Secciones
×

Síguenos en

No han indagado de dónde salieron más de mil granadas y 15 cohetes LAW

En diciembre de 2010 y enero de 2011 vendieron más de mil explosivos. Hasta la fecha no se sabe de qué cuartel los hurtaron

No han indagado de dónde salieron más de mil granadas y 15 cohetes LAW
No han indagado de dónde salieron más de mil granadas y 15 cohetes LAW

Por Jorge Beltrán Luna sucesos@eldiariodehoy.com

Feb 15, 2013- 19:00

Mil 812 granadas M-67 halladas el 27 de abril de 2011 en un terreno de la Fuerza Armada de El Salvador (FAES) en el municipio de Tapalhuaca, departamento de La Paz, habían sido llevadas a ese lugar desde la Tercera Brigada de Infantería, San Miguel, y el Destacamento Militar No 3, en La Unión.

Eran parte de las 9,563 granadas que fueron entregadas al Comando de Ingenieros de la Fuerza Armada (CIFA) por órdenes del jefe del Estado Mayor Conjunto de la Fuerza Armada (EMCFA) para que fueran destruidas, luego de ser evaluadas y consideradas que su almacenaje representaba peligro debido a que estaban dañadas.

El 10 de abril, el coronel Manuel Antonio Parada Granillo entregó esas 9,563 granadas M-67 al capitán William Alberto Rivera Chávez, en cumplimiento a una orden del EMCFA que el primero recibió el 8 de abril, según consta en el proceso judicial militar No 172/2011-8 contra el capitán José Mario Mejía Hernández, sargento mayor de brigada Gilberto Espinoza Hércules, sargento mayor primero Víctor Manuel Peña González, sargento mayor Francisco Morales Miranda, cabos Jorge Nerio Lipe y José Alberto Flores Ramos, así como los soldados José Luis Chacón Romero y Ángel Pérez Ramos.

Los primeros dos fueron acusados de falsedad en asuntos militares y los restantes seis, por hurto militar agravado, cargos de los cuales fueron declarados inocentes de forma provisional por un Juzgado Militar.

Las 1,812 granadas habían sido escondidas por el equipo de explosivistas que había sido comisionado para destruirlas; las venderían a delincuentes que luego las sacarían hacia Guatemala.

Dos hurtos anteriores

Sin embargo, antes de que parte de las 9,563 granadas fueran hurtadas y vendidas por una red de militares, éstos confesaron que con anterioridad habían hecho dos entregas de más de mil granadas de mano M-67, calibre 40 mm., 15 cohetes LAW y cuatro cajas de explosivo C-4.

En la acusación que la Fiscalía General de la República ha hecho contra los mismos imputados en un proceso penal consta que los cabos Chacón Romero y Nerio Lipe admitieron ante el coronel Guillermo Adolfo Herrador Peña que “en la primera demolición del año dos mil once habían ocultado y posteriormente sustraído (…) una cantidad de quince cohetes LAW, los cuales no se registraron en el acta de demolición respectiva, la cual correspondió a material de guerra perteneciente al depósito localizado en Artillería, asimismo manifestaron que en el mes de enero también habían extraído bajo la misma modalidad alrededor de cuatrocientas granadas a (sic) material de guerra perteneciente al depósito localizado de Artillería (sic)”.

Los mismos cabos dijeron que en cada demolición se elaboraba un acta en la que se hacía constar que el material había sido destruido, la cual firmaban el equipo de zapadores (explosivistas) que para el caso era el sargento Peña González; por el encargado de la Comisión de demolición, capitán Rivera Chávez, y por el jefe de operaciones del CIFA, coronel Álvaro Rivera Mora; por el Ejecutivo (subcomandante) del CIFA, coronel Agatón Perdomo Navarrete, y por el comandante del CIFA, coronel Camilo Benítez Hidalgo.

No han investigado

Tanto en el proceso militar como en el proceso penal no se hace referencia a que haya existido o exista una investigación que pretenda determinar responsabilidades en esos dos hurtos de granadas de mano y otros explosivos, pese a que las autoridades militares han recibido la confesión de cinco implicados, dos de los cuales han señalado directamente de qué depósito castrense eran las granadas y cohetes LAW hurtadas y luego vendidas en enero de 2011.

Tanto autoridades militares como la FGR se han enfocado en sólo uno de esos casos, por los cuales el capitán Mejía Hernández y el sargento mayor Morales Miranda han sido implicados; no obstante, que ambos solo participaron en el proceso de selección de explosivos supuestamente en mal estado y que solo recomendaron su destrucción.

En ambos procesos judiciales, Mejía Hernández y Morales Miranda no son mencionados por el resto de implicados que participaran en los actos de esconder los explosivos y luego sustraerlos para ser vendidos. Tampoco se los menciona que recibieran algún pago.

En ambos procesos se señala que Morales Miranda habría falseado información en el sentido de reportar material explosivo en buen estado como dañado a la vez que recomendó su destrucción; en tanto que Figueroa Hernández habría avalado y firmado también tales informes. No obstante, existen informes al respecto que ellos elevaron respetando la cadena de mando, lo cual fue esgrimido por la defensa de ambos en el proceso militar.

El artículo 9 de la Ordenanza del Ejército dice que “las órdenes legales de un superior deben cumplirse por los subordinados sin hacer observación ni reclamación alguna, sin vacilación y sin murmurar…”

El inciso tercero del referido artículo también estipula: Será también responsable el superior de las faltas, abusos y desórdenes que resulten de su negligencia o debilidad en vigilar la conducta de sus subalternos.

De acuerdo con abogados de algunos militares implicados, en este caso se ha cumplido a cabalidad la máxima de que la pita se revienta por lo más delgado, en alusión a que es obvio que hay varios oficiales superiores que no ejercieron la debida supervisión para que se demolieran todos los explosivos seleccionados, de lo contrario la red de militares que vendía granadas, LAW y C-4, no habría tenido oportunidad para cometer tales actos.

Al contrario de lo que dicta el inciso tercer del artículo 9 de la Ordenanza del Ejército, un oficial que fungía como “supervisor de demoliciones” dijo que consideraba que había sido burlado por su personal y que no sabía lo que se estaba haciendo.

Articulos Relacionados

Tags

Abrir Comentarios

Cerrar Comentarios