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José, el guía turístico, que necesita $60 para seguir estudiando

El joven, de 15 años, es guía turístico en el Boquerón y vende pan, en afán de ayudar a su familia. Ahora trabaja para reunir $60 que necesita para empezar a estudiar séptimo grado.

Por Karen Salguero

Ene 20, 2018- 21:36

“Tuve que vencer mi miedo”, expresa con gran convicción José Francisco Méndez, un joven de 15 años que sueña con ser guía turístico, vulcanólogo o cantante; pero que actualmente se dedica a trabajar como orientador de turismo “por lo que sea la voluntad” de los excursionista en el parque Nacional el Boquerón.

Entre senderos y cafetales se localiza una humilde vivienda que se compone de dos cuartos, paredes de lámina y piso de tierra en el caserío Maldonado del cantón El Progreso en el Boquerón; ahí vive José Francisco; a veinte minutos de camino se encuentra una de sus principales fuentes de ingresos económicos, el parque Boquerón, lugar en el que el joven se mantiene en el mirador Los Helechos, para lograr unas cuantas monedas y ayudar a su familia.

El objetivo de José Francisco en este momento es recaudar alrededor de $60 para comprar sus útiles escolares.

El joven estudia en el Centro Escolar El Progreso, sus clases iniciaron el pasado lunes 15, sin embargo, él no pudo asistir con sus demás compañeros porque aún no ha recaudado el dinero necesario para la matrícula y sus útiles.
El gobierno tiene el programa de paquetes escolares; pero es hasta abril o mayo que llega a los alumnos, mientras tanto cada alumno se tiene que rebuscar por sus útiles.

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“Ya en séptimo grado el gasto es más, pero poco a poco se va reuniendo”, dice con optimismo; luego añade. “Siempre me toca hacer la cabuda, siendo guía turístico y con la venta de pan”.

 

Con tan poca edad, José Francisco ha tenido que cambiar su pasión por el fútbol por el trabajo, para poder hacerse de sus cosas.

Su madre, María Esperanza Méndez, es su único amparo. Ella se dedica a laborar en los oficios de las casas aledañas al cantón, pero no logra sufragar los gastos de alimentación y estudio de sus cuatro hijos.

“Él trabaja para sus necesidades” expresa María, con orgullo y sentimiento al observar a su hijo.

La jornada de José Francisco comienza todos los días a las 2:00 de la madrugada que, junto a su hermano mayor, hacen el pan a través de un pequeño horno “de segunda” que compraron en septiembre pasado, para empezar su propia panadería, la cual está instalada en la casa. El horno comparte la misma habitación con la cama y la cocina.
La especialidad del joven es hornear, ellos elaboran pan dulce y pan francés.

“Empezamos con las quesadillas, pero luego se me dio el invento de ir a comprar una fortaleza, levadura, sal, manteca y le dije a mi hermano que hiciéramos francés, probamos y quedó bien”, comenta José Francisco.

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El dinero de los ingredientes lo van sacado por medio de la venta, los demás lo han conseguido a través de donativos.

Después de preparar el pan, ellos mismo lo salen a vender.

Las entregas las hacen caminando mientras llevan en un saco el pan, en el caso de Francisco hace un recorrido de aproximadamente tres kilómetros diarios por senderos y caminos empedrados.

De acuerdo con el joven, la ganancia no es mucha. Pero como todo un experto en el área, explica que en harina invierten $14.50, en levadura $15.75 y más los otros materiales y el pago de cada hermano, al final del día la ganancia es de $10.

“Pero eso ya es algo, ya nos ayuda”, dice contento.

Posterior a la venta, cada minuto para el muchacho es valioso, por lo que regresa rápido a su casa para hacerse el desayuno y dirigirse a su segundo trabajo como guía turístico.

En el Boquerón no está contratado, sino que a partir de su ingenio y deseo de superarse, el joven ha solicitado permiso para mantenerse en el lugar y así poder informar a los turistas a cambio de la ayuda que le quieran dar.
Su charla inicia con su presentación y luego rápidamente pasa a la explicación de lo sucedido en el volcán.

“Si desean más información les cuento las historias que me ha dicho mi abuelo y les digo el significado de los nombres en Náhuat”, expone.

Para finalizar hace una reverencia ante su público.

A José Francisco nadie lo instruyó para dar las charlas, ni tampoco le brindaron información, todo lo que él conoce ha sido por sus propios medios, incluso dijo que sabe un poco de Náhuat gracias a un libro que tiene, y que él ha leído por curiosidad.

Los turistas le aplauden al ver la astucia del muchacho.

“Al principio tuve que vencer mi miedo a la pena, ahora me describo como una persona extrovertida”, afirma.

Durante la temporada de vacaciones, su día se compone de ser guía turístico y panadero; pero actualmente, que el período escolar empezó, Francisco se organiza, porque no puede dejar de laborar.

Sus estudios son de 1:30 p.m. hasta las 5:30 de la tarde, al llegar a su casa prefiere compartir tiempo con su madre, ya que sólo la ve en las noches porque también trabaja, aunque eso signifique dormir a veces solo tres horas para poder cumplir con las tareas, la venta del pan y los momentos como guía turístico.

“El dinero lo invierto en comida, compro maíz o se lo doy a mi mamá para que ella vaya a comprar”, asegura.

 

Sus sueños
De acuerdo con el joven, su lucha es a diario para llegar a cumplir sus sueños de ser guía turístico, vulcanólogo o cantante, a pesar de las limitantes en su cantón.

Una de las dificultades es que aunque quiera seguir preparándose no cuenta con todos los métodos para lograrlo, su centro escolar tiene hasta nivel de noveno grado.

“Para mi sería un placer, un gusto que esta escuela diera por lo menos a bachillerato”, declara con desaliento el muchacho.

Él expone que tiene un gran reto porque no hay otro centro escolar cerca que le permita estudiar bachillerato. Los más próximos son los de Santa Tecla, los cuales requieren mayor inversión económica.

Ser autodidacta es una de sus características, sobre todo en el área de guía, que aunque no ha sido formado, él investiga y va poniendo en práctica todo su aprendizaje.

En el Boquerón brinda hasta recorrido para bajar al volcán.

José Francisco ha encontrado una oportunidad en el turismo, describiendo a El Salvador como el país de las riquezas naturales. Además de sus útiles, su próximo objetivo sería la compra del uniforme deportivo que cuesta $25.

 

Si quiere ayudar a José, puede comunicarse al 7808-6483 o al 7966-8816

Cantante
En la escuela, José Francisco es conocido por su canto porque ha participado en concursos de voz en los que ha ganado el primer lugar, y también ha compuesto canciones para sus compañeros. Este es otro de sus sueños. “Tu grave error” y “Se fue” son algunas de las piezas que ha desarrollado, las cuales se inspiran en el desamor al estilo del rap.

Al decirle que las interprete, Francisco con mucha seguridad empieza a rapear.

Su canciones duran entre los dos y tres segundos, en su libro de canciones tiene más.

El joven soñador y luchador expresó que se siente alegre de lo que hace, en la que cada día es una oportunidad más de salir adelante.

“Si tienen la voluntad de ayudarme me puede venir a buscar al mirador Los Helechos en el Boquerón”, manifiesta José Francisco, que a través de las propinas y la panadería se va superando.

 

Tags Educación

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