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Entrevista

Robots son incorporados a tareas productivas en El Salvador

El especialista de la OIT Fernando Vargas Zúñiga, analiza cómo las tecnologías emergentes están cambiando los procesos productivos. Vargas será uno de los expositores en el Encuentro Nacional de la Empresa Privada (Enade), que se realizará el próximo lunes 13.

Por Guadalupe Hernández

Nov 07, 2017- 05:30

Hace dos años, los empleados de una fábrica de fibrocemento que opera en El Salvador le dieron la bienvenida a ocho nuevos compañeros, pero que no eran de carne y hueso. Se trataba de los primeros ocho robots que la compañía incorporaba a sus tareas productivas como parte de un proceso de automatización e innovación.

Los empleados rápidamente se adaptaron a sus nuevos compañeros, unos brazos mecánicos con capacidad para levantar hasta 8 unidades (planchas de fibrocemento) por minuto. Los robots no sólo han agilizado la producción de la planta en más de un 15%, sino también propiciaron que ellos se ocuparan de otras tareas menos pesadas.

Estos robots son parte de las tecnologías emergentes, que incluyen la automatización, la robótica, la inteligencia artificial, la big data, y la economía colaborativa, entre otras.

En los próximos años, estas tecnologías, asociadas a lo que ahora se conoce como Industria 4.0, no solo modificarán la sociedad y el trabajo, sino que también favorecerán la aparición de nuevos modelos de negocios.

Los humanos y las máquinas avanzadas, cada vez más cerca

Precisamente, la próxima semana el colombiano Fernando Vargas Zúñiga visitará nuestro país para disertar sobre cuáles serán los escenarios más probables para producir bienes y prestar servicios en el futuro.

Vargas, quien es especialista senior de la Organización Internacional del Trabajo OIT/Cinterfor (con sede en Uruguay), es uno de los invitados especiales del XVII Encuentro Nacional de la Empresa Privada (Enade), “Empleo y Desarrollo”, organizado por la cúpula empresarial del país. Aquí algunas de sus respuestas para Expansión:

¿Qué es la industria 4.0?

La industria 4.0 es la conjunción de nuevas configuraciones del aparato productivo, que nacen a partir de diferentes tecnologías, por ejemplo, las tecnologías de información, las nuevas tecnologías de fabricación, los nuevos arreglos organizacionales, y también, la aplicación de nuevas competencias de las personas.

Esa mezcla es lo que hace que hoy se puedan aprovechar la automatización, la impresión digital, el diseño digital, la fabricación remota, y producir bienes de un distinto sentido de como se hacía en la etapa de la industria masiva.

Ahora se pueden producir bienes en lotes predeterminados, con diseños variados y más sofisticados. Esa conjunción de diferentes avances tecnológicos es la que se conoce ahora como la industria 4.0.

Fernando Vargas Zúñiga, especialista de la OIT. Cortesía ANEP

¿Es lo mismo que la cuarta revolución industrial?

Algunos autores están hablando de la cuarta revolución industrial, y ahí a lo que se alude es a ir mirando los escalones en los que se ha venido avanzando desde la primera revolución industrial hasta la actualidad, en la que se ha pasado por la máquina de vapor, la energía eléctrica, el motor a combustión, las máquinas de control numérico computarizadas, hasta la gran convergencia del internet y el manejo masivo de la información. Eso es lo que algunos, entre ellos el Foro Económico Mundial, ha denominado la Cuarta Revolución Industrial.

¿Y cuáles son las tecnologías que están transformando los procesos productivos?

Como digo, es una conjunción de distintas vertientes tecnológicas que empiezan a mezclarse. Empecemos con las de mayor data, como la automatización, que está relacionada con el uso de la hidráulica, la neumática, la electricidad, y que cada vez es más sofisticada.

En la automatización lo que se utiliza con mucha fuerza es toda la tecnología de sensores, los cuales están arrojando cantidad de información a la big data.

Y el procesamiento de los sensores está apoyado en la enorme capacidad de manejo de datos que tiene las computadoras actuales. Es decir, que todo eso se puede procesar con una enorme velocidad, gracias a que la tecnología de computación avanzó, y la información se puede tener en la nube, y gracias al Internet, lo puedo compartir “on line”, y al instante, con cualquier otro lugar del mundo.

¿Hay un punto que marque el inicio de la Industria 4.0?

Es un tema muy reciente, un calificativo que lo comenzamos a ver hace un par de años, y que se ha venido extendiendo entre fabricantes de artefactos de producción industrial automatizados, que empiezan a combinar el uso de tecnologías de información, y que nos plantean un nuevo paradigma de producción y de organización, en el cual las personas ya no son utilizadas como en la primera revolución industrial, como proveedores de músculos o esfuerzo.

Ahora ya no se habla incluso de contratar personas, sino de contratar talentos, y ahí es donde toda esta nueva configuración en la cual las personas están inmersas en contextos de Industria 4.0.

En este contexto, las habilidades manuales, el trabajo rutinario y la aplicación de la fuerza son menos demandadas, y aparecen nuevas competencias que deben ser adecuadas para interactuar con estos nuevos dispositivos tecnológicos y la gran avalancha de datos que hay que manejar.

¿A qué tipos de competencias se refiere?

Muchos las han llamado competencias transversales o blandas, que tienen que ver con lo cognitivo, con la capacidad de entender las ciencias, de operar números, de comprender lo que leen; y hay otro grupo de competencias socioemocionales, que tienen que ver con el comportamiento de las personas, la forma en que interactúan, se comunican, persiguen objetivos, se plantean desafíos, y trabajan bajo presión, entre otros.

Entonces ahí viene la nueva configuración de la demanda por talento humano, estamos en un momento en el que quienes tienen mayores posibilidades de acceder a estos nuevos empleos son las personas calificadas con competencias cognitivas y blandas.

No hay que olvidar que hay personas que no han podido desarrollar esas competencias porque de algún modo han tenido que abandonar su trayectoria educativa por ingresar a empleos mal remunerados, y es a ellos a quienes hay que ayudar mucho para que no queden desfavorecidos en esta ola de innovaciones tecnológicas.

Esta nueva configuración de competencias apunta a las capacidades intelectuales y socioemocionales, y entonces el llamado es a que la formación para el trabajo apunte a este tipo de competencias.

¿En este contexto, qué significa el mercado de competencias?

Quiere decir que ya no estamos en un mercado de trabajo, sino en un mercado de competencias. En esta nueva etapa lo que las empresas están buscando de las personas es la capacidad de producir resultados, eso contrasta con lo que se buscaba en la primera revolución industrial, que era básicamente el trabajo en un lugar fijo, en un tiempo en concreto, para seguir instrucciones dadas, que en muchos casos tenía que ver con lo rutinario de la fuerza, pero muy poco con la comprensión e inteligencia.

En esta nueva configuración, es la que va de la mano con la aplicación de las nuevas tecnologías, que nos están sacando del plano de lo físico, en el sentido de que la manipulación de los objetos ya no lo hace la persona, sino un sistema inteligente. Pero detrás de eso hay un talento, una persona que aplica sus competencias.

¿En algún momento los robots pudieran desplazar a este talento humano?

Yo suelo decir que los robots van a estar al servicio del talento humano y de la sociedad. Creo que el enfoque de desplazamiento es muy estrecho, porque si vemos a la largo de la historia de la humanidad, la tecnología lo que ha hecho es crearnos nuevos horizontes.

Hoy, cada vez menos personas están excluidas del progreso porque este cambio tecnológico ha permitido que las personas se dediquen a crecer en una sociedad que es mucho más de servicios.

Cuando la inteligencia artificial y la robótica hagan cosas por nosotros, vamos a tener la posibilidad de usar nuestro talento en otras cosas, como por ejemplo, que esa inteligencia artificial haga cosas mejores. Pero debemos cuidar que las personas estén habilitadas para asociarse a estos avances.

¿Qué pasa con las empresas que no se adaptan a los cambios?

Creo que las empresas que estén mejor habilitadas para adaptarse son las que a la larga sobrevivirán, y las que no lo hagan simplemente van a desaparecer.

Entonces veremos quiénes son los líderes y quiénes son los seguidores. Y atrás de los seguidores veremos a los que menos facilidad tengan para adaptar las nuevas tecnologías, innovar y atraer nuevos talentos.

En este contexto, ¿cuáles cree que serán las profesiones del futuro?

Tenemos ciertas pistas, pero no vamos a estar totalmente seguros de lo que pasará en 15 años, aunque es muy probable que las ocupaciones que ahora se están recomendando cambien drásticamente.

Creo que estamos en una vuelta de tuerca hacia las ciencias básicas, la gente que maneja bien las matemáticas podrá trabajar en un muchos sectores, cuando antes estaban confinados a ser profesores.

Donde veo que hay un gran desdibujamiento es en la estructura de ocupaciones especializadas, estamos a punto de ver cómo las fronteras de las ocupaciones especializadas se comenzarán a borrar.

Además, prevalece la visión en donde el trabajo no dependerá de estar físicamente en un lugar, y en un tiempo determinado, sino de tener el talento y las capacidades para lograr resultados exitosos.

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