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Carencias evidentes en tres hospitales públicos

El Zacamil, seguido del Psiquiátrico y Rosales, tienen problemas de recursos para atender bien a la población, denunciaron

El director del hospital Psiquiátrico, Arturo Carranza, da explicaciones a un médico frente a varias pacientes. FOTO EDH / LISSETTE MONTERROSA
El director del hospital Psiquiátrico, Arturo Carranza, da explicaciones a un médico frente a varias pacientes. FOTO EDH / LISSETTE MONTERROSA

Por Susana Joma nacional@eldiariodehoy.com

May 09, 2013- 20:00

La falta de medicamentos, de personal y de equipo siguen en primer plano en los hospitales nacionales Zacamil, Psiquiátrico y Rosales. Eso evidencian las denuncias que volvieron a formular ayer empleados, sindicalistas y los usuarios que en algunos casos ya muestran desesperación.

La propia ministra de Salud, María Isabel Rodríguez, quien llegó ayer al mediodía al hospital Psiquiátrico a recibir una donación de sillas de rueda de parte de una organización no gubernamental, fue recibida por un pequeño grupo de pacientes que piden pronta solución a la falta de medicinas.

Aunque la funcionaria señaló que la carencia de fármacos no es una situación generalizada y según ella hay grupos interesados en hacerlo creer. Pero lo cierto es que muchos pacientes salen con una o varias recetas sin surtir, más aún con la preocupación de que ellos o sus parientes que están en tratamiento recaerán en cualquier momento.

Facundo Martínez, de 59 años, quien estaba con un cartel entre sus manos, le reiteró a Rodríguez y al director del hospital, Arturo Carranza, que el déficit no es reciente. Desde hace tres meses no le proveen del ácido valproico y otros medicamentos que le fueron indicados por su médico. Él los tiene que tomar diariamente.

“De 15 medicamentos (del cuadro básico del hospital Psiquiátrico). 12 no hay. Tengo tres meses de estar sufriendo de mi depresión y no tengo mis medicamentos, señora ministra”, le explicó Martínez, quien estaba respaldado por otros tres o cuatro usuarios, entre ellos María Satera de Sorto, una mujer de 41 años que vino desde Morazán en busca de la medicina de su hijo de 23 años y quien según dijo “sufre problemas de la cabeza”.

“Tiene 21 días de no tomar la medicina. Anoche no durmió mi hijo”, señaló la mujer en alusión a la falta del haloperidol que se usa para controlar las alucinaciones.

Aunque Rodríguez negó rotundamente que haya déficit en el suministro de medicamentos, el director del centro asistencial Arturo Carranza reconoció que han tenido “algunos inconvenientes” por el tema de la compra conjunta de medicamentos que hacen.

“El hospital ha hecho el esfuerzo de comprar algunos medicamentos (a nivel local). Además tenemos (en almacén) otros medicamentos que pueden sustituir a los que estamos utilizando actualmente”, aseguró.

Aunque el funcionario le dijo al usuario Facundo Martínez que ya tienen en existencias ácido valproico, muchos pacientes que con recetas en mano deambulaban en el hospital comprobaron lo contrario. Incluso los médicos del centro han denunciado, de forma anónima, que están desesperados por la situación de los pacientes, tanto de consulta externa como los que están ingresados.

Carranza aseguró que en la situación incide que la demanda ha incrementado y han recomendado a los médicos “que receten las cantidades adecuadas para que alcance para todas las personas”.

La carestía de medicinas también se vive en el hospital Rosales. Esta semana los cirujanos de esa institución denunciaron, ante otro medio de comunicación local, la falta del Fentanilo. Este es un medicamento que es utilizado para aliviar el dolor intenso en los pacientes. Una situación que llevó a suspender alrededor de 20 cirugías, dijeron. La titular de Salud, quien reitera que las constantes denuncias dan una percepción errónea de que hay desabastecimiento de medicinas, sostuvo ayer que esa situación en el Rosales se solucionará.

Mario Arévalo, de la gremial Sigesal, confirmó ayer que el medicamento aún no está disponible en el hospital, lo mismo que el factor IX que requieren las personas con hemofilia.

“Se va a resolver dotándolo. Vamos a ver lo que está haciendo falta y qué es lo que se puede hacer de inmediato, mientras llegan los compromisos que ya están las compras. Ya están incluso garantizadas”, señaló Rodríguez.

La problemática trasciende de la falta de medicinas a la de personal en el hospital nacional Zacamil, en donde ayer por primera vez se produjo un paro en la Central de Esterilización y Equipo (Ceye). El personal de esa área es el que se encarga de proveer a material y equipo quirúrgico esterilizado a las salas de operación y a las salas de hospitalización donde se realiza un número significativo de curaciones a pacientes recién intervenidos o diabéticos.

Nelson Santos, técnico que trabaja en ese servicio desde hace tres años, afirmó que “el problema es la falta de recurso humano, por ende tenemos sobrecarga laboral porque no se alcanza a hacer todo lo que demanda el hospital. Sólo somos 10 recursos (personas) en el área y trabajamos en horario rotativo, de tal manera que en cada turno (día o noche) sólo se queda una persona”.

Santos, uno de los técnicos que cubrió el turno entre la tarde del miércoles y las primeras horas de ayer, explicó que el volumen de trabajo es grande y demandante, de allí que se necesita que en ese servicio por lo menos queden de dos a tres personas atendiendo en cada turno. Pero eso no ocurre porque el hospital no ha contratado más personal.

Para la titular de Salud, la medida que llevan a cabo es ilógica si hay falta de personal.

Silvia Navarrete, del sindicato Sitrasalud, y los mismos técnicos pidieron nuevamente ayer al director que contrate dos personas más para ayudar a palear la deficiencia. Por la tarde se volvió a laborar porque las partes acordaron que el lunes próximo llegarán dos personas a firmar contrato para laborar en esa área y quedan en gestión dos recursos más.

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