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Lecciones de la innovación en seguridad pública

Por Por Carlos Ponce*

Jun 25, 2013- 18:04

Algunas personas opinan que dentro del ámbito del trabajo policial y, en general, en todo el sistema de justicia penal, la innovación es un esfuerzo cuesta arriba, ya que la idiosincrasia y la mecánica de trabajo que operan dentro de las instituciones pertinentes, se convierten en los principales obstáculos para la formulación, diseño e implementación de nuevas ideas, iniciativas y proyectos. Sin embargo, un reciente estudio realizado en Estados Unidos desbanca estos argumentos.

Dicha investigación, apoyada por el Departamento de Justicia estadounidense y desarrollada por el Centro de Innovación en los Tribunales, encuestó a más de seiscientos funcionarios de agencias de justicia penal que operan en diferentes lugares del país norteamericano –con veintiséis años de servicio en promedio– sobre temas relacionados a la innovación dentro de sus respectivas instituciones.

Según los resultados de la encuesta, las reformas e innovaciones en las agencias estadounidenses encargadas de combatir, perseguir y prevenir el delito, están principalmente fundamentadas en los hallazgos plasmados en investigaciones académicas. La formulación de políticas públicas orientadas a controlar y erradicar la criminalidad, de acuerdo a la investigación, es un proceso técnico, en el que se considera la evidencia generada a través de estudios científicos relacionados a la dinámica delictual. Los resultados de la encuesta revelan que los encuestados que aseguraron fundamentar más sus decisiones y proyectos en investigaciones científicas, reportaron niveles relativamente más elevados de innovación dentro de sus agencias.

Muchos expertos ven estos hallazgos con mucha satisfacción, ya que aseguran que queda claro que la intuición y las anécdotas personales no son actualmente la brújula que guía el diseño e implementación de nuevas estrategias para combatir y prevenir el delito. Las decisiones de los funcionarios encargados de la seguridad pública estadounidense son, por lo tanto, más objetivas y fundamentadas que las de sus contrapartes en otras latitudes, y están alejadas de los nocivos efectos derivados de posiciones obstinadas y equivocadas, resultantes de la falta de conocimiento, experiencias sesgadas o intereses personales.

Según la encuesta, la figura más innovadora para los funcionarios entrevistados es William Bratton, un indiscutible líder policial que se ha destacado por su excelente trabajo en los departamentos de Policía de las ciudades de Boston, Nueva York y Los Ángeles. El éxito de las gestiones de Bratton se basa precisamente en la incorporación de postulados académicos en el diseño de estrategias anti-delincuenciales. La más icónica evidencia de su actitud favorable en relación a los hallazgos obtenidos a través de estudios criminológicos, es su abordaje de “cero tolerancia”, fundamentado en la teoría de “ventanas rotas”, propuesta por el germinal artículo académico de James Q. Wilson y George L. Kelling, publicado en 1982.

La simbiosis de Bratton y la criminología lo llevó a una interacción más cercana con los autores antes mencionados, trabajando conjuntamente en el diseño y evaluación de estrategias y, por otro lado, incursionando él en el mundo académico co-escribiendo artículos publicados en revistas científicas, escrutando las estrategias implementadas. Las gestiones de Bratton, como resultado, se caracterizan por su favorecimiento por el análisis delictual, el uso de herramientas tecnológicas en función del combate de criminalidad y su acercamiento a las comunidades.

En diferentes ocasiones he recurrido a la figura de William Bratton, en este y otros espacios, para argumentar la imperante necesidad que tiene nuestro país de que el aparato de seguridad pública no sea manejado de forma inadecuada, en la que los intereses políticos y partidarios se anteponen a una dirección operativa y estratégica eminentemente técnica, alejada de esquemas subjetivos e intenciones mezquinas. Es evidente que bajo la dinámica de trabajo del actual Gobierno generar este cambio resulta utópico. La esperanza y la exigencia la tenemos que enfocar en el próximo, ya que la seguridad pública de El Salvador no sobrevivirá mucho más tiempo bajo la mecánica actual.

*Máster en Criminología y Ciencas Policíacas.

@cponce_sv

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