Secciones
×

Síguenos en

Política barata cuscatleca

Es importante darle “delete” a los sentimientos de enojo, hueva y tristeza, reviviendo momentos de amor, felicidad y gratitud. También ayuda compartir al menos una pasión.

Por Carlos Alfaro Rivas *

Dic 04, 2017- 21:10

A raíz del escándalo que le armó Jacqueline a Muyshondt, luego de que éste le pegara un besito casual en el cachete -casual, como el que los salvadoreños usamos para saludar al sexo opuesto, realicé las enormes diferencias entre ellas y ellos.

Hombres de Marte; mujeres de Venus, lo deja tan claro este bestseller del 92. Según el autor, los problemas maritales más comunes se deben a diferencias psicológicas entre los sexos. Esto, debido a que ellos están influenciados por un planeta, y ellas, por otro.

A Jacky le gusta el drama y le encanta echarle leña al fuego de la división, ya que en Venus aprendió a ser bochinchera, inclusive a pelear en campo de batalla (Glendi fue su nom de guerre): “Qué beso más hipócrita, Ernesto, solo para que lo grabaran las cámaras, eres mi adversario, no mi amigo”.

A Neto le da risa esta novela aburrida; en Marte le enseñaron a besar cachetes de dama, no importa si son tus adversarias. “Un capítulo más de la Política barata cuscatleca, manténganse pendientes del duelo por la capital”, anuncia la lorita Pepita con voz de locutor de la KL.

El mismo día del beso municipal me cayó un video de un comediante gringo, con su propia teoría de la abismal diferencia.

Según el hazmerreír, el cerebro del hombre está compuesto por un montón de cajas para evitar su contenido mezclar. Se habla por horas del contenido de la caja de fútbol (yo de triatlón), luego se cierra; se abre otra cerveza, y se abre una caja más grande llamada MUJERES. Se cierra y se abre la del carro, la política, la familia, y a veces, una cajita que lee SUEGRA, escondida en el sótano cerebral.

El cerebro del sexo más bello es una bola de alambres, todos interconectados: El dinero enchufado con adónde p&=# dejé las llaves, enchufado con la lista del súper, con ¿estarán bien los cipotes?, con 20 alambres más.

La caja favorita del hombre es la caja vacía. Cuando la abrimos, somos capaces de pasar horas y horas fijándonos en nada. Pasmados con la caña de pescar, dundos con el control remoto. “Dejá de cambiar canales”, ordena Venus. Ellas no pueden desconectar ningún alambre, no entienden la caja vacía, las vuelve locas.

Coincido en parte con esta divertida teoría de la abismal diferencia, pero coincido más con la de los planetas. Más que cajas y alambres, somos diferentes porque unos, de Marte; otras, de Venus.

Sea como sea, la realidad es que no podemos vivir los unos sin las otras, ni las otras sin los unos, así es y así está supuesto a ser. En el planeta Tierra en que convivimos debemos aceptar que somos diferentes y aprender a conciliar nuestras diferencias. Solo así viviremos en peace & love.

Peace & love también florece si nos respetamos; si nos damos nuestro espacio; si existe lealtad y confianza.

Es importante darle “delete” a los sentimientos de enojo, hueva y tristeza, reviviendo momentos de amor, felicidad y gratitud. También ayuda compartir al menos una pasión.

La voz de la experiencia hablando. Casi tres décadas de un campo matrimonial enflorado, gracias a que hemos practicado la teoría arriba mencionada y compartimos varias pasiones.

Como la playa; sobre todo en esta época de amaneceres y atardeceres pintados por angelitos horneando galletas, de pocitas hasta con chimbolos, de “luna, luna dame pan”, de Juan Salvador Gaviota, mareas tan bajas que podemos caminar hasta el tesoro, y estrellas fugaces que nos llenan de amor, felicidad y enorme gratitud.

Casi 30 años de gratitud y satisfacción, en forma de dos saludables hijos recién graduados de la universidad, él, de Marte; ella, de Venus; ambos en aprendizaje continuo gracias a sus primeras experiencias laborales en El Salvador.

Menos mal a ninguno le interesa la Política barata cuscatleca, con sus capítulos: Nayib, el trolero; Chicas, el perverso; Munguía Payés, el rebelde; el beso municipal y tantos más.

“Pala podel ploglesal, tienen que mejolal”, aconseja la lora con voz de china.

 

*Columnista de El Diario de Hoy.
calinalfaro@gmail.com