El Cuco, playa que
reclamó el mar
Uno de los recursos que más
enorgullece a los migueleños es El Cuco,
una de las playas más hermosas del
país. Su belleza no la salvó de
"Mitch", pero el amor de los lugareños
por su Cuco y el empeño por reconstruirla
está dando frutos.
Llegar al "pueblecito" de El Cuco, donde hay
restaurantes y coctelerías, es como
visitar la obra en marcha de un edificio. Con
empeño, los lugareños y
comerciantes han empezado a dar vida a sus
nuevos establecimientos, obligados por la
necesidad de satisfacer a los turistas,
única fuente de sobrevivencia.
Más allá, pasar a los hoteles o
ranchos de los alrededores es toda una aventura.
Dado que la calle de acceso está
destruida se debe verificar la marea para
bordear la playa y llegar al destino.
Sin embargo, la ribera no pierde su esplendor
y el amor de los migueleños ha crecido
ante la tragedia. Muchos ya han iniciado la
reconstrucción y otros esperan -y
cooperan- en la habilitación de la calle
para iniciar su labor particular.
Detalle por detalle
Cuando la tragedia del huracán
inició, el Comité de Emergencia de
San Miguel y la Asociación Pro
Mejoramiento del Cuco, presididas ambas por el
gobernador político departamental de San
Miguel, don Mario Bettaglio, iniciaron tareas
básicas de ayuda.
"Hubo más de 500 damnificados que
perdieron sus casas y todo, pero el
Comité de Emergencia los atendió
con víveres y ropa y con el Ministerio de
Salud llevábamos brigadas médicas
a fin de evitar más desgracias.
Hoy se lucha porque sean reconstruidos sus
lugares o dónde ser reubicados, pues
muchos eran sitios de riesgo, todo esto lleva
tiempo", explica Bettaglio.
En cuanto a El Cuco, explica, es una tarea de
titanes dejarlo tal y como estaba, comenzando
por la calle de acceso donde se formaron tres
esteros, -uno ya rellenado- y continuando por
los vestigios de las casas destruidas.
Bettaglio estima que aunque se requiere de
mucha inversión con la ayuda
internacional quedará mejor que
antes.
Una comunidad unida
El ingeniero Roberto Puente, miembro del
Comité Pro Mejoramiento de El Cuco,
conoce los daños y las diferentes medidas
que se han tomado. "Cuando formamos el
comité sólo se trató de
reconstruir el puente que rerrumbó el
huracán Fifí, pero nos hemos
reactivado con mayor necesidad porque ahora los
daños son más serios",
explica.
En la calle de acceso hay tres esteros que
dificultan la salida de los estudiantes, de los
productos agrícolas que se producen en la
zona y, por supuesto, a los propietarios de
lotes y el acceso a hoteles y restaurantes que
no están en el pueblo.
Pese a que los daños son graves, el
optimismo persiste en el ingeniero Puente,
"hemos hecho llamados a los propietarios de
ranchos para que colaboren con nosotros, pues
apenas haremos un acceso provisional de la
calle, aunque pretendemos que nos construyan una
como debe ser", dice convencido.
El trabajo actual se proyecta al verdadero
desarrollo turístico de El Cuco "queremos
que cuando el turista venga encuentre una playa
limpia, con agua potable, bien ornamentada, y
eso lo estamos discutiendo con los pobladores
que están muy interesados".
Actualmente, para accesar a los diferentes
ranchos, clubes u hoteles se debe conocer la
marea y por ello de la reparación de la
calle dependerá la comodidad de los
veraneantes, aunque la llegada al pueblo
está en buenas condiciones.
Para el éxito que el Comité se
ha trazado se requiere de la colaboración
de todos los pobladores. La inversión es
grande, pero la Alcaldía de San Miguel
está incurriendo en los mayores gastos y
el Ministerio de Obras Públicas ha
prestado la maquinaria necesaria. Sólo
queda seguir adelante.
En espera del turista
"Tenemos casi 16 años con este
negocio. "Mitch" nos costó bastante
dinero, pues se llevó lo poco que
teníamos, pero de a poquitos vamos a
prosperar. Por eso esperamos la Semana Santa, a
ver cómo nos va. Aunque creímos
que ya habíamos perdido El Cuco hoy
tenemos esperanza de que vengan turistas, sobre
todo para los carnavales".
Ana Alvarado, comedor y
coctelería Any's.
"A nosotros se nos fue todo el frente de
negocio y no hemos tenido ninguna ayuda para
reconstruir. Vivimos en la espera de que venga
gente, pero quién sabe que saquemos los
gastos que hemos tenido. Aunque la calle no
esté habilitada no es mucho problema
porque el pueblo se llena con dos o tres buses
de excursión porque es
pequeño".
Gloria Marina
Córdova, Restaurante Sarita.