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Una nueva oportunidad

Por Por Juan Valiente*

Ago 06, 2013- 18:03

El país necesita un alineamiento estratégico de todos para sacarlo adelante. Y debemos hacerlo en beneficio de todos, por eso es tan apasionante el lema del Movimiento 300: “Por un país de primera para todos.” Aunque las confrontaciones entre el sector privado y el Ejecutivo han sido permanentes, ha habido señales de cooperación. Los empresarios que están vinculados al Asocio para el Crecimiento han tendido puentes en beneficio del país, que ojalá fructifiquen en la aprobación final de Fomilenio II.

Ahora parece que, con la llegada de los nuevos funcionarios al sector de seguridad, se han abierto nuevos espacios de cooperación. ¡Nada más importante para promover las inversiones en el país que disminuir significativamente los riegos de un estado fallido! Ya no son sólo las maras las que deben preocuparnos. Debemos evitar su utilización por las redes del narcotráfico y el crimen organizado, al mismo tiempo que protejamos la institucionalidad involucrada en su combate.

Busquemos otro grupo de empresarios que se una a este esfuerzo de lucha contra la delincuencia y la violencia. Ojalá que incluso ANEP, como gremial de los empresarios, aproveche la oportunidad para unirse a estos esfuerzos como lo hiciera en su oportunidad en la lucha contra el secuestro. Podría promover un nuevo patronato que colabore con este esfuerzo que protegerá más a los sectores más débiles de nuestro país. La renta para entrar a tu propia casa es una realidad lacerante que viven a diario muchos de nuestros compatriotas más humildes.

El distanciamiento entre ANEP y el presidente puede continuar, pero debemos en beneficio del país de buscar formas creativas de nueva cooperación que a su vez fomente y construya nueva confianza. La seguridad es un tema que no tiene competencia, al igual que ha sido el tema de la cooperación internacional de los Estados Unidos. Es tan evidente lo beneficioso, que hace muy difícil a los empresarios decir que no.

Se puede comenzar fortaleciendo la inteligencia del Estado con información de los propios mapas de riesgo de las empresas. Se debe apostar a una lucha más inteligente en contra de estos flagelos. Asimismo, se puede contribuir a proteger y garantizar mejores condiciones a nuestras fuerzas policiales. El policía debe ser admirado y debe representar la legalidad, la institucionalidad, la justicia. Ellos mismos deben primero sentirlo en la forma en la que nuestra sociedad los trata. ¿Saben Uds. cuáles son las necesidades de nuestro cuerpo policial?

Se debe también buscar la forma de obtener mayores réditos por nuestro gasto en seguridad. Las estadísticas publicadas por ANEP revelan millonarios gastos de las empresas en este rubro. Al final dichos gastos terminan generando menor competitividad, mayores costos y mayores precios. Si todas las empresas comenzaran a destinar parte de estos recursos a un esfuerzo consensuado de mejorar la seguridad pública, el retorno sería mayor. Al final puede ser que logremos disminuir el gasto total en protección de bienes y personas, mientras elevamos el nivel de la seguridad en el país en beneficios de todos.

No perdamos la oportunidad de aprovechar estos pocos meses que le queda a este gobierno para dar un golpe de timón, al menos en este tema que nos une y nos afecta a todos. El nuevo ministro de Justicia y Seguridad Pública, Ing. Ricardo Perdomo, está dando muestras de querer dejar su huella y que esta huella sea una mejora sustancial de la situación de inseguridad y violencia. Aprovechemos y demos los empresarios un paso adelante para comenzar a construir un país más seguro que permita al final un mejor ambiente para el desarrollo personal de los ciudadanos y el desarrollo comercial de nuestras empresas.

Lo ideal sería que ANEP decida catalizar el apoyo de todo el sector a este esfuerzo nacional. No esperemos más y aprovechemos este espacio, al igual que otros empresarios colaboraron para hacer realidad el sueño de Fomilenio II. Sólo con el esfuerzo de todos comenzará la situación de inseguridad y violencia a dejar de ser la principal preocupación de los salvadoreños.

*Columnista de El Diario de Hoy.

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