moral y racional, reverenciar lo que son tradiciones antiguas en miles de años y que van a perdurar mientras exista el ser humano.

Esta visión es lo que falta a los socialistas del Siglo XXI y a todo ser poseído por fanatismos, odios, individuos amorales.

De allí la incongruencia de nombrar a personas de ideología totalitaria o ligadas a partidos de ese tipo en magistraturas o judicaturas.

En estos momentos los oficialistas están en plenos movimientos para lograr que personas ligadas a ellos se postulen para integrar la Corte Suprema, para lo cual recurren a grupos improvisados o fantasmas, como es lo usual entre ellos.

Y esto es lo que siempre hacen y ocurrió en los años anteriores al lanzamiento de la guerra: formaron decenas de organizaciones para “hacer bulto”, dar la impresión de que un grupo representaba a grandes sectores sociales.

Es precisamente lo que las brigadas de troleros vienen haciendo: adquieren miles de sitios para difamar, insultar, falsificar, simular… salen de las cloacas cuando un candidato de la oposición hace declaraciones; acto seguido se oyen voces a insultándolo, diciendo que en los años de ARENA robaban (pero sin decir media palabra sobre los enriquecimientos de los actuales, a los que blindan en toda forma posible).

Lo peor de todo es que al postular gente ligada a partidos para ser magistrados se muestra un abierto desprecio por la Constitución, la jurisprudencia y principios inveterados tales como que los jueces, en cualquier área, no deben ser militantes de partidos políticos porque esto compromete su capacidad de ser imparciales para aplicar verdadera justicia.

A cualquiera le plantan droga para incriminarlo

De caer el sistema de justicia en manos de fanáticos, las decisiones no se toman de acuerdo con criterios y razonamientos imparciales, objetivos, sino para servir al partido, al dictador o al monarca absoluto.

Tal situación deja a la gente, a toda la gente, sin defensa efectiva frente a los objetivos que se sirvan, una especie de permanente prevaricato donde no se da a cada quien lo suyo sino se entrega al poder dominante lo que busca.

Y eso ya lo estamos viviendo en El Salvador con las repugnantes actuaciones de autoridades judiciales y fiscales que persiguen a unos pero se hacen “de la vista gorda” ante iguales o peores felonías o crímenes de otros.

Y un caso que lo comprueba es el del joven Daniel Alemán, encarcelado para sustentar la defensa de policías que fueron acusados de plantarle droga y que posteriormente han sido absueltos de cargos.

Nadie quiere que tal cosa le suceda a uno de sus hijos o asociados, pero como van las cosas nadie podrá dormir tranquilo si los jueces del más alto nivel están corrompidos por una ideología que rechaza la justicia como burguesa y va a bailar el son que le toquen, como está sucediendo en Venezuela, donde la gente come basura.