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Maduro asume presidencia entre dudas y divisiones

Ninguno de los 65 diputados opositores asistió. Consideran al gobernante ilegítimo

Un hombre vestido con una camisa roja subió a la tribuna legislativa e interrumpió al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro (derecha), apenas cinco minutos de iniciado su discurso de asunción. foto edh
Un hombre vestido con una camisa roja subió a la tribuna legislativa e interrumpió al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro (derecha), apenas cinco minutos de iniciado su discurso de asunción. foto edh

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Abr 19, 2013- 19:00

VENEZUELA. Nicolás Maduro tomó posesión de su cargo de presidente de Venezuela en medio de una crisis política que ha desatado su cuestionado triunfo por un estrecho margen de votos en los comicios del pasado domingo. Su rival en las urnas, el opositor Henrique Capriles, que no ha reconocido su triunfo, permanece a la espera de la auditoria del 46% de las cajas de resguardo que no fueron verificadas, tras los comicios del 14 de abril.

El opositor llamó a sus seguidores a golpear cacerolas y a ejecutar música de salsa en señal de rechazo a Maduro. Al momento de la jura se escuchaba ese bullicio de protesta en Caracas.

Maduro fue juramentado por el presidente de la Asamblea Nacional, Diosdado Cabello. Estuvo flanqueado por un cuadro gigante de Chávez y con la Carta Magna en la mano izquierda.

El oficialista asume en momentos en que la autoridad electoral audita la totalidad de los votos electrónicos de los comicios del fin de semana pasado, a petición de la oposición, que ha calificado al líder oficialista de “ilegítimo” y se niega a reconocer el resultado.

De hecho, a la toma de posesión no asistió ninguno de los 65 diputados opositores por considerar que antes era necesario el recuento de los votos.

La auditoría completa, anunciada por el Consejo Nacional Electoral (CNE), tomará al menos 30 días, según su presidenta Tibisay Lucena.

Se trata de la primera auditoría a la totalidad de los resultados de comicios presidenciales en 14 años de chavismo.

En caso que esa revisión dé el triunfo a Capriles, el mandato de Maduro quedaría revocado y no podría completar el período de seis años.

Capriles dice que presentó oficialmente ante el Consejo Nacional Electoral unas 3,500 irregularidades.

Toma posesión

“Lo juro por el legado eterno de los Libertadores, por Dios, por Cristo redentor por él y en él, por el pueblo y por la memoria eterna del comandante eterno”, en referencia al fallecido presidente Hugo Chávez, dijo Maduro con la mano puesta en la constitución venezolana.

María Gabriela, hija de Chávez, colocó la banda presidencial a Maduro.

Entre los 17 presidentes que asistieron a la jura de Maduro estaban la jefa de estado de Brasil, Dilma Rousseff; el de Perú, Ollanta Humala; el de Honduras, Porfirio Lobo; el de Cuba, Raúl Castro y el de Colombia, Juan Manuel Santos. Por El Salvador asistió el vicepresidente Salvador Sánchez Cerén.

También asistió el presidente de Irán, Mahmud Ahmadinejad, quien antes de ingresar a la Asamblea Nacional saludó lanzando besos a los venezolanos.

Estados Unidos no envió a nadie. El secretario de Estado, John Kerry, pidió esta semana la verificación de los votos ante las «gigantescas irregularidades». “Tenemos dudas importantes sobre la viabilidad de ese Gobierno”, puntualizó Kerry.

Susto

El nuevo gobernante, para el periodo 2013-2019, se llevó un susto cuando un desconocido interrumpió su discurso y lo abrazó, en una gruesa falla de seguridad, subrayada por el mandatario.

En sus primeras palabras, luego de juramentarse como Presidente, Maduro, pidió la bendición y protección de Dios, de Cristo redentor, de los libertadores y del mandatario Hugo Chávez para “me llenen de sabiduría para saber tender la mano a todos los venezolanos”

Cuando Maduro comenzaba a hablar su discurso, un desconocido, que vestía de camisa roja y pantalón negro, se abalanzó sobre él y le gritó “Nicolás, tu me debes ayudar”, antes de ser interceptado por fornidos guardias.

“Incidente superado. Después conversaremos con este muchacho. Quién sabe qué desesperación trae”, dijo Maduro. Y luego remató: “ha fallado la seguridad, me pudieron dar un tiro”.

El heredero de Chávez que dirigirá los destinos de Venezuela durante los próximos seis años, prometió un “gobierno de calle” que comenzará a partir del próximo lunes, con el fin de “conocer de cerca” los problemas que afectan a los más de 29 millones de venezolanos.

En su mensaje, Maduro aseguró que está dispuesto a “conversar” con el líder opositor, Henrique Capriles: “Llamo a quienes sean políticos de la oposición, socialdemócratas, socialcristianos, de centroderecha, de centroizquierda (…) los llamo a conversar en los distintos escenarios que se pueda conversar. Yo estoy dispuesto a conversar hasta con el diablo”.

“Hasta con el nuevo Carmona si es necesario (…) para que él cese en su intolerancia”, agregó Maduro, refiriéndose a Capriles, aunque comparándolo con el empresario Pedro Carmona, quien asumió por unas horas el poder en Venezuela durante el golpe de Estado contra Chávez en abril de 2002.

Al final de la ceremonia, Cabello reiteró su advertencia que dirigentes de la oposición podrían ir a la cárcel como supuestos responsables de la muerte de ocho personas en protestas realizadas después de las elecciones.

“Queremos rendirle tributo a las víctimas del fascismo… en nombre de estos compañeros aquí no puede haber impunidad”. “(Hay) autores materiales, pero los autores intelectuales también deben pagar para que haya paz en este país”, dijo Cabello, quien ya ha responsabilizado directamente a Capriles y miembros de su comando de campaña de tales disturbios y muertes. El opositor lo niega. —AGENCIAS

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