Piloto describe
bombardeo
El piloto estadounidense Chuck Wright dijo
que parecía una bola de fuego cuando su
avión y otro que volaba a su lado
hicieron estallar dos MiG 21 afganos en el
aeropuerto militar afgano
El
capitán de la Marina, de 44 años y
residente de California, realizó el lunes
su primera misión de combate en su
cazabombardero Tomcat F-14, después de 22
años como piloto.
De los 110 pilotos que prestan servicio a
bordo del portaaviones de la Marina
estadounidense "USS Carl Vinson", en el Mar
Arábigo, no más de 15
habían combatido.
"Esto es muy profesional, 'vamos a hacer
exactamente lo que nos indicaron antes de
comenzar la misión', pero a eso le
agregas la excitación, el miedo visceral,
el miedo a lo desconocido la primera vez que
vas" a combate explicó al referirse a su
primera misión.
Las baterías antiaéreas afganas
no han logrado ni siquiera rozar a los aviones
estadounidenses que han participado en los
ataques contra blancos en Afganistán.
El almirante Tom Zelibor, a cargo de la flota
de portaaviones, afirmó estar sorprendido
de la escasa resistencia de los talibanes.
"Quizás siempre asumimos lo peor, pero
llamaría (la resistencia ofrecida contra
los ataques) relativamente ligera",
expresó.
"Tener superioridad aérea es
importante porque, como el presidente ha dicho,
vamos a continuar la misión persiguiendo
a los terroristas", añadió.
Los pilotos tratan de relajarse durante las
misiones, que pueden durar hasta siete horas
después desde que despegan del
portaaviones, vuelan hasta el objetivo, lanzan
las bombas y regresan, con una breve pausa en
los aceleradores para reabastecerse en el aire
en el viaje de regreso "a casa".