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ACUERDOS
DE GINEBRA
4 de abril de 1990
A solicitud de los Presidentes centroamericanos y en el marco
del mandato de buenos oficios que me confirió el Consejo
de Seguridad a través de la resolución 637 del
27 de julio de 1989, he celebrado consultas con el Gobierno
del El Salvador y el Frente Farabundo Martí para la
Liberación Nacional (FMLN) con miras a convenir el
formato, la mecánica y el ritmo de un proceso orientado
a lograr, en el plazo más breve posible, bajo mis auspicios,
el fin definitivo del conflicto armado en ese país.
He aceptado llevar a cabo este esfuerzo a pedido del Gobierno
y del FMLN y porque he recibido seguridades de ambas partes
de que existe un propósito serio y de buena fe de buscar
dicho fin por la vía de la negociación. Como
resultado de mis consultas, el Gobierno y el FMLN han convenido
en los puntos que se enumeran más adelante, que tienen
el propósito de asegurar que el proceso se desarrolle
de una manera eficiente y sería, y que fomente la confianza
mutua mediante garantías apropiadas.
Estimo que la preservación escrupulosa de estas garantías,
más allá de su importancia intrínseca,
dará una indicación de la voluntad y capacidad
de las partes para cumplir con los compromisos que contraigan
en el curso de la negociación. En este entendido, el
Gobierno y el FMLN se han comprometido a no abandonar el proceso
de negociación.
1. El propósito del proceso será el de terminar
el conflicto armado por la vía política al más
corto plazo posible, impulsar la democratización del
país, garantizar el irrestricto respeto a los derechos
humanos y reunificar a la sociedad salvadoreña.
El objetivo inicial será el de lograr acuerdos políticos
para la concertación de un cese del enfrentamiento
armado y de todo acto que irrespete los derechos de la población
civil, lo que deberá ser verificado por las Naciones
Unidas, sujeto a la aprobación del Consejo de Seguridad.
Logrado lo anterior, el proceso deberá conducir al
establecimiento de las garantías y las condiciones
necesarias para la reincorporación de los integrantes
del FMLN, dentro de un marco de plena legalidad, a la vida
civil, institucional y política del país.
2. El proceso se realizará bajo los auspicios del Secretario
General y de manera continua e ininterrumpida.
3. Con el objeto de asegurar el buen resultado del proceso
de negociación, el Gobierno y el FMLN aceptan un método
que será desarrollado mediante dos tipos de actividades
complementarias: el diálogo directo entre comisiones
negociadoras con la activa participación del Secretario
General o su Representante y la intermediación del
Secretario General o su Representante entre las partes, asegurándose
que tanto el Gobierno como el FMLN estén comprometidos
al más alto nivel. El Secretario General procurará
que dichas actividades se realicen de manera que contribuya
genuinamente al éxito del proceso. El Gobierno y el
FMLN asegurarán que sus comisiones negociadoras estén
plenamente facultadas para discutir y concertar acuerdos.
4. El Gobierno y el FMLN convienen en que el proceso se desarrollará
dentro de la más estricta reserva. La única
información pública sobre su desarrollo será
aquella que proporcione el Secretario General o su Representante
autorizado.
5. El Secretario General, en forma discrecional, podrá
mantener contactos confidenciales con gobiernos de Estados
Miembros de las Naciones Unidas o agrupaciones de éstos
que puedan coadyuvar al buen éxito del proceso mediante
su asesoramiento y apoyo.
6. El Gobierno del El Salvador y el FMLN coinciden en que
los partidos políticos y otras organizaciones sociales
representativas existentes en El Salvador tienen un papel
importante en la consecución de la paz. Reconocen asimismo
la necesidad de que tanto el Gobierno como el FMLN mantengan
mecanismos adecuados y permanentes de información y
consulta con dichos partidos y organizaciones sociales del
país, debiendo comprometerse éstos a guardar
la reserva necesaria para el buen desarrollo del proceso de
diálogo. Cuando se estime conveniente - y de común
acuerdo - las comisiones podrán invitar a representantes
de estos partidos y organizaciones para recibir sus aportes.
7. El Gobierno y el FMLN reconocen asimismo la utilidad de
que el Secretario General mantenga contactos con personas
y entidades salvadoreñas cuya contribución pueda
ser de utilidad para sus esfuerzos.
En representación del Gobierno del El Salvador:
Dr. Oscar Santamaría
Emb. Guillermo Paz Larín
Emb. Ana Cristina Sol
Emb. Carlos Ernesto Mendoza
En representación del Frente Farabundo Martí
para la Liberación Nacional:
Cmdte. Schafik Handal
Lic. Salvador Samayoa
Cmdte. Ana Guadalupe Martínez
Cmdte. Roberto Cañas
En la función que me ha asignado el Consejo de Seguridad
de las Naciones Unidas en la Resolución 637 (1989)
Javier Pérez de Cuéllar
Secretario General de las Naciones Unidas
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