EE.UU. detecta
ántrax en CIA y Corte Suprema
Un total de 14 personas ya fueron
confirmadas infectadas con ántrax en
Estados Unidos. Tres de ellas murieron tras
contagiarse con la bacteria por vía
nasal
WASHINGTON,
EE.UU.
SERVICIOS CABLEGRAFICOS.
El
ántrax extendió sus potencialmente
fatales tentáculos a la CIA y a una
dependencia del ejército, mientras
Estados Unidos buscaba ayer salvaguardar su
servicio postal y rastrear al misterioso
enemigo, responsable del temor a una guerra
biológica.
También la Corte Suprema de Estados
Unidos se convirtió en otra
víctima del ántrax, después
de que un filtro de aire de su almacén de
correspondencia dio positivo a una prueba de la
bacteria que causa la enfermedad.
La amenaza del ántrax llegó
también a la Casa Blanca, el Congreso y
el Departamento de Estado, debilitando
aún más el sentido de seguridad de
los estadounidenses tras los ataques contra
Nueva York y Washington.
Cierran oficinas
En los más nuevos casos de la
potencialmente mortífera bacteria,
rastros de ántrax fueron detectados en
una instalación que maneja la
correspondencia dirigida a la Agencia Central de
Inteligencia (CIA) y en una dependencia del
ejército en el estado de Maryland.
"No puedo decirles cuánto hay
allá", dijo el director de Seguridad
Interna, Tom Ridge, refiriéndose al
ántrax hallado en la CIA.
El director de Seguridad Interna
agregó que hasta ahora no se
conocía de cartas o paquetes sospechosos
en la instalación de la CIA.
Igualmente, dos instalaciones del
ejército de Estados Unidos en Maryland,
el Instituto de Investigaciones del
Ejército Walter Reed en la ciudad de
Silver Spring y el Instituto de Investigaciones
Médicas de Enfermedades Infecciosas del
Ejército, en Fort Detrick, cerraron sus
oficinas de correspondencia después que
se descubrió ántrax en la
instalación de Silver Spring, en las
afueras de Washington. D.C.
Por su parte, la portavoz de la Corte
Suprema, Kathy Arberg, dijo que ningún
empleado de la corte ha dado señales de
haber estado expuesto al ántrax o de
haber desarrollado la enfermedad, dijo la
funcionaria. Sin embargo, como medida de
precaución, el edificio fue cerrado.
Amenaza bacteriológica sería
interna
-El
bacilo de ántrax que contenía la
carta enviada al senador Tom Daschle pudo
obtenerse de algún país
extranjero, pero también de un experto
microbiólogo dentro de EE.UU., dijo ayer
la Casa Blanca.
-"Aunque no podemos descartar que pudiera ser
de una nación extranjera o con el apoyo
de algún estado, la complejidad que
comporta también indica que puede haber
sido producido por un microbiólogo
titulado" en EE.UU., dijo el portavoz
presidencial, Ari Fleischer.
-Según el presidente estadounidense,
George W. Bush, la hipótesis fundamental
en la investigación es la de que la
amenaza es obra de terroristas vinculados a la
organización Al Qaeda, de Bin Laden.
Lucha contra el
bioterrorismo
El presidente George W. Bush
señaló ayer que el gobierno
federal está tomando todas las medidas
necesarias para neutralizar la amenaza del
bioterrorismo.
Estos son algunos de los elementos clave de
la ley contra el terrorismo puesta en vigencia
en Estados Unidos el viernes, al ser firmada por
el presidente George W. Bush.
Será considerado delito albergar a un
terrorista.
Permite que la procuraduría de
justicia detenga a extranjeros sospechosos de
ser terroristas durante un plazo de hasta siete
días antes de acusarlos con un delito o
comenzar los procedimientos de
deportación.
En principio, el gobierno pensó en
detenerlos de forma indefinida, pero el Congreso
se negó.
Permite que las autoridades federales
obtengan órdenes de allanamiento para
interceptar teléfonos, lo cual les
permitiría colocar escuchas en cualquier
línea que utilice un extranjero
sospechoso de ser terrorista en lugar de un solo
teléfono.
Facilita que los investigadores y
funcionarios de los organismos de espionaje
compartan información relacionadas con
escuchas telefónicas y otra clase de
datos.
Otorgar al Departamento del Tesoro de Estados
Unidos nuevas facultades para detectar a
países y bancos extranjeros que pudieran
estar involucrados en el lavado de dinero.
Permite a las autoridades obtener citaciones
para que proveedores de Internet proporcionen
registros de las transmisiones de correo
electrónico de sospechosos.