Secciones
×

Síguenos en

Niño vapuleado sobrevive con respirador artificial

El infante de cuatro años y su hermanito de seis recibieron una golpiza de dos hombres

Los infantes luchan por recuperarse en la sala de Cuidados Intermedios del hospital Benjamín Bloom. Fotos EDH / Marvin Recinos.
Los infantes luchan por recuperarse en la sala de Cuidados Intermedios del hospital Benjamín Bloom. Fotos EDH / Marvin Recinos.

Por David Marroquín sucesos@eldiariodehoy.com

Feb 28, 2013- 20:00

La paliza que recibieron los dos niños que se aferraron a su madre para que dos sujetos no la agredieran sexualmente les ocasionaría severas consecuencias neurológicas, según reveló ayer el jefe de Cirugía Pediátrica del hospital de niños Benjamín Bloom, Roberto Trejo.

Las víctimas son dos hermanos de cuatro y seis años, quienes recibieron múltiples golpes con objetos contundentes, la mayoría de ellos en sus cabezas.

Las condiciones de salud en las que se encuentran los dos hermanitos son críticas y todavía los médicos no se atreven a pronosticar la suerte que puedan correr las dos pequeñas víctimas.

Trejo explicó que el niño de cuatro años es el que tiene las lesiones más graves en el cráneo. Este infante presenta un cuadro clínico bastante delicado al grado que hasta ayer por la tarde todavía sobrevivía con la ayuda de un aparato de ventilación mecánico (respirador artificial).

Agregó que este pequeño desde su ingreso al hospital, el martes por la noche, se le sometió a una tomografía axial computarizada cerebral que reveló que éste tenía una fractura craneoencefálica y un hematoma (acumulación de sangre por rotura de un vaso sanguíneo) en la parte izquierda de la cabeza.

Para retirarle el hematoma, el menor tuvo que ser operado del cráneo de inmediato para que se le facilitara el drenaje del hematoma. “Es el niño de cuatro años el que está más delicado”, dijo Trejo.

Su hermano de seis años corrió con mejor suerte porque su cabeza presenta edemas craneales (hinchazón del cráneo por los golpes recibidos) y los daños craneales que aparentemente no son muy graves.

Sufrirían secuelas neurológicas

El médico no se atreve a dar un diagnóstico de lo que pueda suceder más adelante con los menores y específicamente con el de cuatro años.

“Es difícil dar un pronóstico a futuro porque necesitamos 72 horas para ver las complicaciones o si va traer secuelas neurológicas por el daño que hubo del hematoma, más que todo el niño de cuatro años”, dijo Trejo.

Los menores soportaron la mayor carga de los golpes causados con una botella de vidrio y objetos contundentes en sus cabezas, sus rostros y además tienen algunas laceraciones en el tórax.

Los exámenes a los que han sido sometidos los niños no revelan otras lesiones ni fracturas en sus cuerpos, explicó Trejo, al describir la barbarie con la que fueron golpeados.

Aunque se le dificulta adelantar un diagnóstico con relación al niño de cuatro años, lo más seguro es que él sufra secuelas neurológicas bastantes complicadas “desde una parálisis cerebral, problemas de lenguaje o convulsiones, pero ahora es muy temprano para pronosticar lo que pueda pasar a futuro”.

A los dos hermanitos los remitieron la noche del martes pasado desde un centro asistencial de Mercedes Umaña, Usulután. Su situación de salud era crítica en esos momentos porque los dos sobrevivían con respiradores artificiales. Al mayor ya le retiraron el ventilador automático y ahora respira normalmente.

Los hechos se registraron la tarde del martes pasado en la casa de habitación de la familia de las pequeñas víctimas situada en las afueras de Mercedes Umaña, Usulután.

A los infantes los acompañaba su madre, quien ha permanecido en el hospital Bloom en espera de que sus dos pequeños hijos se recuperen.

Trejo dijo que la mujer se limitó a decirles que dos vecinos habían llegado a la casa, y por ser conocidos les abrieron la puerta. De repente comenzaron a golpear a sus hijos por razones desconocidas, explicó.

Tags

Abrir Comentarios

Cerrar Comentarios