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Gobiernos tienen deuda pendiente con los Enade

Las propuestas de Enade perdieron su ritmo de avance en la cancha de los gobiernos cuando se proyectaron visiones de largo plazo o de alcance sostenible y no se prestaron a las políticas de populismo de los partidos en turno

Por Por Guadalupe Trigueros Fabeiro | Fotografía Jorge Castillo

Abr 29, 2013- 10:02

Han transcurrido 12 propuestas del sector empresarial hacia los diferentes gobiernos para reactivar la economía del país y mejorar el andamiaje social. Todas ellas han sido dirigidas a fortalecer y mejorar políticas públicas en los principales pilares de desarrollo del país, y en la medida en que estas fueron apareciendo se fue difuminando el nivel de cumplimiento de las mismas.

Terremotos, desastres naturales y crisis internacionales cambiaron el disciplinado rumbo de cumplimiento y adopción que las propuestas venían registrando entre gobierno y sector privado. Fue necesario reajustar y reacomodarse a las exigencias y necesidades del momento para luego enfrentar elecciones y cambios de gobierno de derecha a izquierda, así como debilitamiento institucional y democrático, hasta que desapareció la armonía entre ambos bandos y fue entonces que los Enades parecieron ser propuestas que gradualmente quedaron pendientes de implementar.

Para Waldo Jiménez, director de asuntos económicos y sociales de ANEP, es difícil ponderar a estas alturas un porcentaje de cumplimiento e implementación de las distintas alternativas que los empresarios han presentado en los últimos años. Sin embargo, resaltó, muchos proyectos de infraestructura, integración, jurisprudencia y logística que actualmente se implementan en el país provienen de los primeros Enade.

El primer Enade nacido a principios del presente siglo se planteó justo cuando el país venía de enfrentar un prolongado período de lento crecimiento económico. Sus propuestas se enfocaron en inyectar dinamismo a la economía de manera coordinada con los proyectos del Plan de Nación. Para entonces, legisladores, Casa Presidencial y empresarios unieron esfuerzos para echar a andar la mayor parte de las alternativas Enade.

De esa sinergia surge el tratado de libre comercio con México, la Ley de Integración Monetaria que dio paso a la dolarización, el Fondo Vial, la modernización de las aduanas, la construcción de carreteras, la protección arancelaria para los sectores sensibles del agro, los procesos de depuración en la Policía Nacional Civil, la Fiscalía General de la República y el Órgano Judicial, así como el combate de las bandas de secuestradores.

Incluso la Asamblea Legislativa nombró una Comisión Ad–hoc para dar seguimiento a las propuestas presentadas en Enade 2001. Para entonces, los diputados aprobaron 19 leyes y reformas legales e impulsaron un nivel de avance de 60 % en el cumplimiento de las propuestas Enade relativas a legislación.

Muy inconvenientes

En adelante, los Enades fueron seguimiento y fortalecimiento de propuestas, pero el ritmo cambió y la correlación de fuerzas políticas también. La naturaleza de mediano y largo plazo de las diferentes propuestas le pasaron la factura al avance de las mismas.

Para Rigoberto Monge, analista económico, el Enade 2005 fue fundamental por plantear propuestas para crecimiento y desarrollo con visión de largo plazo, enfocadas hacia la proyección país para el 2024. “Se formuló un llamado a los gobiernos a trabajar por un desarrollo más fuerte en lugar de hacerlo en avances débiles, pero no hubo respuesta inmediata a esta iniciativa”, subrayó.

Para Waldo Jiménez, en los últimos ocho años, la visión 2024 que el empresariado le imprimió a los diferentes proyectos también influyó en el atractivo que los gobiernos le vieron a las propuestas, para sus intereses políticos y partidistas.

“La mayoría de propuestas no es para producir beneficios de corto plazo que puedan ser utilizados en términos de mejora de la popularidad de un gobierno, sino que son propuestas que requieren disciplina y consistencia”, sentenció Jiménez.

En otras palabras, el costo de adoptar las alternativas Enade para el desarrollo y crecimiento del país llegó a reñir con los niveles de populismo que los gobiernos prefieren implementar para mantenerse en el poder.

Incluso Jiménez resalta que la constante en los últimos años, por ejemplo en el caso del subsidio al transporte de pasajeros, es el temor a desmantelar dicho régimen.

“Los gobiernos tienen miedo y prefieren mantener el subsidio de transporte para que no suban el pasaje. El temor de ellos de actuar de manera diferente para resolver el problema es que los transportistas se la cobren en períodos electorales. Al gobierno le ha costado entrar en la solución de los problemas y se han mantenido poniendo curitas y la mayor parte de propuestas del sector privado no se han tomado en cuenta”, reiteró.

A juicio de Roberto Rivera Campos, analista económico, las propuestas Enade deberían considerarse un aporte positivo, por un lado, porque le permite a la empresa privada dar seguimiento a los problemas que afectan la producción y, por otro lado, porque el ejercicio anual de dicho mecanismo es realizar un constante inventario de las tareas pendientes para el desarrollo del país.

Waldo Jiménez resume en cuatro grandes áreas las tareas pendientes de los Enades propuestos: infraestructura, educación, reforma institucional e innovación.

En cuanto a infraestructura, Jiménez insiste en que mucho se podría avanzar si en los anteriores gobiernos de ARENA no se le hubiera temido a los asocios públicos privados y si en la actual administración del FMLN hubiera voluntad real para aprobar la ley que permita ejecutar esta alternativa nacida de los anteriores Enades.

A su juicio, la postergación de las propuestas Enade por parte de los últimos gobiernos se reduce a “ir pasándola, mientras viene la próxima elección”.

Si esa sigue siendo la constante, el PNUD tiene muy malas noticias para el país. Según los escenarios económicos que dicho organismo analizó en 1998, en el marco del impacto del cambio climático, la economía estará dominada en un 70 % por la informalidad para el año 2024, las remesas representarán el 50 % del PIB, las exportaciones sólo cubrirán el 10 % de las importaciones, las pandillas serán mafias y cárteles que dominarán el tráfico centroamericano de drogas, y los políticos seguirán heredando la crisis a otras administraciones, sin soluciones eficaces.

Entonces ¿qué efectividad hay de que el sector privado siga presentando más propuestas cada año en cada Enade si la tendencia de los gobernantes es postergarlas? Waldo Jiménez responde que los empresarios deben plantear sus sugerencias de desarrollo cada año y seguir teniendo voz con sus propuestas para generar riqueza y empleos por la vía de los Enade.

Cambio de estrategia

Para el Enade 2013, la táctica del sector privado ya no será apostarle a las políticas públicas, sino a las mismas empresas, con nuevos modelos de negocios para ser rentables y con mayor compromiso en la solución de las necesidades sociales. Es decir, cerrar los flancos que los partidos y los políticos han ocupado para el populismo, acusando al sector privado de promover la pobreza y el deterioro al medio ambiente, según Jiménez. Ahora los políticos tendrán que ser más hábiles para sobrevivir o demostrar efectividad.

La táctica de ANEP cambió a partir del Enade 2012, cuando comenzó a dar seguimiento a sus propuestas a través de la organización “Aliados por la Democracia”, cuyo rol ha sido altamente activo durante la crisis institucional. El organismo se define como un ente para hacer prevalecer la democracia, fortalecer el sistema de pesos y contrapesos, la separación de poderes y la plena vigencia del Estado Constitucional de Derecho.

“En 2012, el presidente Funes dijo que apoyaba todas las propuestas y en la práctica se ha demostrado que no las ha apoyado (…) Sin embargo, le dimos seguimiento con Aliados por la Democracia y lo que pudimos haber perdido no lo hemos perdido”, reiteró Jiménez.

Para Rivera Campos, la nueva estrategia de Enade plantea desafíos que no sólo deberán ser asumidos por los gobernantes, sino por los mismos empresarios en áreas donde el mismo sector puede contribuir directamente y resolver problemas que lo afectan.

Uno de los retos que deberán enfrentar es desarrollar mecanismos para asegurarse de que se vayan resolviendo los problemas que vaya señalando año con año, principalmente los que más les impiden ser competitivos, tales como la infraestructura y la burocracia, acotó.

Durante el Enade 2011, el presidente Funes se despidió con una invitación a superar las diferencias en las propuestas entre el sector privado y el gobierno para encontrar puntos de coincidencia.

Para el Enade 2012, el mandatario cerró su discurso felicitando a la ANEP y adquirió el compromiso de “iniciar todas aquellas acciones tendientes a la implementación” de las propuestas.

Habrá que ver si se rompe el patrón discursivo para el Enade 2013 de este día. A juicio de Rigoberto Monge, este Enade es inédito y debido a que le resta poco tiempo a la actual administración, la idea es explorar el nivel de compromiso y de propuestas que tienen los candidatos a la Presidencia de la República.

“Las empresas se han tenido que rebuscar ante la falta de diálogo, de acercamientos con el gobierno y la ausencia de políticas claras. Han tratado por sí mismas de mantener los empleos y los mercados, pero se pudieran lograr resultados mayores si tuvieran el acompañamiento del gobierno”, concluyó Monge.

Expansión trató de consultar al ministro de Economía sobre su balance en torno a las propuestas Enade que el gobierno considera que proceden y que pudiera tomar en cuenta, pero no se accedió a la solicitud.

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